Lunes, 13 de junio de 2011

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El aprendiz en el Hotel Palace, el legionario por 24 meses, el ma?tre, ?el nunca enamorado? el amigo. El solo un trabajo, toda la vida en un hotel, el solo hombre.?

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Acabo de recrear otra vez la ausencia de Adolfo Abad?a en mi memoria:

?Ser? verdad que ha muerto? Lo he o?do tantas veces de quienes lo conocieron, pero no fueron sus mejores amigos, que no termino de creer nada. Adem?s, el ser humano se guarda de aquello que le puede hacer da?o, o al rev?s, algo que puede recrear para bien de su uso. Hace m?s 3 a?os que lo dieron por muerto los m?dicos. C?ncer de est?mago cantaron los m?dicos, supongo, como se canta una comanda maldita. Lo vimos, y saludamos, e hicimos alguna broma, la procesi?n iba por dentro, pero ?l se mostr? como siempre hab?a sido: Duro por fuera, como piel de pedernal, con esa costumbre volc?nica suya, si le mirabas de frente y le dec?as que lo odiabas, ?l te iba a dar m?s le?a al fuego, si hac?as que lo ignorabas, el iba a intentar pasar de tu culo. Que no se te ocurriera decirle un d?a, Adolfo te quiero. Eso son cosa de maricones, te lo dir?a en confianza, o no, pero era un aguij?n inesperado para su edad, en su ?educada costumbre palaciega? en una? arraigada tradici?n espa?ola, donde el amor siempre es cosa de hombre y mujeres, y m?s de novelas que de realidades.? Recuerdo una de esas cenas navide?as cuando la crisis no era tan crisis, y el pepino espa?ol se vend?a que daba gusto, en el Restaurante La Casi?a, sentado entre ?ngel Flores, Cesar, Francisco, P?ramo, y nuestro director? de entonces, el hombre venido de Martinica, y el subdirector Alfonso, otro duro de pel?cula, y gran tipo.

Por cierto quien dirig?a la orquesta camaretil aquel d?a era el galego-maese Carballo.

Despu?s de que me diera por contar una an?cdota ?c?mica para nosotros como responsable de la vida en el hotel? y rid?cula, por no decir otra cosa de los parlamentarios en Navidad, con los protagonistas Carme Chac?n, Puigcercos, Tard? y Rubalcaba, etc, en una cena donde conviv?an los premios de los periodistas parlamentarios, y que a nadie le interesa, salvo a las sanguijuelas de la telebasura, y no digo nombres que no quiero hacer publicidad gratuita. Como digo, entonces, me dijo, Adolfo. Serio, mirando a los ojos, tranquilo,

Chema? ?y qu? es eso del amor? ?Qu? dices, le contest?, extra?ado de semejante pregunta si habl?bamos de pol?ticos, ?a qu? vienes a descolocarme con este tema, pens? yo solito? Bueno,? t? como poeta que eres, tienes ??????????? que saberlo, me contest? estuvimos hablando de este tema un rato largo. Si nunca le hubiera interesado por qu? lo pregunt?. Otros pensar?an que como el tema pol?tico-period?stico le estaba gustando al director nuevo, igual quer?a dar una vuelta de tuerca, si as? fuera lo hubiera conseguido.

Pero por qu? no iba a ser, que al tenerlo ah? ,? al poeta, por fin sentado, relajado, como ?l mismo, iba a dejar pasar la oportunidad? , y no le iba a preguntar por esas cosas que piensan tanto las mujeres, como los hombres m?s delicados? Y de amor hablamos, y re?mos como descosidos y bebimos, que los camareros tambi?n beben, no solo? estudian los vinos para saber qu? decir a los comensales, m?s chinos, y menos marqueses van yendo a los? lujos ahora, por eso me es cada vez m?s dif?cil, encontrar a la bella se?ora necesitada de amor, que ponga en mi sitio los caudales m?nimos al favor.

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Voy ahora al Hotel Palace. No quiero dec?rselo a nadie por el Facebook .No quiero colgar esta noticia .Hoy no. Era un se?or, de los que siempre se vest?a ?por lo pies, y aun ?en sus rarezas, era un ejemplo de pundonor, iba a contracorriente,? era un sacrificado y solitario? compa?ero, igual que responsable hasta la extenuaci?n como jefe. Por cierto Adolfo Abadia pas? toda la vida entre famosos en el Hotel Palace, y nunca que se sepa, y desde luego no iba eso con ?l, jam?s pidi? un aut?grafo. Una m?xima que ten?amos era, que los de verdad , all?, ?ramos nosotros.??

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???? D?a 05/6/2011??????? Madrid 17.19

Recuerdo un domingo, en la famosa sala de Julio Camba, ese brillante escritor y fustigamarquesas, el hombre aquel que Juan March lo invit? un d?a, y al final le estuvo pagando la habitaci?n 20 a?os, hasta que le quisieron mover a otra por reforma, y ?l, se cambi? a otra m?s peque?a, pero a cambio de que no cobrara el hotel, ni la pagara el viejo March, que bastante publicidad iba dando su pluma al Hotel Palace , y ya era mayor, y hab?a denegado ocupar una silla en la Real Academia de la Lengua Espa?ola al no tener una paga. Recuerdo como digo un domingo, en que como casi todos los domingos solo ?ramos 3, o, 4 camareros en banquetes y eventos (entre nosotros nos llam?bamos Camareros de Operaciones Especiales) y de la nada, aparecieron en la puesta en marcha, montar las salas Matahari, Cortes I-II-III, Hemingway, Prado, Cervantes I-II, y Julio Camba. Y Adolfo Abad?a nos dijo lo que ten?amos que hacer , nos agrup? en binomios, o de a uno , que tambi?n puede un solo hombre hacer equipo, llam? a los dos hermanos dominicanos que estaban en la secci?n de la madera, ( llevar y traer sillas y mesas) y comenzamos a un trabajo que se prolongar?a 7 horas , a destajo, sudando todos , unos m?s que otros, Adolfo m?s que yo, pero los dem?s m?s que nadie, los hermanos sudaron como en los tr?picos , pero contentos de saberse respetados por el ma?tre. A las 5 horas lleg? el jefe del relevo, Nacho, pero Adolfo no se fue en ese momento. Mario y yo nos largamos a nuestra hora, ya estaba todo controlado, y los trabajos que hab?an salido de pronto, y a saber de que maravilloso departamento comercial, en esos departamentos suced?an siempre cosas misteriosas, se hab?an cumplido con suficiencia. Un SE?OR MAITRE, se hab?a hecho responsable de la situaci?n, mandando como organizador y trabajando como un pe?n? disciplinado.

Yo vi. Sonre?r a Julio Camba aquel d?a. El fantasma que siempre me rondaba en aquella sala, estaba locuaz? conmigo como nunca, e ir?nico como siempre. Ese d?a solo fueron otras tantas horas respirando pulm?n a pulm?n con un compa?ero. A qui?n tanto quiero. M?s all? de los duelos de nuestras furias, m?s all? de los golpes de la sangre malentendida, siempre hab?a un respeto, una querencia.

El d?a 4 de Junio, iba vestido con mis mejores galas, con el traje que solo me puse una vez, al casarme, un traje blanco, al Hotel Miguel ?ngel, no hablar? del servicio, hoy no. Pero en la puerta, vi. a un excompa?ero fumando, hablamos del Palace, me cont? cosas que no me gustaron de amigos, y elogios sobre Adolfo. Me dijo que hab?a muerto. No lo cre?. Antes de darnos bola, antes de que nuestra directora no nos volviera a contratar sin dar la cara en ning?n momento, todav?a nos sabemos el por qu?, yo s?, una vez hablando del centenario del Palace, le dije que yo quer?a participar con mi pluma en ese proyecto, y ella me dijo que no, que se iba a contratar a escritores que trabajaran en cuerpo y alma, y entonces le dije, bien, entonces escribir? una novela. A lo que ella contest?, pero lo que pongas que sea cierto, y mi respuesta fue, ser? cierto no lo dudes, ahora que tambi?n habr? mucha ficci?n. Como se nota lo que sabe esta ?se?ora sevillana? ?del arte de la escritura. No, no cre? al camarero que siempre va de extra, y siempre se le nombra por el apellido, que es el mismo como el de un general espa?ol de la guerra de independencia, y empieza por C. No dir? m?s, me interesa m?s que conserve sus? empleos, que se sepa qui?n es esa se?ora de comportamiento nada se?orial y con mando en la plaza de ese gran hotel que se est?n cargando algunos in?tiles pero ni aun as? lo lograr?n, es mucha historia para sus nader?as, y egolatrismos, y mucha gente de verdad que suda los d?as y las noches para que todo este como debe estar, y disfruten los clientes. No, no quer?a creer que Adolfo Abad?a hubiera muerto, as? que al otro d?a me fui al bendito hotel de los l?os. Entr? como dios por la puerta principal, y sal? como diantres por la puerta de servicio, despu?s de atravesar las cocinas. Pero antes, en el Bar Americano, pregunt? al se?or A. Es verdad que Adolfo ha muerto. Si. Si jo, ya llevaba a?os mal. Si .lo s?, le dije. Bueno adi?s solo he venido para confirmarlo. Y me fui. Y otra parte de mi vida se muere para avanzar. Todo cuerpo que se va, y muere, se reduce a una gota, que salta cada vez que se la piensa, y se hace m?s amiga que nunca. Adi?s colega, adi?s hermano.

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?D?a 13 de Junio ( ni ?l? er a supersticioso, ni lo soy yo) 2011 , escrito en la era del ?Se?or Zapatero? y el opositor ?Se?or Rajoy? cuando no sabemos a donde llegaremos en esta Espa?a nuestra , con el camino marcado por los Botines del Banquero and your bad companys.

Chema Rubio V.


Publicado por ChemaRubioV @ 12:22  | DIARIO
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