Viernes, 31 de octubre de 2008
 


Por Roberto Quesada

En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que
el conocimiento. --Albert Einstein.

Toda crisis genera un cambio inmediato en el ser humano. Existen
muchos tipos de respuestas: resignarse, enfrentarla, buscar
culpables, o pensar positivamente en que es transitoria y que mejores
tiempos se avecinan.

Me contaban unos estudiantes hondureños que cuando se desató la
crisis en la Unión Soviética, a ellos dejaron de verlos como los
estudiantes exóticos extranjeros, y pasaron a ser los conejillos de
indias de la frustración de la gente y eran tratados de malas maneras
por los rusos, que se les culpaba de la crisis. La situación llegó a
tal punto que más de un estudiante africano o latinoamericano fue
físicamente agredido, allí mismo en los dormitorios de la Universidad
Patricio Lumumba, de Moscú, queda imaginar cómo sería fuera del
edificio universitario, en lugares públicos. Ante la desconocida,
para ellos, actitud xenofóbica de los otrora hermanos soviéticos, no
les quedó sino salir en desbandada hacia sus países de origen, sin
haber logrado coronar sus carreras.

Ante la actual crisis que atraviesa Honduras, causada por la Madre
Natura, tal parece que ha habido una rápida respuesta gubernamental,
civil e incluso de la oposición. Por supuesto, no falta en tiempo de
elecciones los dimes y diretes sin trascendencia, lo importante es
que como hondureños/as estamos en el deber de unir fuerzas para
apoyar a quienes más de cerca les ha tocado la desgracia. No
obstante, me explicaba un periodista de probada credibilidad, que la
pérdida en cultivos e infraestructura vial ha sido tan fuerte que sin
duda repercute en el país entero. Tal parece que a fuerza de vivir
las crisis constantemente, por una u otra razón, hemos llegado a
familiarizarnos tanto con ellas que hasta estamos aprendiendo a
sobrellevarlas y superarlas.

Nuestra comunidad en el exterior no se queda atrás y desde el mismo
momento en que se enteraron de la crisis, compatriotas como el señor
Pedro Rosales, residente en Boston, inmediatamente se ha movilizado
junto a otros en busca de ayuda para los damnificados. De igual
manera se han pronunciado compatriotas en Nueva York y otras ciudades
estadounidenses.

La crisis contemporánea más famosa es, sin duda, la que vive
actualmente los Estados Unidos. El desplome de la bolsa de valores;
la pérdida de sus casas de tanta gente; el alto costo del petróleo
que con ello ha hecho que suba casi todo; los estadounidenses
acostumbrados a usar enormes carros de seis y ocho cilindros, ya no
los aprecian tanto como antes, estos carros han estado desde hace
tiempo recluidos en los parqueos o con cartelones de venta a precios
irrisorios pero que nadie quiere. Me comentaba el agente vendedor de
Nissan of Queens, Robert Tillman, que los compradores antes que nada
están preocupados por comprar un carro que sea económico en el gasto
de combustible. Y a ello debe de sumarse la lista de suicidios de
personas desesperadas por no encontrar salida a su difícil situación
económica.

Si lo anterior no es crisis, ¿qué será la crisis? Pero como en toda
vicisitud, también surgen quienes se benefician de esas dificultades.
Y, sin duda, sin disminuirle su formación profesional, su capacidad
política, su carisma de líder, Barack Obama está siendo el gran
ganador de todo este declive financiero. Y ahora les cuento por qué.

Hace muchos años obtuve un libro, una antología, de ensayos del
escritor y filósofo español Miguel de Unamuno. Dentro de tan
profundos trabajos existe uno que llamó mi atención y, aunque perdí
el libro, nunca he podido olvidarlo. En este ensayo Unamuno describe
a los estadounidenses, especialmente a los turistas, dice que mascan
chiclets, preguntan en los museos el precio de lo que ven (cualquier
obra de arte o reliquia antropológica). Añade, además, que al
estadounidense se le puede insultar, reírse de él, burlarse y decirle
lo que quieran y no le importa. "Eso sí", sentencia Unamuno "no le
toques un dólar...". Y es justo lo que está sucediendo en esta época y
que coincide con la contienda electoral. El estadounidense piensa y
cree que le han tocado el dólar, sus dólares.

Y ahora veamos que el maestro Miguel de Unamuno tenía razón. En esta
contienda se ha tratado de insinuar que Obama es musulmán, no dio
efecto, porque les han tocado el dólar. De forma sorprendente, como
nunca se hubiese creído de la sociedad estadounidense, la negritud de
Obama ha pasado a segundo plano, porque les han tocado el dólar. John
McCain, en evidente estrategia política, abandonó su campaña
arguyendo que iba para Washington a buscar soluciones a la crisis
financiera. Al ver los estadounidenses que en verdad no llevaba nada
concreto, poco o nada le hicieron de caso, todo porque les han tocado
el dólar.

Algo que en verdad no le encuentro pies ni cabeza, que va más allá de
mi capacidad de análisis e incluso me hace dudar de lo poco que sé y
me lleva ya casi a imitar al de sólo sé que nada sé, pues
desequilibra cualquier lógica, es la más reciente arremetida de
McCain contra Obama. Asegura McCain en spot´s publicitarios,
declaraciones y entrevistas, que Obama lo que desea es quitar el
dinero de los ricos y repartirlo entre los que no tienen, entre los
que tienen problemas. Y créanme, he seguido de cerca esta contienda,
y desde hace cuatro días que McCain comenzó con este ataque, las
encuestas a favor de Obama se han multiplicado. A veces uno puede
llegar a pensar que lo que sucede es que McCain teme triunfar y
enfrentar esa infinita numerología en deudas y escasez que agobia a
los Estados Unidos. Es como si Obama, en boca de McCain, está dando
la respuesta que esperan los estadounidenses: saquen los dólares de
los escondites y repártanlos entre todos. Y Obama, aunque quizá no
haya leído lo que dijo Unamuno, coincide con él, pues cada vez que
puede no hace sino recordar que al pueblo estadounidense le han
tocado (¿quitado?) el dólar.

A algunos inmigrantes resiente que el tema migratorio no ha sido
siquiera mencionado en esta contienda electoral, esto no se sabe si
puede ser para bien o para mal, lo que sí queda claro es que no es
considerado un tema tan relevante. Hace algunos años, en un
restaurante de un hotel en Manhattan, conversaba con el periodista
peruano Guillermo Descalzi, y me dijo algo que puede darle sentido a
esa exclusión de muchos temas que en campañas anteriores desbordaban
pasiones: "Este país (Estados Unidos), vive de ilusiones, como en un
sueño. Hay de todo y les sobra de todo, muy diferente a lo que sucede
en nuestros países latinoamericanos, entonces al no existir problemas
reales, tienen que inventarlos. Por eso en una elección el tema es el
aborto, en otra el inmigrante y así seguirá siendo mientras no
existan problemas reales". Pues tal parece que Descalzi dio en el
clavo, y el problema real que ensombrece a cualquier otro es que al
estadounidense se le ha tocado el dólar, al que se refería Unamuno.

Con todo este escenario en el que predomina la crisis financiera,
Barack Obama se perfila como el negro de la blanca (casa), y se
convertirá con ello en el segundo presidente negro de los Estados
Unidos. No, no estoy refiriéndome a Hollywood, a actores como Morgan
Freeman, quien la ha hecho de presidente en el séptimo arte, si no a
que en los tiempos de crisis que vivió Clinton con el caso Lewisky,
la escritora afroamericana laureada con el Premio Nobel de
Literatura, Toni Morrison, en abierto respaldo a Clinton dijo en la
Universidad de Nueva York: "Bill Clinton es el primer presidente
negro de los Estados Unidos". Así que Obama, hay trabajo para
igualarlo o, quién sabe, superarlo.

Ozone Park NY 27 octubre de 2008.
[email protected]


Tags: Obama, presidente negro de USA, Roberto Quesada, Albert Einstein., moscu, africano, centroamerica

Publicado por ChemaRubioV @ 15:23
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