Lunes, 23 de febrero de 2009

Ak’abal: “No, gracias”
El poeta explica por qué rechaza el Premio Nacional de Literatura
Por: Juan Carlos Lemus

Foto de portada
Lo que escribo es lo que cuenta y lo que vale. Si eso tiene algún valor, va a perdurar con o sin premio; si no tiene algún valor, eso se muere

Según Humberto Ak’abal, hace ya tres años que escuchó por primera vez que se le quería proponer para el Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias”. Desde entonces, afirma, expresó que no estaría dispuesto a recibirlo.

Hace dos años, de nuevo otra persona le dijo directamente que lo propondría, pero él le respondió: “Yo no voy aceptar ese premio”.

De manera que para el autor de “Poems I brought down from the mountain”, entre otros más de 15 títulos, su rechazo al premio no es nada nuevo.

En la siguiente entrevista explica el porqué y otros detalles de su declinación.

¿Cuál es la razón de no aceptar el Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias”?

“Para mí es una cosa sencilla. Es un premio que tiene dos nombres: se llama Premio Nacional y eso ya es un nombre, y luego, el otro nombre es “Miguel Ángel Asturias”. Te digo la verdad, cuando yo conocí la tesis de Miguel Ángel Asturias, “El problema social del indio”, a mí me lastimó muchísimo.

Él con esa tesis ofendió a los pueblos indígenas de Guatemala y yo soy parte de esos pueblos, por lo tanto, no me siento honrado en recibir un premio con el nombre del Premio Nobel, aunque tenga muchos méritos. De alguna manera esa tesis fue hiriente. Por lo menos para mí”.

¿No resulta hepático pelear contra una tesis escrita hace tantos años? Porque, además, pareciera que actualmente hay una etapa superada en asuntos de racismo.

“Bueno, yo creo que hay que ser un poco claro en este sentido también. No quiero que se entienda de que estoy acusando a Miguel Ángel Asturias como el responsable de todo el racismo en Guatemala.

Pero una cosa sí es cierta: que ese es un tema todavía. Realmente esto es bastante latente, se nota en el interior (del país), se siente en algunos lugares. Sería bueno que en las escuelas, los maestros tuvieran cierta orientación para ir educando a los estudiantes para superar ese lastre. De que esté superado, yo no lo creo”.

¿Significa este rechazo que su visión de la poesía está estrictamente ligada a un asunto étnico?

“No, de hecho, es exactamente lo contrario. Si yo estuviera ligado en poesía a una cuestión étnica, entonces no traduciría yo mismo mis poemas al español. Al contrario, yo mismo los traduzco, justamente para hacerlos accesibles. No soy radical. Creo en la igualdad de capacidades, creo en el humanismo. Yo me autotraduzco para hacer accesible al otro, y con todo respeto, por supuesto”.

¿No es, acaso, delicioso rechazar un premio?

“A lo mejor”.

Humberto, ¿no habrá cierta molestia suya con la elite mestiza actual?

“Bueno, como no me relaciono con ellos, no tengo por qué hacer generalizaciones en ese sentido, cometería un error estúpido en este caso. Yo me refiero a las cosas que se dan en forma cotidiana, en un café, que de pronto te dicen alguna cosa. Esto no es un mensaje para cierto grupo en particular, pues no se da solamente dentro de los medios elitistas, para utilizar la misma palabra, dentro del mismo gremio literario por más intelectual que se llame, que alguno que otro reaccione haciendo aflorar su racismo, esta es una cuestión que no tiene que ver con cierto grupo cultural específico”.

Usted, ¿no es racista?

“Yo digo que no...”

A la fecha, ¿cuántos premios ha recibido en el extranjero?

“Pues no son muchos, dos nada más, el Premio Internacional de Poesía Blaise Cendrars (1997) de Suiza y el continental Canto de América, otorgado por la Unesco en México”.

Esos premios, ¿no fue difícil aceptarlos?

“No”.

¿Por qué?

“Sencillamente porque no hay nada que me haga sentir incómodo en ese caso. Sobre todo el de Suiza, es por un poeta suizo que se circunscribió a dar una visión del mundo y fue el primero que tradujo muchas obras de la literatura negra al francés para darla a conocer a los europeos. Es un poeta abierto totalmente y en el caso del premio que me concede la Unesco, es un reconocimiento al esfuerzo que uno hace y en este caso no tiene ningún nombre comprometedor porque se llama Canto de América, y no tengo ningún reparo contra esto”.

¿Cómo reaccionaron quienes lo designaron ganador del premio?

“Ese es otro asunto también un poquitito molesto, porque todo mundo sabía que se me había asignado el premio pero yo no recibí la notificación sino hasta el 13 de enero, y la nota estaba con fecha 3 de diciembre del año anterior. Así que un mes después me entero yo formalmente. Me lo mandaron vía fax, así que no hablé con nadie. Me lo mandaron por escrito, y por escrito les he participado mi declinación”.

¿Quién lo propuso?

“Los de la Academia de Lenguas Mayas. Creo que por cortesía ellos hubieran tenido la gentileza de preguntarme antes, pero no lo hicieron. No tengo ninguna relación con ellos en este sentido. Como escritor no estoy relacionado con las a academias, porque éstas siempre están sirviendo de árbitro para el lenguaje y el escritor tiene que ser libre para escribir como sienta y como piensa”.

¿Cuál es su apreciación general de los premios en Guatemala, particularmente el “Miguel Ángel Asturias”?

“Depende del ángulo en que uno quiera verlo. En general yo creo que si has trabajado con honestidad, yo creo que sí tenés derecho y merecés un reconocimiento. Todo artista que trabaja con el corazón y ponga de sí, en su obra, merece un reconocimiento. Eso es importante. Ahora, cuando y en qué momento se lo van a dar, eso es otra cuestión, sobre todo en las cuestiones oficiales es posible que tenga que ver con los consejos administradores y ministros de turno. Yo no puedo decirte qué pasa ahí adentro. Lo único que diría es que todo creador honesto consigo mismo merece ser reconocido y apoyado”.

El “Miguel Ángel Asturias” es un premio muy codiciado. Su rechazo es un desaire para los promotores del premio que ya fue recibido por Tito Monterroso y Carlos Solórzano, por hablar de los más altos.

“Bueno, yo respeto a los escritores que has mencionado y me parece justo que se reconozca su trabajo, sobre todo porque hicieron la mayor parte de ella fuera de su país y en condiciones difíciles.

Yo no creo que riña esto con mi forma de verlo. Esto es una cuestión que no es fácil, porque no podemos decir que esto es hecho por un impulso momentáneo. Esto es algo que yo lo tengo en mente desde que conozco el trabajo de Miguel Ángel Asturias y no puedo traicionar mi propio sentimiento”.

¿Le importa cuáles pueden ser las reacciones ante su declinación?

“Lo tengo totalmente claro, sabía a qué me estaba metiendo, no lo hago con la intención de hacerme publicidad, no lo necesito. Lo que escribo es lo que cuenta y lo que vale. Si eso tiene algún valor, va a perdurar con o sin premio; si no tiene algún valor, eso se muere conmigo o se va a morir antes.

Así que no me preocupa la reacción que vaya a venir, no estoy buscando favores ni estoy buscando polemizar con nadie, no me interesa eso, sencillamente he puesto de relieve un problema que todavía es real en Guatemala como es el racismo, la discriminación, y en el que debemos reflexionar todos, o por lo menos el que quiera abrir su conciencia hacia ese tema para mí importantísimo”.

 Entrevista sacada del periodico guatemalteco :

PRENSA LIBRE - 25 de Enero de 2004


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Publicado por ChemaRubioV @ 1:13  | ENTREVISTAS
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