Domingo, 30 de noviembre de 2008

EL DIARIO DEL GALLO

BLOG SOBRE LITERATURA GUATEMALTECA



Eduardo Blandón.

En una época en que los mortales viven apresurados y sin ningún tiempo para nada, los cuentos breves son un regalo para el cultivo de la inteligencia y el mantenimiento del gusto literario. Es decir, para quien no es capaz de leer largas novelas y la hazaña más grande es entretenerse con un periódico, el cuento breve puede ser el instrumento perfecto de salvación para saber por dónde se orienta el mundo y desarrollar mínimamente la estética de lo bello.

Pero si para el lector, el cuento breve es la fuente en medio del desierto, para el escritor puede representar un desafío capaz de producir malestar, sufrimiento y hasta deseos de suicidio no declarado. No es fácil escribir una cosa como ésta. Semejante ejercicio requiere no sólo talento en la expresión, coherencia y unidad, sino también chispa, intuición, sentido del humor y gran capacidad para persuadir al lector. Tantas cualidades no suelen ser propiedad de muchos, algunos escriben bien, pero no tienen sentido del humor, otros son payasos, pero poco inteligentes y, otros, finalmente, no deberían escribir nunca o a lo sumo sólo un diario íntimo (nunca publicable por el amor de Dios).
El Centro PEN Guatemala recientemente presentó una antología de cuentos breves escritos por autores nacionales cuyo denominador común es el amor por las letras. Entre éstos figuran algunos escritores ya conocidos por sus publicaciones y por la atención de la crítica en su momento y otros que son más jóvenes en la incursión de la literatura. Sus nombres son los siguientes: Julio Calvo Drago, Vicente Vásquez, Víctor Muñoz, Max Araujo, Carlos René García, Mario Rivero, Dennis Escobar, Luis Ortiz, Franz Galich, Hugo Amador Us y Otto-Raúl González.

Como puede ser evidente, la diversidad de escritores (once en total) proporciona una riqueza singular en el tratamiento de los textos y en la manifestación de la estética literaria. Hay temática de todo tipo y cuentos de toda extensión: breves, brevísimos y poco breves. Hay cuentos de guerra, de niños de la calle, de presagios, de robots y de otras cosas que el lector podrá descubrir en cada lectura. Se puede decir cualquier cosa del libro, menos que sea aburrido ?e cualquier forma es un libro breve para gente apurada?

Cuentos recomendados por mi parte son los escritos por Víctor Muñoz. Éste es un autor que ha demostrado desde hace algún tiempo ser poseedor de eso que carecen algunos escritores nacionales: intuición, sentido de la narración, humor, ironía y capacidad de conectar con el lector. Es de esos escritores condenados a ser leídos aún y cuando la temática se presente como trivial y hable de perros, ovnis, suicidios, curas, putas o monjas. Además, es un narrador que conoce la cultura chapina y sabe cómo explotarla en una historia.
Su cuento titulado “historia verdadera que ilustra una de las causas por las que el país no progresa”, provoca hilaridad por la hipótesis que presenta el texto: el país no progresa porque la gente quiere todo fácil. Muñoz llega a esa conclusión al juzgar perezosa a una señora que no se anima ir a comprar una buena botella de miel a Nuevo Progreso. La cosa es tan fácil, dice Muñoz.

“Tiene que salir temprano porque está algo lejos; al salir el bus de aquí pasa por Escuintla, luego por Cocales y ahí puede aprovechar para comer y tomar algo; le recomiendo unos huevos duros tortillas y salsa ?la cosa más deliciosa del mundo? que ofrecen una señoras que se mantienen vendiendo comida en canastos a la orilla del camino; después sigue hasta llegar a Mazatenango; luego a Retalhuleu y de allí a Coatepeque, que es donde le digo que tiene que cambiar de bus; ese nuevo bus pasa por Pajapita y de ahí agarra para arriba. Tal como le digo, son pocos kilómetros, pero la carretera está muy mala, peor ahora que estamos en invierno”.
Evidentemente, la señora desiste de semejante esfuerzo por una botella de miel y es entonces cuando Muñoz concluye que la gente quiere todo fácil. “La vida requiere de sacrificios (?) y con tales demostraciones de comodonería y pereza, no vamos a llegar a ninguna parte. Jamás”.

Otro autor que presenta narraciones interesantes es Julio Calvo Drago. Sus cuentos, además de ser brevísimos, son ocurrentes y expresan esa chispa que suele dejar buen sabor en el paladar del lector. Note, por ejemplo, el primero titulado “De leyes físicas y otros dolores de cabeza”.

“En un universo paralelo, a otro Isaac Newton le cayó sobre la cabeza no una manzana, sino un coco. Y en lugar de que él descubriera la Ley de Gravedad, a él le descubrieron una contusión de gravedad”.

Igualmente de ingenioso es el micro relato titulado “El insecto que tenía un optimismo del tamaño de un elefante”.

“’¡La vida es una mierda!’, gritaba una mosca embargada por la felicidad”.
Dennis Escobar presenta al lector un cuento en el que hace gala de la imbecilidad humana, pero más precisamente de aquellos que forman parte de la alta sociedad. En esta narración pone al descubierto que la ignorancia no es propiedad exclusiva de quienes no han tenido oportunidades en la vida, sino también de los obtusos que Salamanca no pudo arreglar. El cuento es titulado “De la alta sociedad”.

“Llegaron al auditorio muy emperifollados. Dejaron sus abrigos y estolas en el lobby. A su ingreso una estela de fragancia inundó el ambiente. Se sentaron en primera fila, muy cerca de la orquesta. Leyeron su programa de mano y respiraron profundo cuando el director abrió el concierto. Ella le susurró: todos son lo máximo, menos uno que toca contrabajo. Cállate ?dijo él- debe ser principiante”.

 


Como es fácil adivinar, no todos los cuentos tiene la misma calidad, hay algunos cerebrales, sin gracia, aburridos y con poca imaginación. Otros demuestran mucha maestría en el arte narrativo y audacia en sus propuestas. En este último nivel se encuentran, claro está, Otto-Raúl González y Franz Galich. No se sienta prejuiciado por mí, mejor léalos y saque usted sus propias conclusiones.


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 ( perdon por la falta de acentos, en este compiuter , no se donde estan las tildes)

buscando el articulo escrito en El Mundo de hoy,por Raul Rivero, en el hablaba de Vicenta laparra , de un Galich dramaturgo y del salvadoreño Roque Dalton.

El titulo del segundo articulo es  Primera Historia de Raquel.
Y Raul Rvero me lleva a Bernal Diaz del Castillo, y Alejandro Humbolt.

 El tercero de los magistrales articulos como siempre, no tiene que ver con centroamerica, sino con los Cuentos de Yamdu, la vida resumida a cuatro golpes con poesia, del escritor de periodicos que no leia criticas. Un gaucho uruguayo que vivio en Montevideo, amigo de Felisberto fernandez ,  y que en sus muchos años en Buenos Aires no tenia direccion postal conocida.

llEGO A ESTE DIARIO GUATEMALTECO, y lo menos que tengo que hacer es saludar a MAX ARAUJO Y Luis ortiz 1992.
A Carlos Rene Escobar 2004.


 A Galich y a usted , creo haberlos conocido . Pero aun no se en que eventos.Saludos de lo mas cordiales.

chemarubiov
www.chemarubio.com


Tags: GUATEMALA, diario el gallo, eduardo blandon, raul rivero, vicenta laparra, max araujo, cuentos PEN

Publicado por ChemaRubioV @ 12:26  | ARTICULO
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