Me ha llegado tu texto ,y como siempre, con la emocion de no estar en esa arboleda, tan lejos,pero respirando el libre aire irreverente de todos los cielos .
Salud american@s y suerte en las tardes de crisis que se aproximan con los pasos contados, y la locura acercandose sin remedio. Pero como nunca estamos solos , crecen arboledas , mientras recuerdo azuelas para sacar esculturas del árbol ya viejo.
Lo dicho: GRACIAS ADRIANO POR LA Arboleda Encontrada.