Lunes, 20 de junio de 2011

Mensajes directos, pensamiento incisivo y cr?tica airada contra un sistema injusto: mientras en la calle la palabra se pone al servicio de la reivindicaci?n, una oleada de poemarios coincide en la dimensi?n moral y pol?tica de la literatura

PEIO H. RIA?O Madrid 20/06/2011 06:01 Actualizado: 20/06/2011 06:11

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Imagen de una asamblea en la acampada de Sol, tomada el pasado 29 de mayo. dani pozo

Imagen de una asamblea en la acampada de Sol, tomada el pasado 29 de mayo. dani pozo?

Piden un pellizco de ingenuidad y una piel que no sea como la coraza de un paquidermo inconmovible. Quieren conservar en sus labios las canciones m?s ruidosas contra los tiempos de silencio. Siguen creyendo que una de las misiones de la poes?a es enfrentarse al poder. Escriben poemas sin disfraces, contestando a la injusticia y el cinismo. Han bajado de las torres de marfil para ponerle luz a este borr?n de negrura y se han encontrado con las plazas tomadas. El poeta no cuenta con nadie, pero lo que cuenta concierne a casi todos: "Que no crezca jam?s en mis entra?as / esa calma aparente llamada escepticismo. / Huya yo del resabio, / del cinismo, / de la imparcialidad de hombros encogidos", escribi? Raquel Lanseros (J?rez de la Frontera, 1973) en Invocaci?n hace unos a?os y ahora su poema, que forma parte de la antolog?a Poes?a ante la incertidumbre (Visor), se ha convertido en un canto necesario para acompa?ar a la actualidad.

Hace unos d?as, un amigo le coment? que hab?a le?do en una de las acampadas del 15-M una frase propia de la s?ntesis de un poeta: "Hay que dejar el pesimismo para tiempos mejores". Sus poemas predican la importancia de volver a creer. Frente al descr?dito del sistema introduce de nuevo los valores de justicia y equidad. "La poes?a social de los a?os cincuenta tuvo gran importancia por razones obvias. Ahora, tambi?n hay razones obvias para que la poes?a no quede ajena a este malestar social, en el que los ciudadanos viven con opresi?n, sensaci?n de hartazgo y desconfianza", explica a P?blico para reivindicar la poes?a como "un espacio de humanidad".

Nostalgia del futuro amputado

El axioma y la sencillez, el golpe directo y la proclama, son los recursos de la vuelta de la poes?a pol?tica y moral. La originalidad por la originalidad o el ejercicio de la experimentaci?n no interesan en esta batalla l?rica. Tampoco renuncian a la belleza, pero ante la amenaza del silencio, la poes?a reacciona con todo su material pesado: "Tenemos ideales, pero no estamos ideologizados como los poetas que escribieron en oposici?n al r?gimen dictatorial. En ese sentido, la nuestra es una poes?a maniquea", explica la poeta.

Mientras hace 50 a?os los poetas se agarraban a las met?foras para dar a conocer la represi?n de una dictadura, hoy la denuncia es global ante un fracaso que es universal: "Todas las fuerzas productivas / son tambi?n fuerzas destructivas", escrib?a Jorge Riechmann (Madrid, 1962) en El corte bajo la piel, en 1992. Este poeta es uno de los adelantados al malestar generalizado, como muestra la magn?fica edici?n de su poes?a reunida (1979-2000) que la editorial Calambur acaba de reunir en Futuralgia. "Rabia contra quienes nos amputan nuestras posibilidades mejores, en una ?poca tenebrosa -la nuestra- donde el porvenir se halla tr?gicamente amenazado", explica Riechmann en el pr?logo para definir "futuralgia".

El tambi?n poeta, ensayista y articulista Antonio Orihuela (Huelva, 1962) reconoce escribir desde hace cuatro a?os "con la idea de la agitaci?n de una sociedad somnolienta". "Yo no dir?a que escribo desde la ira, sino desde la estupefacci?n y el asombro de ver c?mo unos derechos que cost? conseguir tras tantos a?os y tanto sufrimiento, de la noche a la ma?ana son borrados. Antes del 15 de mayo viv?amos en una esclerosis social", cuenta, y se alegra de que este movimiento tuviera la suerte de encontrarse en la calle con la publicaci?n de su ?ltimo libro, Todo el mundo est? en otro lugar, en la editorial Baile del Sol. Orihuela describe, prof?ticamente, sobre c?lulas peque?as, resistentes, asamblearias, que intentan "romper el silencio / reconocer al otro / constituirse / movilizarse".

"No creo en una po?tica del compromiso, porque comprometidos estamos todos. La mayor?a con la ideolog?a reinante. Hay m?s compromiso en los trabajadores de Intereconom?a y Telemadrid que en otro lado", explica Orihuela. Cree que el poder de la poes?a est? minusvalorado. En el ep?logo de su poemario recoge las palabras de Riechmann ante el hecho de que en Guant?namo los poemas son secuestrados. "La poes?a representa un riesgo especial", justifica una orden de los servicios de espionaje estadounidenses de junio de 2006. "Los poetas descreen de los poderes de la poes?a; el Pent?gono no lo hace", escribe Riechmann.

Antonio Orihuela destaca el ataque contra el Estado del bienestar y la falta de rebeli?n que se ha vivido hasta el momento. Dibuja a los ciudadanos como los productos de un proyecto individualista y solitario, transformados en zombis incapaces de relacionarse con los dem?s. Un zombi en su mundo incapaz de sublevarse. "La poes?a es un ant?doto contra el espanto, contra la imbecilidad en la que quieren sepultarnos. La palabra es lo primero de lo que nos despojan, de ah? la importancia de lo que ocurre en las plazas".

Escribir con ideas

Lanseros coincide con Orihuela. Cree en la poes?a como una posibilidad de "rearmar espiritualmente" al ciudadano, como "una gran f?rmula para recuperar la llave de la libertad interior". Como apunta en Hit the road, Jack:??. / Acepta el pan servido en cualquier parte / disfruta del asilo que te ofrezcan / pero ten preparadas las m"Nunca le tengas miedo al horizonte / no hay placer m?s sabroso que el trayectoaletas. / Aprende por tu bien el arte de marcharte / siempre un segundo antes de que te hayan echado". "La poes?a es un modo de ajustar cuentas con la realidad", las comillas son de una cita conocida de Luis Garc?a Montero, en la que ya se subrayaba que "la peor idea de todas es escribir sin ideas".

A Almudena Guzm?n (Madrid, 1964) la despidieron de su puesto de trabajo bajo la legitimidad de un ERE. Ha destilado su malestar en Zonas Comunes (Visor), un libro en el que compara su situaci?n de desempleada con la de un leproso, un marginado, un bicho raro: "De un d?a para otro / te conviertes en Gregorio Samsa. / S?lo te saludan las cucarachas como t?. / Las botas crujen cada vez m?s cerca". La autora ha dividido en dos el poemario, la parte p?blica y la privada. En la primera describe el ambiente en los ?ltimos d?as de su puesto de trabajo como "un campo de concentraci?n o un gulag, por el maltrato psicol?gico". "No es lo mismo el parado que el exterminado, pero s? coinciden en el mismo clima de terror al estar incluidos en una lista. Solamente es una licencia po?tica", explica Guzm?n.

Zonas comunes es un libro contestatario, personal y rabioso, "porque no est?n los tiempos para bromitas; hoy no se puede mirar para otro lado y escribir sobre un cisne blanco". La escritora conf?a en la poes?a como herramienta de reflexi?n. "Cuando a un hombre / se le echa de su trabajo / no solo se altera el orden / econ?mico y social / sino tambi?n el natural. / Es un ?rbol talado. / Y ya van cinco millones", escribe.

Tampoco mira para otra parte Jorge Gimeno (Madrid, 1964), que reconoce lo que subyuga en La tierra nos agobia (Pre-Textos). Su trabajo es una denuncia social y existencial, la vuelta a la poes?a como referente moral y pol?tico. "Lo es, pero la poes?a no es consciente de ello. Ha aceptado un papel menor y decorativo. El poeta se conforma con la figura social de quien vive en la cripta. La poes?a debe salir a buscar al lector para explicarle un par de cosas", apunta.

La tierra nos agobia es un libro sobre el dolor del mundo y la vida en conflicto, en el que la palabra no se disfraza, donde la depuraci?n verbal y la poda es imprescindible para la propuesta moral de la poes?a. "Hace tiempo que veo el sentido po?tico y el sentido pol?tico mezclados. Cada vez creo m?s en las posibilidades pol?ticas, humanistas, de la poes?a. En su popularidad, en su fuerza transformadora. Nos han echado encima la losa de que la poes?a no interesa, y somos tan tontos que lo hemos cre?do. Interesa, y mucho, como todo lo que casi no ocurre. Si la sociedad renace, renacer? la poes?a. Volver? a ser humana y callejera. Dejar? de ser finolis, cuaresmal. Hay que volver al tiempo de las cosas", cierra.

Adi?s a la posmodernidad

En otra coincidencia o profec?a, Diego Doncel (Malpartida, 1964) escrib?a Porno Ficci?n (DVD) meses antes de que arrancara la voz de los indignados: "La polic?a teme su odio porque desconoce su naturaleza. / Y teme a?n m?s sus sue?os porque pueden hacer de nuestros / sue?os un estado de conciencia subversiva". ?Y qu? hizo el capitalismo por los ciudadanos? "El capitalismo es un acto policial en los m?rgenes de la metr?poli. / La realidad es el enemigo p?blico n?mero uno. / Es mejor no salir de casa, pesar sin ser reconocido: / los pensamientos aqu? tambi?n delinquen. / No preguntes d?nde fue a parar el que eras". En el colof?n anunciaba: "Empieza silenciosamente una nueva revoluci?n".

"La Puerta del Sol ha liquidado la posmodernidad. La cultura tiene la necesidad de volver a la intervenci?n social", afirma tajante Doncel. "Hay que volver a un modo social donde lo humano tenga mucha m?s importancia. La pornograf?a es el s?mbolo de nuestra ?poca: es el deseo de alcance de la pantalla, la exhibici?n de uno mismo. El capitalismo nos ha llevado a un momento pornogr?fico, por la aceleraci?n del consumo y los deseos", explica. El protagonista del libro es un tipo que busca un amor aut?ntico, pero est? incapacitado para lograrlo porque ha sido educado en el goce inmediato y no se reconoce en una sociedad que s?lo demanda de ?l consumo.

Porno Ficci?n podr?a ser un tratado moral en vez de un libro de poes?a, que permite pensar contra el sentido de la realidad contempor?nea. Incluso, pasar?a por un refugio de axiomas y de escritura con urgencia. Como se?alaba John Berger, la poes?a habla a la herida inmediata, como dice Doncel, hay que "construir una nueva vanguardia": "Necesitamos una literatura que obture los canales de consumo, que no pierda el sentido de la realidad. La literatura de la realidad debe permitir el acceso del lector y donde la ret?rica, los s?mbolos, etc, quede fuera. La poes?a hay que ir a buscarla al sitio donde ocurra algo".

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Poemas contra la indiferencia

La polic?a teme su odio porque desconoce su naturaleza.

Y teme a?n m?s sus sue?os porque pueden hacer de nuestros sue?os un estado de conciencia subversiva

el s?tano que ocupamos huele demasiado a yonqui.

Hay un tr?fico de pensamientos clandestinos que se mueven a demasiada velocidad,

las sombras manchan todas las paredes como si fueran la superficie quemada por un c?ctel molotov.

Estar al margen, es estar salvado.

Poema de Diego Doncel, en 'Porno Ficci?n'

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T? est?s, T? no est?s, T? s?,

T? no.

Era una ma?ana blanca y plateada

Como el mercurio.

Doscientas cincuenta personas

subimos a un tren de ganado.

Al tren de los Expedientes

de Regulaci?n de Empleo

SIN explicaciones

sin motivos,

simplemente porque s?.

Ahora entiendo

lo que sinti? esa gente

cuando patearon la puerta

de sus casas

y los sacaron de sus camas

como en un mal sue?o.

La Noche de los Cristales Rotos

La Quinta Glaciaci?n.

Poema de Almudena Guzm?n, en 'Zonas comunes'

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Los zombis no s?lo llenan las pantallas,

tambi?n las casas, las calles y los centros comerciales

est?n llenos de millones de zombis,

solitarios,

angustiados,

desconsolados,

taciturnos,

maquinales,

envueltos en sus harapos de ?ltima moda,

balbuceando palabras podridas por el dinero,

alargando sus brazos en pos de la mercanc?a,

todos los zombis juntos

hacia la gran nada prometida por los creativos del fingimiento,

con una sola idea en la cabeza,

un solo objetivo,

millones de zombis tambaleantes camino del mercado,

pero

como en las pel?culas, tambi?n en el mundo real

sobreviven peque?as c?lulas resistentes,

asamblearias,

organizadas,

ellas intentan lo imposible en el mundo de los zombis,

romper el silencio,

reconocer al otro,

constituirse,

movilizarse,

Poema de Antonio Orihuela, en ?Todo el mundo est? en otro lugar'

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Ese busto taxidermizado que veis estrat?gico, soy yo.

No soy un fil?sofo, en absoluto. No paso fr?o, charlo concolegas.

Los bulevares de Par?s son la mejor eyaculaci?n que he

tenido, larga, ancha, espumosa de sol, nubes, cielo gris.

La melena leonada -radiante de smog, perlada de calderilla.

De noche s? que soy pobre. Mi sue?o no tiene v?ter. Para

dormir, he de hacerme cucaracha.

Duchas calientes, mercromina fr?a en las llagas: me gustar?a.

La dicci?n no la he perdido.

Es que no he perdido nada...

S?lo pido un poco de socialismo.

Poema dedicado a un mendigo, de Jorge Gimeno, en ?La tierra nos agobia'

La defensa de los nuevos poetas en castellano

Contra la incertidumbre

"Nuestra generaci?n est? marcada por esa incertidumbre y creemos que es necesario hacer un alto en el camino, reflexionar, mirarnos a los ojos, establecer una cercan?a menos artificial, m?s humana. La poes?a puede arrojar algo de luz para alcanzar algunas certidumbres necesarias".

Contra las modas

"La emoci?n no puede estar de moda. La emoci?n es universal e intemporal. Y la poes?a tiene que emocionar. Ante tanta incertidumbre, para nuestra sorpresa, una gran parte de los nuevos poetas en espa?ol se han adscrito a una tendencia tan experimental como oscura".

Contra el artificio

"Los discursos fragmentarios, el irracionalismo como dogma y el abuso del artificio han supuesto la ruina de la poes?a en muy diferentes etapas de la historia de la literatura".

Contra la incomunicaci?n

"Cuando el poema no se entiende, el lector suele culparse a s? mismo, inducido por la idea generalizada de que el poeta es un ser con una sensibilidad diferente, superior. Una idea tan falsa, como interesada. Si un poema no se entiende el ?nico responsable es quien ha tratado de establecer la comunicaci?n".

Contra el barroquismo

"Si en la segunda mitad del siglo XX los mejores poetas de nuestra lengua abandonaron las liras y las torres de marfil, la poes?a ?ltima, en busca de un nuevo camino, se ha subido a un pedestal".

Contra el disfraz

"Los versos puros no necesitan disfraces ni simulada complejidad, simplemente redefinen las peculiaridades de la realidad sin abandonar jam?s la atalaya de los sue?os".

A favor de las ideas

"Seguimos creyendo que una de las misiones de la poes?a es enfrentarse al poder. Y el poder de hoy no hace m?s que invitarnos al silencio".

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Este art?culo, y poemas del diario www.p?blico.es;

me lleva a escribir :

Mi Nombre es Miguel, Hern?ndez hasta la muerte

y como ?l,

?mi vida es una lucha

contra la crueldad de los FinanFieros?

y los d?spotas, que a cada uno de nuestros nombres ,

nos llaman nadies, muertos de hambre,o ni nos llaman,

por eso mi poes?a est? siempre m?s all? de los poetaselegidos por los medios

pero el ritmo del poema, y su coraz?n

no se enfada nunca con la verdad de la belleza en su vida omuerte .

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Chemarubiov

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Publicado por ChemaRubioV @ 16:04  | POESIA
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