S?bado, 25 de abril de 2009

 

 



MEMORIA 
Hay una tumba que visito y no es la mía

 

. Los pies saben de sus huellas. Los pies saben de su futuro. Saben los pies, y mientras se calzan, un aroma penetra y cubre la nariz interior. Orihuela.

 

 Veintisiete poetas terminaron la marcha de los migueles, en el cementerio de Alicante , bajo lluvias entre rocas, sin apenas cámaras en la senda, y alguno quería a toda costa ver el mar, y subirse al carro de la fama. Pero mientras hojas mal encuadernadas, se vendían por las amigas del poeta .Ángela y Manuela: un libro se premiaba, y caía como nieve lenta sobre la frente amiga.    

Dos años más tarde, partimos desde Madrid como siempre, pero ésta vez éramos  más, y otros son los autos que nos llevan hacia los balidos de las ovejas entre montes, y un  silbo sin vulnerar nos recibe desde las ramas, libre voz saltarina, que sube a los árboles para hacerse oír, mirlo. Somos como nerudas por las aceras esperando el canto nuevo. 

Atrás queda el autocar lleno de turistas para sus vacaciones, y cuatro locos, que quieren ser artistas: tres actores y un poeta encaminan sus horizontes en una misma extensión.

Desde Alicante, las vías nos llevan “casi de vuelta” amaneciendo en una estación  abandonada entre dos pueblos. Salimos a pie, tres o cuatro km nos aguardan para terminar en Orihuela.1998.Turquia se  acerca y mis labios proclaman la aventura donde un terremoto nada poético, se lleva 27000 almas con sus inocentes cuerpos sin habla    .Al poeta Can Yusel lo seguimos en un barco en velas que navega hacia Fehtie. Mientras se le rinden aplausos, rosas y silencio, Miguel, ahora, también está a salvo de la dictadura, Estamos de acuerdo. El amanecer duele en 8 pares de ojos. Las montañas y el  mar, son suficiente motivo para cambiar de conversación. El fotógrafo Juan Espantaleón, Guillermo, el guionista Abraham L. Guerrero, y el Infatigable Periodista Hernandiano, David Readman, que fue uno de los primeros en dar las noticias de la senda vía internet, se leen “El Rayo que no Cesa” y cantamos como en el Paris del hambre: El Mundo es Gratis. Y Perito en Lunas solo es la voz impresa de un hombre que llegó a la biblioteca  del cura Luis El frescor de las brisas nos acompaña a cada paso , nos ayuda, nos leemos, y por un segundo , en los labios emergen emociones “Recuerdos de la Viuda de MH” A mil ecos por hora , los oídos afiebran pasados .En un libro desestructurado de pasiones, los amantes desaparecen una y otra vez, y como veloces luciérnagas visionarias,  se mueven entre la incertidumbre del amor y la soledad de la guerra. Jaime Capmany, en su emocional vermipodacia , habla de la sangre de Miguel, pintando con sus propias manos las paredes, como un cuadro de la muerte heróica para enaltecer su leyenda. Pero el hombre que sabe de la desnudez natural de la vida, y el sufrido sudor de los campos, no necesita la gloria que no pidió nunca. La sangre resistente en los genes dicen de Lucía. Contradictoria y profunda como corazón de “nana de las cebollas. “.Los senderistas comparten huellas sin máscaras donde queda una aurora de brazos elevando la sangre de cada costado ,   

 

Agustín, lleva más senda que nadie. Es tan cierto que no merece más  comentarios. David Readman , uno de los primeros en publicar datos, fechas, y publicidad sobre la Senda en internet. Manuela de radio Klara, vende libros en la senda de un amigo ,  y para ello cobra a los otros amigos,  y ahora me pregunto¿ donde estarán   Charo y Rocío?  El compañero de Manuela, mi memoria se acaba y su nombre no me aparece.

 El comienzo de un sueño repetido en la sangre , desde que por  primera vez acamparan mis ojos sobre Pepe Hierro Antonio Porpetta e Indio  Juan  ,en el homenaje que viejos comunistas represaliados por su conducta civil repartían luces sepultadas por el tiempo inclemente y la desidia poderosa, en el Parque del Oeste de Madrid, sobre un escenario de tablas y micrófonos,  bajo los árboles, y al lado la Facultad de Ciencias de la Información .Miguel , desde adentro de una grandísima medalla , miraba sin ver , bronce amigo. Pero sí eran tuyos los ojos aquellos, los que se acercaban a su retrato,  la débil luz del sol entre fina lluvia, resaltaba como un corazón sin abandono.   

Los Amigos de MH aparecen al oír las mismas campanadas, desde el vientre del mar se alzan, y expanden. Desde Madrid hasta Washington sólo hay un camino. En una casa de madera , pintada de blanco, Rei Berroa me habla de  la tesis que le levantó la vida en España, cuando Carlos Bousoño era uno de sus profesores, y MH el motivo para venir a encontrarse con los huesos y la sangre de la poesía ibérica. Rei Berroa escribió su tesis sobre el poeta, y hoy, él, es un poeta seguido en Venezuela y Mexico , y premiado en Francia como quisiera ser yo.   

Los verdaderos amigos de MH, se juntan para desaparecer antes de la luz.   

 Silbos no es sólo una revista, es tradición de la poesía valenciana. Desde los primeros fundadores con Miguel, estaba Ramón Pérez Álvarez, a quien conocí la primera vez que, frente a la tumba del poeta irreductible, leí un homenaje a dos papeles: Recuerdo sus palabras, su sonrisa, y mi descortesía llena de silencios,  y también se me vienen a la sangre las clandestinas  bayonetas clavadas en el cielo de la noche morena.  

Allí están todas las venas cruzando el mar de la vida en sales.     

 Vicente Aleixandre, el padre inválido, sorprendido y alegre, ríe adentro de una carretilla, tirada por el hombre de estatura mediana y callos en las manos. Miguel , el infatigable MH corre poderoso y lleva al enfermizo Aleixandre entre risas.

Vicente, maestro de la generación del 27, a la que MH pertenece por obra y actitud. Otras fotografías merecen el éxito de aquel dibujo  hecho a lápiz  entre rejas por  Buero Vallejo. Ahora solo pienso en Ricardo Fuentes,  y la tuberculosis desfigurando un rostro hasta ayer irreverente y altivo. Silbos no es sólo una revista, es la voz de Todos, y tú lo sabes.  Hoy la dirige Paco Esteve.

En Leopoldo de Luis se acaban los pulmones, y el penúltimo Silbos desfallece de cansado. En el Circulo de Bellas Artes , cuando el hombre quería ser poeta ,y Leopoldo de Luis entrega un premio, hablamos de su Vicente Aleixandre donde hay tanto Miguel. Y otras veces hablamos hasta que se va de este mundo, pero me quedan sus libros, y me queda el poema que nunca le dije en vida.   

Del  20 Noviembre del año 2005, el recuerdo me re-plagia una micro-elegía:   Aun no he levantado el epitafio que me dé nombre, y así , cantando mi poema, siempre vuelve Leopoldo  .

 Hay una tumba visitada a Miles por año. El aire se alimenta a golpes de hierro al paso de la carretera, y a veces las viejas rodillas se rinden desarticuladas bajo la arena, pero las más jóvenes también se hartan en cada silla de no moverse, y avanzamos por la poesía unos, por la sangre de Miguel otros, por las caminatas y la salud blanca. O por la morena forma de mirar .Caminamos de principio a fin con los días contados,  y las horas para los bocadillos y manzanas entre las bocas y sus estómagos. En La plaza de Callosa del Segura, entre sus altas palmeras solitarias, encuentro a un amigo, que compra siempre ,los libros del poeta sin nombre reconocido por “la política” , tiene la pierna vendada, ni el esguince de tobillo le hace cambiar de humor , pero sí de senda. En Callosa se queda el amigo de la barba incombustible y los ojos francos en la  mirada como aquel senderista-profesor, que nunca se perdía un recorrido, siempre con sus alumnos, y le vi aparecer un día con su barba fiel , y la pierna con su  muleta. Joan Pámies podría ser.  

Crevillente es una senda  cada año por descubrir, y adentro de la lápida siempre se respira lo más auténtico de los pasados.

 Correspondencia  Atrasada ganó el Villa de Cox, y desde Cincinnanti;  María Paz Moreno nos envuelve, con semillas sin asfalto y mudanzas de la costumbre. Caminos para hallar poemas como ese pequeño perrito abandonado, que queriendo ser poeta llevaban en brazos algunos caminantes como Miguel Sobrino, y todos le mirábamos como una fotografía en vivo. Poema  se le nombró, y algunas madres,  y una niña se quedaron para dar al abandono otra vida, otra luz desde la que MH aplaudiría sin piedad en los labios alegría.      

 

El año 2007 comienza con las televisiones como siempre trabajando los rostros que serán protagonistas. Joan Manuel Serrat canta a los poetas, y Miguel es de los primeros en su vida, por eso se le nombra Senderista del Año. Pero no nos acompaña, ni un trecho,  como sí hiciera José Luis Ferris en la última etapa del 2006. Pasión y muerte en la vida de Miguel Hernández , es una necesaria biografía volcánica escrita por J. L. Ferris, donde  hay un devorar enfermo en mi lectura .   

Los ojos se quedan bajo el árbol de los auxilios, delgadez de granado, con las maduras frutas caídas. En el suelo toda la podredumbre, cercana al desaparecido campo de concentración, de sangre acumulada llamado San Isidro.

  Julián Antonio Ramírez .En el exilio su voz resonaba en Radio Paris. Hoy un lazo negro sale desde el corazón de su bandera republicana.  Siempre se acordaba en sus discursos de los excombatientes, de Rosario la dinamitera, de Concha Zardoya, y tantos otros cuerpos que pasaron por sus ojos , y levantaron la palabra libertad, sinónima de MH , hacia otras latitudes donde su rostro es borroso, y en sus localidades se le venera .Nunca volverá.

En la universidad de elche ( www.umh.es ) descansan los [email protected] , se duchan y salen algunos a beber la rica agua de las viñas, y dan un sincero homenaje a un silbo sin vulnerar [email protected] hay esperando en la sala donde agujerean las ampollas, y eligen el color del hilo que se ha de quedar adentro de la piel, mientras se absorbe la casa de pus levantada en el camino .Todos los años se espera con fervor laico llegar a la universidad, porque allí se lee ,y descubre a otro Miguel que firmaba como Jorge Lorca. Allí se sabe conversar de lo divino bajo un cielo donde unas manos sostienen el libro mientras la música orgullosa y rutinaria de las cabras llena otro Levante. También allí se cena caliente y a veces algún poeta vende sus libros sin invitar a los medios- publicidad. Allí no se acaba la lectura de poemas-Miguel, pero se alza el telón dramático y aparece El Torero más Valiente. Siempre tú siempre él siempre él santo-miguel más aññá de la incomprensión y el fracaso.

En el X aniversario de la Senda, se cambia al Hacedor Perito en Lunas por la Yerma de un Federico .Allí se derraman parpados se opacan retinas, hipnotizadas miradas que adentran la falta de hijos como faltas propias. Allí llorar por la carne nueva y nunca venida se hace costumbre. Manuel y las Nanas de la Cebolla me asaltan. Pero no, no es de M. Hernández  solo de quien quiero escribir, porque él quiso ser todos; y Yerma se escribió cerca de sus sangres, y Juan era el símbolo canalla. Llorar por el hijo imposible es fácil; solo se trata de dolor .Cuando se hace fuerte a través de los años, se derrumba cualquier mujer. Y aunque lo escribiera Federico, lo sufrieron gentes como Miguel y Josefina. Quizás por ello, el poeta más laureado "tuvo miedo" del poeta que aguantaba la humillación del sufrimiento como se aguanta el pan duro entre los dientes del hambre, porque las desgracias cantadas no sirven al pueblo, solo al espectador que busca olvidarse del mundo. Aunque sobre esto, tiene mucho que decir, Julián Antonio Ramírez la Voz de Radio Paris en el exilio, y Enrique Cerdán Tato, a quién por cierto, siempre un enjambre de brazos separan nuestras manos, pero cuando se cruzan las miradas los ojos se quedan clavados.   

 Al lado de una escalera mecánica como si de un púlpito pagano se alzaran los hombres (El poeta y  periodista David Readman, y el dramaturgo e investigador incansable Amado del Pino) lanzan sus gritos en una misma proclama, y al finalizar, tiran los textos al suelo. Recogen los papeles algunos senderistas, y al ver ue no hay nada escrito en ellos, sonríen con sus bocas irónicas, y salen por la puerta en busca del sol de la mañana. 

                              

Amado del Pino habla de mi. Nadie de la Senda escribió tantas veces mi nombre.    www.lajiribilla.cu/2007/n315_05/315_05.html Amado de Pino viene desde Cuba para desentrañar algunas luces hernandianas  que aun permanecen en el cuarto oscuro de la historia. Me habla de  Pablo de la Torriente Brau, y yo me acuerdo, del hijo de un periodista hoy olvidado, que se abre camino en Ciudad Real a golpe de dibujo, mientras se habla con la familia del Che. 

  Hay una senda a la que fue mí chantajeado corazón por un profesor: ¿Te gusta caminar? Durante la travesía andariega se leen poesías de Miguel Hernández, y al final, sobre su tumba, leeremos más poemas. ¡Escribe una poesía hombre! Me decía Paco. Yo amaba escribir, hacerme famoso entre los amigos de la universidad .Mi obsesión por la poesía fue irresistible, durante años deje de leer novelas, y a la pregunta de ¿qué es para ti la poesía? Yo respondía sin rubor .La poesía es la religión que perdí de niño. Y encontré en Guatemala :  una marimba , y cuatro voces,  me llevaron a recorrer los cerros del hambre,  quiches y criollos ;  me devolvieron otra vez a miguel Hernández,  a mi niñez de resina y altivos pinos, bajo la dura  luz que baja quemada hasta quedar en los suelos de ceniza, y agujas de pino.

Hay una senda para cada persona esperando en cada nervio, y la mía fue encontrar a Paco, Esteve,  y a "Chimo", a  Jesucristo Riquelme y al hombre que me compraba todos los libros: Joan Pamies, y dejarme llevar por lo que ellos contaban que era mucho , cuando éramos pocos y bien conocidos. Entre vino y estofados, los dolores no desaparecían, pero entre los labios solo teníamos ojos para mirar nuestros cielos, y en la boca con música había canciones para comprendernos.

El Eco Hernandiano "me ficha" a través de Mayte Sánchez Gómez. A quien conozco al bajar del estrado del auditórium de Albatera junto a dos coreanas , que amablemente se prestaron a subir ,y leer un párrafo de MH, para entretener a los cansados , y algo aburridos espectadores, ante la espera de los músicos y la estrella de la opera ante la noche de frio. Mayte escribe como free lance. Lo mismo en la www.fundacióncultural.com ,o, en otros medios  como donde trabajaba el redactor Alberto, quién fue el primero en imprimir mi nombre ,en la Senda en www.diarioinformacion.com .Y me hizo creer que mis pasos , no fueron fútiles , aun vivían en aquellos estudiantes que habían sido, y ahora son lo que buscaron.  

 Cada año es una revelación. Y encontrar a Pilar Macía redactora del diario La Verdad de Murcia , es retornar al viejo vuelo veloz , cuando los pájaros sobrevolaban una Facultad adosada a una cafetería,  donde las Ciencias de la Información dejaban su rastro de plumas en cada tintero, y en cada mesa un sueño entre mus y mus: una conferencia a cuatro bandas, mientras Ella tomaba notas frente al café que se iba enfriando , y dejaba ríos circulares en el vaso; amables  destinos más allá del cristal.    www.laverdad.es     

 Las cámaras de televisión esperan en el cementerio, mientras los fotógrafos como guerrilleros disparando imágenes rodilla en tierra apresan los rostros detrás de una pancarta. La entrada de los senderistas es escoltada por dos tamboriles y una flauta .La carne se estremece al paso de la nostalgia y el más allá. Curto levanta el pulso contenido entre gargantas, el día del ayer en Cox,  otro año le toca a  J. Meneses, y a Curto se le vuelve  a escuchar, antes de que aparezca un poeta sin nombre en las esquelas,  con el sombrero de paja, y tela colgando para resguardar la nuca de los soles y dice: Mi nombre es Miguel, Hernández hasta la muerte.

 

Agustín es el hombre más auténtico que le queda a la Senda, todos le conocen y de él es el sombrero blanco que me deja para recitar un poema ante el sarcófago de granito. 

Y tantos otros nombres desaparecidos de la memoria,  pero nunca de los ojos, nos ayudan a ser,  nos ayudan sin más, hasta a desaparecer nos ayudan si fuese necesario.

 Cada vuelta a la Senda, re-vivo y renacen los cuerpos olvidados y nunca vencidos.

 Entre el ámbar y el charro, entre la senda del poeta y los pies que secundan sus llamadas,  hay un rastro de sangre que se diluye al mirar el ámbar donde queda atrapado el alacrán, allí es el lugar. Y renacen los caminos con el mismo pulso, de Miguel, pero aquel hombre  no lo sabe. Ni ventana queda más allá de la locura de sus ojos. 

 

Después de La Senda  primera, que acababa en el cementerio , con la lectura de los “poetas” el primer año solo hubo uno, perdonen la inmodestia, otros eran rapsodas que elevaban las sangres del Miguel más humano Después, como vengo diciendo, de aquel primer año, vendrían otros, y cada vez ser instauraba un nuevo punto de reunión como la última cárcel, el monumento al lado de la rejas , y por último el colegio, donde los caminantes se convierten en comensales más pacíficos y menos cansados.  La marcha a terminado. Hasta el próximo año  a la misma hora de la madrugada cuando Madrid  se junte con Orihuela.

Ayer 29 de Marzo del año de nuestro señor zapatero, después de la marcha entre el barro y la lluvia, de 2500 senderistas, llegamos 200 al Cementerio de los  Remedios donde reposan los restos de un hombre que no llegó  a viejo.  Y solo arrojo al aire ,unas palabras, mi verdad:

 

 Soy el desempleado 3 millones 500 mil

y mi nombre es

Miguel Hernández Gilabert.   

No sé cuando volveré

Pero todos los caminos llevan al mismo osario.

  

Veintisiete poetas terminaron la primera marcha. Hoy son miles los que aguantan , viven y alucinan, con la flor de los almendros en los caminos ,
y miles de  ojos son ,
los que se quedan taladrando la piedra sagrada
esperando un vuelo imposible de cenizas .   

 Arenga ante los presentes cansados en el cementerio.

 

Salud a los cuerpos del histórico  Miguel siempre en paz, y la memoria en alza.  

Larga vida a la cabeza en bronce, y altiva como los hijos de Albatera,  y amada más en la noche ,después de la ansiada cena caliente que despoja a los “peregrinos “de sus sinsabores de otros días .

.Que nadie retoque sus ojos, que contienen la bella enfermedad de octubre: Como escorpiones en locura encerrados vivimos, y el doctor solo pronunció un nombre, no su cura.

Ave Caminantes,  que los Idus de Marzo les sean propicios por los siglos de Levante.

Hay una tumba que visito y no es la mía. Miguel. Pero quizás he visto una sombra y voy a visitar tu luz para no morir solo.

   

 Sobre las notas

Estos libros fueron fundamentales para conocer la obra de MH y escribir esta memoria.

Muchos otros textos fueron leidos , y si no menciono a los autores, si digo en los enlaces, o en el texto, donde pude encontrar lo que buscaba , o lo que se me vino sin querer.

Pero siempre recordaré el primer libro de poemas que lei de Miguel "El rayo que no cesa" no tenia tapas, y llegaba arropado de libros de cine, de novelas del corazón , y al fondo de la caja de cartón , estaba MH desencuadernado, junto a "La noche oscura" de San Juan de la Cruz.      

 Notas

 

Josefina Manresa: Recuerdos de la viuda de Miguel Hernán

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Publicado por ChemaRubioV @ 19:30  | ENSAYO
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