No solo piedras sagradas junto al mar es Tulum .
Mientras los turistas exhiben sus trajes de baño, la figura de un Robinson en gayumbos adentro del agua , adelgaz y resume la historia , pero sobre todo concentra las miradas.
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Cuando un español camina la noche de Mérida .Entre la escandalosa grandeza de su Plaza Catedral y Palacios; se pregunta por los ríos de sangre india , que yace escondida entre las piedras que el turista admira.
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Cae la tarde .Hay que hacer noche en el pueblo sin turismo. La humedad, el calor, los insectos ; todo lleva a maldecir al viajero por su suerte. En el centro de la plaza se levanta una Fuente ,una Corona de Castilla, de fino yeso entre ladrillo .La fuente es mudéjar , contiene elementos de arte musulmán de cúpula renacentista , y aciertos góticos. Bajo su cúpula el hombre ve, donde se juntan las arcadas , parte de la historia Maya, Azteca, y Nahual. Chiapas de Corzo bien vale una noche .Y una cena en los soportales de la plaza , con unos tamales , unos refrescos y la lectura de Piedra de Sol.
Los Aztecas la nombraron como Chiapas, lo que significa :
"agua que corre debajo del cerro “.
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En una pared del Cañón del Sumidero, nos muestran arte como un milagro religioso .Una virgen que el tiempo y el agua han hecho en la roca bajo una cueva. Yo solo veo unas ramas , venas verdes que atraviesan la pared de piedra formando un árbol fósil. La naturaleza seguirá su curso por muchas vírgenes que el hombre ponga en su camino.
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Un cuerpo vencido por el cansancio. En sus ojos solo hay selva. En sus manos nada, y los libros no importa. En sus ojos de selva , a veces iguanas. Los muros blancos de la ciudad , son asombro ante el deseo. Valladolid es una aparición , una ciudad hundida en el centro de la selva .
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Los ojos como los pies /suben y bajan escaleras que les conducen a la cima de las pirámides/a sus pies la jungla /.Los ojos siguen viendo estructuras imposibles/ dentro de la habitación sin ventanas./Llegar a Campeche /es hallar otra luz/ una ciudad sagrada pero con un algo oriental de no se sabe dónde.
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Buscaba al subcomandante Marcos, pero como no se dejaba ver en la Selva Lacandona , financió un camión lleno de guerrilleros. A sus sobrinas les hechizó los vivos colores de la pobreza pintada sobre la madera.
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