Viernes, 02 de octubre de 2009

Humberto Ak’abal:

Vuelvo a mis piloyes y a mis pixtones

Su obra ha sido traducida a una docena de idiomas

“Solo soy un servidor de la poesía, y creo que es ella la que en su momento se manifiesta”.

Sobre su vida

Hacedor de versos

Nació en 1952. Publicó un libro a los 40 años. Su primer poemario, El Animalero, (1990) fue un éxito.

• Sufrió polio en la niñez, lo que le dejó lisiada una pierna.

• A los 20 años se hizo cargo de sus 10 hermanos, ya que su padre falleció.

• Emigró a la capital, donde trabajó como barrendero, entre otros oficios.

• A los 37 años conoció al poeta Luis Alfredo Arango, quien lo animó a publicar su primer libro.

• Ganó el Premio Internacional de Poesía Blaise Cendrars 1997, en Suiza. En el 2004 rechazó el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias.








La imagen tal como aparece en: www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es...

 

POR GUSTAVO ADOLFO MONTENEGRO

14:28 | 22/09/2009

Su poesía, nacida en k’iche’, ha sido traducida a más de 10 idiomas, y constantemente es invitado a encuentros de poesía alrededor del mundo.

Sin embargo, aunque sus pasos vayan lejos, siempre vuelve a su centro del mundo: Momostenango, Totonicapán, donde nació en 1952 y donde aprendió a cultivar la tierra, a escuchar a los abuelos, la lluvia, los pájaros y la semilla que espera el momento de nacer.

¿Qué significa la palabra Guatemala para usted?

Una tierra rica en culturas, costumbres y lenguas, y a la vez llena de contrastes: mientras unos ríen, otros lloran; unos comen, otros tienen hambre; unos tienen techo, otros viven a la intemperie. Unos tienen de más, otros no tienen nada.

Su poesía refleja la vida de un pueblo, la naturaleza, la sabiduría ancestral. ¿Qué más le gustaría que reflejara?

Mi poesía, según yo, tiene más corazón que cerebro. Nunca he pensado qué más añadiría, porque dejaría de ser lo que es y se convertiría en una traición.

¿Cuál es su gran sueño como poeta?

Creo que eso sería demasiado pretencioso; solamente le doy forma escrita a lo que me dicta el corazón.

¿Considera que este país trata mal a sus artistas?

Por lo menos entre mi gente, entre la gente de los pueblos, he recibido cariño y aprecio por mi trabajo. Siento que lo hacen suyo, y ese es quizás el incentivo que me da aliento para seguir en este camino. Con respecto al Estado, creo que tiene mucho que ver el nivel cultural de las autoridades: si fueran personas cultas, en el más claro concepto del término, las que ocupan los cargos públicos, las que dirigen los diferentes ministerios, obviamente redundaría en apoyo a las artes y a los artistas.

¿Quién es el gran enemigo de Guatemala?

El analfabetismo en el área rural y el analfabetismo funcional en las áreas urbanas. No hay una cultura de lectores, y esto da como resultado falta de reflexión, falta de análisis y de opinión en la mayoría de los guatemaltecos.

¿Cuál es, según su criterio, la gran cualidad del pueblo guatemalteco?

El trabajo, la solidaridad y el calor humano.

¿Qué le dicen de Guatemala en el extranjero?

El nombre de esta tierra está muy ligado a la cultura maya y goza de admiración. Lastimosamente lo enturbia la violencia que actualmente la ensangrienta.

Usted es reconocido en varios países y quizás podría vivir en muchos lugares: en Europa, en EE. UU., pero siempre vuelve al tranquilo Momos… ¿Por qué?

Parece sencillo decir que podría vivir en cualquier parte del mundo, pero no lo es, porque no es lo mismo decir que uno es un poeta con cierto reconocimiento, que decir que la fama es sinónimo de riqueza monetaria. Quienes piensan que mis libros se venden como pan caliente, se equivocan, sobre todo si tomás en cuenta que en otros países hay poetas y escritores mucho más prestigiosos que uno; por lo tanto, si me he hecho un espacito no significa que ya haya conquistado el mundo. Por eso vuelvo a mis piloyes y a mis pixtones, y porque también, para mí, no es fácil arrancar mi ombligo de la tierra que me vio nacer.

¿Hay algún poema suyo que describa las contradicciones que vive el país?, podría recordarlo aquí…

Cito dos: En este país pequeño/ todo queda lejos:/ la comida,/ la ropa,/ las letras….

También está este otro: “Nos hicieron un escudo,/ en él; un quetzal;/ bello, inmóvil…/ “símbolo de libertad”/ entre dos sables/ y dos fusiles”.

Cuando está fuera del país, ¿qué es lo que más extraña de Guatemala?

El calor de mi gente, el olor a humo de leña, el olor del mercado de mi pueblo, las comidas, los chirmoles, mi casa.

Para terminar, comparta con los lectores un consejo sabio que le haya dado una persona de Momostenango.

Este que traigo de mi juventud, dado por un tío-abuelo: “We ch’iton ri aq’ab, man kak’ix ta awib, are ukotz’ijal re ri kiq’ab ri ajchakib” (“Si tus manos tienen callos, no te avergoncés; son las flores de las manos del hombre que trabaja&rdquoGui?o.

 


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Publicado por ChemaRubioV @ 13:12  | ENTREVISTAS
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