Lunes, 17 de noviembre de 2008

U caso emblemático
VEINTE AÑOS DESPUÉS DE LA MASAcre de Segovia, en la que
paramilitares al servicio de Fidel Castaño, conocidos como el grupo
Muerte a Revolucionarios del Nordeste —MRN— asesinaron a 43 personas
y dejaron 53 heridos, los habitantes del municipio minero del
nordeste antioqueño no saben si recordar los hechos o permanecer en
sus casas.
Nuevos grupos de paramilitares, pese a la tragedia del 11 de
noviembre de 1985 y las otras muchas incursiones violentas en las
que se siguió hostigando a la población, controlan el orden social
del municipio que por mucho tiempo ha sido uno de los epicentros de
la confrontación de diversos grupos armados ilegales. En palabras de
un segoviano, "no ha aparecido el primer sastre del mundo que le
haga un traje al miedo". Las víctimas exigen verdad y justicia, pero
no saben siquiera si les es posible evocar a sus difuntos sin que
las `Águilas Negras', por estos días dueños y señores del espacio
público, lo consideren una afrenta.
La masacre de Segovia puede ser considerada, por muchos motivos, un
caso emblemático en la historia reciente de la violencia colombiana.
Orientada a liquidar la competencia política, la masacre perpetrada
por los paramilitares de Castaño tenía por objetivo exterminar a los
dirigentes políticos de la Unión Patriótica que con anterioridad, en
las elecciones de marzo de 1988, habían ganado las elecciones en
algunos de los municipios antioqueños. La intolerancia hacia el
partido político de izquierda que recién surgía del proceso de paz
suscrito por el presidente Belisario Betancur y el grupo guerrillero
de las Farc llevó, como se sabe, a su total exterminio.
En la masacre, como en tantas otras perpetradas por los
paramilitares, la complicidad con las fuerzas del orden fue
absoluta. Pese a que el entonces comandante de la XIV Brigada,
general Raúl Rojas Cubillos, les atribuyó el ataque a las Farc y el
Eln, con el tiempo se pudo comprobar que la Policía se encerró en el
Comando ubicado en la plaza central y el Ejército Nacional se
acantonó en las instalaciones de la base del Batallón Bomboná. Ni
los unos ni los otros acudieron a proteger a la población y, por el
contrario, hubo participación activa a partir del apoyo logístico y
táctico.
Veinte años después y aun cuando inicialmente algunos oficiales
fueron destituidos por su participación en los hechos, en materia
judicial la norma sigue siendo la completa impunidad. Es más,
posteriores masacres, como la del 22 de abril de 1996, en la que 14
personas fueron asesinadas y dos más fueron secuestradas tras ser
señaladas de colaborar con la guerrilla, son también masacres
perpetradas para acallar las voces de las víctimas de los hechos de
violencia iniciales. En ese sentido, el abogado de las víctimas,
Tarcisio Roldán, posteriormente fue asesinado en su apartamento en
Bogotá junto a su esposa.
La masacre de Segovia, que el entonces gobernador de Antioquia,
Antonio Roldán Betancur, calificara como "la más vergonzosa
manifestación de violencia" registrada en el departamento en las
últimas décadas, es un caso emblemático de intolerancia, complicidad
de las fuerzas del orden e impunidad. Como en tantas otras masacres,
es posible que la situación siga siendo la misma. Más ahora que
nuevos grupos de paramilitares ejercen la autoridad que le
corresponde al Estado colombiano.
La palabra la tienen, para las víctimas y sus familiares, comisiones
como la de la Memoria Histórica que con su arduo trabajo de
reconstrucció n académica consiguió que la masacre de Trujillo, en el
Valle del Cauca, volviera a dar luces de que la impunidad, aun si
se trata de juzgar militares, no será tolerada.

Opinión por:
nidiamoralesf
11 noviembre 2008 - 11:11pm
Lo más aberrante de todo este horror es que en estos mismos
momentos se está "debatiendo" una ley, que no solo RETA a la C. P.
I. el único ente civilizado que protege la humanidad; se mete entre
el ... bolsillo LOS DERECHOS HUMANOS; PERPETRAN un delito igual o
mayor que LAS FIRMAS DE "nuestros flamantes maginicidas" en /El
pacto de Ralito/La abyecta ley de Justicia, Verdad, Reparación/ la
extradicción de cómplices/La negativa a cadena perpetua contra
monstruos violadores de niños; la lentitud de la justicia respecto a
casos TAN pero TAN grave como el asesinato de sus mismos
Magistrados. SINO QUE ES ILEGAL PORQUE VIOLAN EL ESTADO DE
DERECHO!!!!! !!!! AL QUE NOS DEBEMOS Y TENEMOS QUE SOMETERNOS.


Tags: LA MASACRE DE SEGOVIA, paramilitares, colombia, tragedia, noviembrede1985, palabrasdeunsegoviano, secuestros

Publicado por ChemaRubioV @ 1:18
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