S?bado, 10 de enero de 2009

Gabriel Impaglione

Argentina

 

De la tierra viene la piedra por eso la piedra es un arma pura.

La tierra elige el puño que lanza la piedra por eso el puño

que lanza la piedra es un puño puro.

 

La tierra busca en la piedra y en el puño que tiene la piedra

su futuro de casa abierta y de luz de pan y de puño libre.

 

La tierra tiene razòn, ella es un caballo enfurecido

cuando vienen a morderle el horizonte.

 

La tierra y sus caballos van de palmo en palmo por la piedra

y por los puños y con el corazòn en ristre alzan muros

de piedras con alas para defender el alba.

La tierra sabe, tiene memoria, recuerda las cocinas

que alzaban la bandera del dìa desde las ventanas.

 

Sabe, recuerda los festines del verdugo que arrasando

cocinas desterrò las banderas que eran como una mùsica.

 

Sabe, recuerda a sus niños, uno a uno, nombre por nombre,

y a las mujeres y a los hombres que la florecìan

de olivos brillantes bajo el crepùsculo.

 

La tierra tiene memoria, y en cada parto de la piedra

la ofrece como una revelaciòn, le nace alas

le traza una luz en el costado para que lleve el Basta

 

Para que grite su Esto es Nuestro.

 

Aquì nacimos, aquì estamos muriendo dice cada piedra.

Y dice cada piedra:

tambièn de indolencia, a golpes de segundo mortal

y de silbido homicida estamos muriendo

 

en manos del fuego màs terrible morimos,

bajo la ocupaciòn bestial de la indiferencia

dicen las piedras.

 

Pero ya todos sabemos que las piedras no mueren.

Son como algunas palabras. No mueren.

Alzan con su vuelo muros de luz para decir vida.

 

Lanusei- enero de 2009


Tags: enero de 2009, dicen las piedras, argentina, italia, poemascontralamuerte, mujeres y olivos, hombres sin banderas

Publicado por ChemaRubioV @ 1:08  | POESIA
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios