Martes, 28 de abril de 2009

YA DE VUELTA

Ya de vuelta del largo viaje, en un ambiente agradable

comentábamos detalles de el y de otros pasados en aquel lugar entrañable,

éramos de las dos nacionalidades y por el azar del destino

y porque el mundo es tan pequeño, coincidí con una pareja de ellos

en una oficina burocrática del país de los sueños,

con las aristas de las anécdotas más agradables

fuimos recreando nuestras agradecidas memorias

habitada por recorridos fascinantes y por la ausencia de otros destinos brillantes,

cité mis inquietudes futuras y entre ellas visitar una ciudad antigua

llena de hermosa historia y monumentos ejemplares

y abruptamente el más joven de los presentes

con tono seco y solemne, sentencio

“donde nació el dictador”, y yo que no estaba para bretes, le miré con cara de póker,

porque no es cuestión que directamente me acontece,

ciertamente mi concepto de libertad no resplandece pero no es algo que florece

en los árboles de guayabas, ni de mangos del Caney, sino

es esencia que requiere el esfuerzo permanente de quienes quieran sentirla indeleble

recibirla como energía vital de su espíritu intransferible

y cada pueblo tiene la que siembra y se merece, sin excepción ni memeces.

Otro día en una reunión parecida en su composición y ambiente,

se desgranaba las sinrazones de la miseria permanente

que azota como incesante huracán las sierras y los valles verdes,

donde almacenan los descontados días estoicos y resignados residentes,

de sus vidas sin esperanzas de mejoras, de la ausencia de horizontes,

solo surgían huecos y huecos, todo era luna trabada de un maquiavélico eclipse.

Uno de los contertulios en el calor de la dinámica

no pudo reprimir sus ansías y exhaló un involuntario suspiro,

¡caballero, si hubiese un milagro!, podría volver a los senderos verdes

recorrerlos bajo su cielo y perderme en sus estrellas

mientras le brindo un tabaco a la luna para que se ausente

y para siempre haya en mi pueblo luz de esperanza permanente.

Pocos días después al socaire de la globalizada crisis financiera

estos dos mismos protagonistas de los antecedentes

desgranaban la crueldad y continua lucha que requiere

la supervivencia en un mundo displicente, con oportunidades para progresar

pero con una gran esquina devoradora de despavoridos, inmigrantes preferentemente,

resaltaban la inteligencia y mano dura pero protectora del sistema que allí gobernaba,

que tenían muy poco, pero siempre un techo, un bocado y una cama,

que siempre velarían por ellos y que al despertar la bella alborada

acomodarían sus miedos, ajenos al stress y utópicas aventuras de incertidumbres.

Y Dios creó al hombre, los valles, los cielos… y sus costumbres. Alabado



Francisco Jesús Muñoz Soler


Tags: LA ISLA INFINITA, RAUL RIVERO, LIBRO DE POEMAS, FACEBOOK, HEBERTO PADILLA, REINALDO ARENAS, VIRGILIO PIÑERA

Publicado por ChemaRubioV @ 17:25  | POESIA
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