S?bado, 15 de noviembre de 2008

Joven mano que a cuchillo se templa.

Los sueños en la sangre enaltecen sinsabores y en odios
su pulso  tiembla,
pero no sucumbe a la desesperanza.
Ni con la piel exudada,
la joven mano del niño, que escupe sudores en el ardor del medio día agosteño, 
se rinde a la tragedia heredada por sus humildes ancestros. 
 
El cuerpo que se pierde en el alma 
recupera la luz de la estirpe 
que viene a través de los siglos.
Reunido pensar que vuelve 
a la joven mano que penetra
con la verdad del acero en curva:
“en la madera que se hace clarín”.
 
Sufrido pulso inocente
que a fuerza de sentir el tiempo de la escarcha y la crudeza del despertar amargo,
el joven cuerpo de luz se levanta
con el olor de la resina nueva y la piel toda fecundada
por el delirio del ser congruente
que lanza su oficio hacia las entrañas del pino.
 
Azuela en mano des-viruta la madera
del tronco desnudo de roña:
desecando una –cara- por año.
Décadas de mano esclava en el cuchillo
que penetra en la resina 
en la dureza de la savia desnuda ante las heladas.
 
En el viejo pinar de la infancia 
se halla el fértil poema que canto.
 
El verso “en la madera que se hace clarín” pertenece a Rimbaud.


 chemarubiov
www.chemarubio.com 

Tags: pinar, infancia, esclava, resina, fecundada, delirio, rimbaud

Publicado por ChemaRubioV @ 3:20  | POESIA
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