Mi?rcoles, 19 de noviembre de 2008
«Aquí reposan los restos de una criatura
que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia,
valiente sin ferocidad y tuvo todas las
virtudes del hombre y ninguno de sus defectos»:
Epitafio en la tumba de George Gordon Byron
(nacido en Londres 1788; fallecido en Grecia, 1824)

Cuando cabalgo contigo, cojo divino,
te observo como al guerrero más enaltecido.
No en balde Catalina la Viuda te llamó Pequeño Diablo,
¡ay, tú sí que eras bribón, niño George!
Un cojo entre las rabietas de tu madre y sus besos.

Siempre escuché tus gritos desde casa,
pero más era tu risa, ¿qué estarías haciendo?
me pregunté, George. Cojo bribón, amigo mío.
… pero eres el único que tengo y no te cambio
por diez nuevos amigos, tú eres un tesoro de alma,
George Gordon, sexto Lord Byron

Tu vida ha sido una infinitud de escaramuzas:
eres un travieso nato, eres sátiro prodigio.
Eres un cascabelillo, una granada
de endorfinas. Una bomba casera.
Jiribilla perfecta, me contagias, me diviertes.
Te admiro. Eres mi héroe y mi guerrero.

Vamos allá. Sigamos el viaje. Imagina tu adolescencia.
La mía es menos divertida que la tuya,
pero me ha enriquecido cuanto me cuentas
sobre aquel primer verano en el Valle del Dee,
con la institutriz Mary Gray, tu enfermera.
Llévame a Escocia, paso a paso.
Por estar en tu lugar, yo lo habría dado todo.

Cuéntame, duende, otros retazos de tus memorias.
Háblame sobre su amor, aquel de la primera vez.
¿Cómo es eso de amar, oyendo versos bíblicos,
y follarla sobre la yerba, comerse a Mary, calvinista,
atragantándola a besos? Me sorprende
porque todavía eras un niño…

2.

¿De veras quieres ser soldado?
¿Matarías por mandato del oficio ingrato? Lo dudo.
Tú pareces que persigues soles, que no tienes
una sola sombra, tú borras las penumbras.
Tu sonrisa dispara para entregar más vida y luz.
Tu espada sólo rompe lianas de los bosques
y ramas de bakchoi de los caminos.

¿Cómo decirte, renco, patachueca,
mi Lord Byron, si contigo me siento directamente
bendito en el Camino Sagrado? Seguramente,
gritarás tus «¡Iakch' o Iakche!» a los procesionarios.
Tus guerras son tambores de júbilo, tu guerra
es aventura del espíritu en la carne.

Vamos a hallar a la vieja Yambé, la anciana Baubo,
Si nos divertirnos es que esta guerra te gusta,
gritaemos obscenidades, házme esos chistes
que exterminan la angustia y el mal humor a tus hermanos.

Mientras cabalgas, no se me olvidas que vas
enfebrecido. No te despreocupes, Childe,
vamos a curarte la malaria, me gusta que muestres
a Dionisos, y me ofrezcas del kykeon de tu alegría
y la vida es ahora una guerra ruda, tú lo sabes.
Ruda está siendo contigo, pero no te dejaré.

Tú no morirás solo y, si fuera posible,
ya que has nacido de Tierra Caprichosa,
pásame tu mal, húndeme en las raíces
de tus padeceres, haz que muera contigo
o que vivamos, soldados y aventureros para siempre.

3.
Aquí está el kykeón. Con un hongo cornezuelo
está parasitado; me dijeron que es la dosis exacta
de cebada y lo bebamos mañana en pleno ayuno.
Lo beberemos juntos y, si no tienes fuerza,
yo diré pendejadas, vas a reir a mandíbula batiente.
La risa será como la salvia en el camino de Eleusis
Y brincarás como si yo echara una cuica
en tus saltos al sistema límbico,
yo haré un hipotálamo nuevo para que brille
tu mirada y suelten carcajadas
que rompan los prejucios.

Que importa que un coro espectacular nos acuse,
par de poetas, par de putos, que tu risa sea el nivel
de contagio que nos vincule a todos,
porque ésto admiro de tí: lo armonizador que tiene
tu palabra, lo cinético que mueve tu belleza,
lo intuitivo y poderoso que inspira tu camino.

Eres héroe en Italia. Dondequiera dejas
libertad, amores, deudas, te acusan, te envidian,
te difaman, pero... eres más amado que temido
Eso es un triunfo. Juntos nos amará la muerte.

Seguro que Hécate quiere sonreirnos.
Seguro que el Hades / Ploutōn /
nos dirá: Bienvenidos. ..
Y saldremos en alguna primavera,
con riqueza del Orcus,
con Perséfone del brazo.

03-03-1988 / El libro de la guerra

CARLOS LOPEZ DZUR

Tags: byron, baudelaire, besos, viaje, soldado, putos, el libro de la guerra

Publicado por ChemaRubioV @ 19:29  | POESIA
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios