Jueves, 22 de septiembre de 2011
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Todo condenado a muerte tiene el derecho a decir unas últimas palabras. Ya sea atado a la camilla esperando la inyección letal, ya fuera amarrado a la silla eléctrica, encerrado en la cámara de gas o frente a un pelotón de fusilamiento. Troy Davis hizo uso de ese derecho. No tomó sin embargo su últi...

Publicado por ChemaRubioV @ 17:24  | ARTICULO
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