Martes, 13 de enero de 2009
 La noche
 
Fresco sonido extinto o sombra, el día me encuentra.
 
Sí, como muerte, quizá como suspiro,
 quizá como un solo corazón que tiene bordes,
 acaso como límite de un pecho que respira;
 como un agua que rodea suavemente una forma
 y convierte a ese cuerpo en estrella en el agua.
 
Quizá como el viaje de un ser que se siente arrastrado
 a la final desembocadura en que a nadie se conoce,
 en que la fría sonrisa se hace sólo con los dientes,
 más dolorosa cuanto que todavía las manos están tibias.
 
Sí . Como ser que, vivo, porque vivir es eso,
 llega en el aire, en el generoso transporte
 que consiste en tenderse en la tierra y esperar,
 esperar que la vida sea una fresca rosa.
 
Sí, como la muerte que renace en el viento.
 
Vida, vida batiente que con forma de brisa,
 con forma de huracán que sale de un aliento,
 mece las hojas, mece la dicha o el color de los pétalos,
 la fresca flor sensible en que alguien se ha trocado.
 
Como joven silencio, como verde o laurel;
 como la sombra de un tigre hermoso que surte de la
 selva;
 como alegre retención de los rayos del sol en el plano
 del agua;
 como la viva burbuja que un pez dorado inscribe en el
 azul del cielo.
 Como la imposible rama en que una golondrina no
 detiene su vuelo...
 
El día me encuentra.
 
_____
 
Vicente Aleixandre (España, 1898 -1984)
 
En: La destrucción o el amor (1935)

Tags: Vicente Aleixandre, La destrucción o el amor, espadas como labios, españa en el corazon, muerte, suspiro, pecho

Publicado por ChemaRubioV @ 2:20  | POESIA
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