Martes, 19 de abril de 2011

El ojo del Tigre empezaba a escucharse por los altavoces. Yo no s? qu? tiene esa canci?n, pero siempre que la escucho antes de un combate es como si recibiera un chute de adrenalina por todo el cuerpo, una descarga el?ctrica que me sube desde las plantas de los pies hasta el ?ltimo pelo de mi cabeza. Eso si tuviera pelo, claro,? porque yo me lo afeito al cero. Es o?rla y transformarme. Soy Rocky Balboa. O Sugar Ray o Rocky Marciano. ?Soy Dios!
Pero eso s?, cuando llegue a la fama no me dejar? llevar por las malas compa??as, no se?or, yo tengo a Mario, que m?s que un amigo es un hermano.
A mi colega s?lo yo le llamo por su nombre. Supongo que sus padres le llamar?n Mario en chino. Los dem?s le llaman Manol?n, porque si juntas su nombre y su apellido suena as?. Mario Lin. Lo mejor de todo es que ni siquiera es chino. Naci? en La Milagrosa como medio barrio, y creo que sus padres son vietnamitas, aunque no estoy muy seguro.
?Ah? vienen, el punto y la i", nos dicen cuando entramos en el gimnasio del barrio.
Tambi?n ?tengo a Antonio, mi entrenador. Desde que sali? de la c?rcel se ha dedicado? en cuerpo y alma al "El Gallito Vasco" el gimnasio del barrio. ?Antonio le puso ese nombre porque ?l es de Bilbao y luch? en la categor?a de Gallo cuando era joven. Yo en cambio con m?s de noventa kilos, soy peso pesado. Antonio dice que estamos mejor con ?l dando hostias, que en calle, que habr?a que ver cu?ntos de nosotros hubi?ramos sobrevivido a las drogas si no hubiera sido por El Gallito.?
"Aaahora, cuarta pelea de la nocheee. Con un record de quince combates, ocho triunfos, dos empates y cinco derrotas? ?Sebas ?La Masa? Millaa?n!"
?
Era mi turno.? Listo? para triunfar.
?Usa ese gancho de la zurda que Dios te ha dado, ?me oyes??,? gritaba Antonio mientras que me introduc?a el protector dental. Asist? con la cabeza y acompa?ado por El ojo del tigre, silbidos y aplausos de Mario y alg?n que otro despistado que se la estaba jugando porque luch?bamos en el gimnasio rival, salt? al ring.
No me dio ni tiempo al gancho izquierdo. ?Chemita,? El ni?o de Pinto?, me dej? K.O. en el primer asalto con un directo de derecha en todo el cr?neo.? Me dej? literalmente tumbao. No recuerdo la cuenta del ?rbitro o c?mo me sacaron de ah? los de enfermer?a, dos que hab?an hecho un cursillo de primeros auxilios mientras cumpl?an condena haciendo servicios sociales para la comunidad, o algo as?.
Me despert? con una bolsa de hielo en la cabeza? y un dolor insoportable. Ve?a los dedos de Mario altern?ndose delante de mis narices mientras me preguntaba que cu?ntos ve?a, si uno o dos, Antonio estaba intentando quitarle a uno de los enfermeros lo que parec?a ser un bote de pastillas que seg?n ?l se hab?a encontrado en el botiqu?n accidentalmente.
-??Mil veces te he dicho que te cubrieras la cabeza Sebas! ?Mil veces que terminaras con el gancho! ?.
Que me cubriera la cabeza 75 veces. Que utilice el gancho, 25 para ser m?s precisos, contest? como un resorte, sin ninguna duda. Sab?a no s?lo las veces? que me lo hab?a dicho, sino cu?ndo, c?mo, d?nde y por qu?.
Mario miraba at?nito a Antonio y luego me miraba a m?. ?Un momento, un momento?, repet?a nervioso mientras sacaba el m?vil de su bolsillo y tecleaba algo.
? ?Sebas?
? ?S??
?? ?Cu?ntos cruzados de derecha te han dado esta noche?
? Dos.
? ?Cu?ntas t?as han venido al combate?
? Cuatro, dos guapas y dos feas.
? Dime Sebas t?o? Setecientos ochenta y cuatro mil doscientos treinta y siete menos cincuenta y cinco mil quinientos cincuenta y cinco.
? Setecientos veintiocho mil seiscientos ochenta y dos...
?Pero qu? dice! ?Este se ha quedado tronao!?
El enfermero n?mero dos daba saltos por todo el cuartucho que usaban como enfermer?a. Mario se tap? la boca y con los ojos supuestamente de par en par, ense?aba la pantalla de su m?vil a todos y me se?alaba con el dedo mientras Antonio, arrugando el ce?o? dec?a, ??Ins?lito! ?Esto es ins?lito! El caso es que yo me encontraba bien aunque cansado. El dolor se me hab?a quitado con las pastillas y lo de la brecha al final no era para tanto, siempre he tenido la cabeza muy dura.
Antonio parec?a muy cansado. ?Manol?n hijo, ll?valo a casa y que descanse un poco. Ma?ana me lo traes al Gallito y ya veremos que como va ?la cosa?? Y se fue taciturno y arrastrando los pies.
En el coche de camino al barrio estuvimos jugando a ?preguntas y respuestas. Si Mario me preguntaba sobre el tiempo yo le dec?a: ?teniendo en cuenta que la semana ha comenzado con inestabilidad en el sur peninsular debido a un frente atl?ntico, esperamos ?precipitaciones moderadas, en torno a los diez o veinte litros por metro cuadrado, pudiendo alcanzar hasta los veinti?n grados ma?ana lunes? y ?me quedaba tan pancho.
Mario no paraba de decir ?esto es la hostia, esto es la hostia? y daba golpes al volante cuando ?me ve?a echar vaho a la ventanilla para resolver alguna que otra f?rmula de f?sica cu?ntica.
?Pensamos que el problema se resolver?a con una buena noche de sue?o, as? que tal que llegamos, sub? a casa y me met? en la cama. Esa noche no pegu? ojo. Las respuestas a los Grandes Enigmas de la Historia me llegaban en ondas ?y no me dejaban dormir. ?A primera hora de la ma?ana ya ten?a a Mario sentado en mi cama.?
?Sebas, ?los afluentes del? Tajo!
? ?Con flora y fauna?? Contest? con una lucidez que ya quisiera el Einstein ese.
Llegamos al Gallito con las ideas muy claras. La ?nica manera de quitarme la tonter?a era con otra hostia bien dada y que s?lo podr?a venir de Silvino ?El Rabino?, uno nuevo que me ten?a unas ganas locas. Salt? al cuadril?tero y en cuanto dieron el pistoletazo solt? un gancho con la zurda al Rabino que casi lo dejo sin mand?bula, me mir? con ojos rojos de odio y me noque? con un cruzado de derecha en la cabeza que me dej? sentado. Literalmente.
? ?Sebas? ? Los a?os bisiestos del siglo XXI!? O? a Mario gritando desde abajo.
? No conozco a ning?n bisiesto?, contest? como pude, porque las palabras me sab?an a la sangre amarga que ca?a de mi labio partido, y entonces?nos abrazamos sin poder parar de re?r, porque Antonio muy serio intentaba poner algo de orden y no paraba de decir: ?Est?is tontos?
SACADO DEL BLOG DE :
MEDIO CHELIN
Aparentemente una escritora en ciernes, quiero decir que yo encontr? historias de Valentina, y me qued? a dos velas, lo le? deprisa y corriendo,pero al reelerlo desp?es , sin venir a cuento, quiero decir que nadie me llamaba para ir otra vez a los textos que no sabia que quer?an decirme, ni de qui?n eran, y cada vez que vuelvo desde hace tres meses, sin querer voy como se cruzan calles sin conocimiento, ni control, as? iba yo a valentina hasta que me atrap?.M?s tarde lei El TIO MAX , Y LA COMETA NO SE IBA SE LLEBABA todos los ojos de grandes y ni?os, a volar a cielos insospechados, a volar pero no del todo, porque las manos se quer?n quedar a tocar la cuerda que dirigia esos sublimes recuerdos.
Con el ojo del tigre, t?tulo, todo hayq ue decirlo, t?pcio t?pico, pero claro que podemos usar como verdaderamente original cuando nacemos con esde pecado, y Mallarme hace 150 a?os ya se ley? todos los libros cuando su carne era trsite, y ?Cervarntes? recuerden como habla de uno de sus alter egos, Alonso quijano, LOCUELO HA QUEDADO DICE SU SOBRINA, y el narrador dice, se le sec? el cerebro de tantan lecturas malditas de caballer?as, o algo as?, el asunto es que de original no tiene nada el t?tulo, pero ni falta que le hace cuando?el texto es formalmente bueno, y la pasi?n subyacente de la cria aquella en la memoria limpia de una nostalgia no por comprendida menos importante, hace que uno que no lleva sombrero se lo queite a modo de saludo caballeresco, NO HA NACIDO UNA ESTRELLA, NO, lo es y ella seguro que desde la sombra que tanto ama, como felina que debe ser, lo sabe.
chemarubiov,escrito en el a?o de nuestro se?or zapatero a dia de primavera media,cuando el otrora se?or de la cosa, azn...ar, coleguea con no se sabe que santones pero despestrigia a espa?a como nunca hubera creido un patriota.Amen.?

Publicado por ChemaRubioV @ 18:53  | RELATO .
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios