Jueves, 08 de enero de 2015

Crear en Salamanca

ALFREDO PÉREZ ALENCART: “SOBRESALIENTE ES LA POESÍA LUSITANA DE TODOS LOS TIEMPOS”. UNA ENTREVISTA DE MIGUEL NASCIMENTO

1 Alfredo Pérez Alencart en Castelo Branco, 2014 (Foto de Carlos Semedo)

Alfredo Pérez Alencart en Castelo Branco, 2014 (Foto de Carlos Semedo)

Crear en Salamanca tiene el privilegio de publicar la amplia entrevista hecha al poeta Alfredo Pérez Alencart por el comunicador portugués Miguel Nascimento, también estudiante de Maestría de la Universidad de Salamanca y colaborador del periódico SALAMANCArtv AL DÍA.

 

Aprovechando la estancia de Alfredo Pérez Alencart en Castelo Branco, invitado especial del Ayuntamiento de la ciudad para ofrecer la conferencia de clausura del Coloquio “El camino se hace mientras transcurre la vida”, un magnífico homenaje al poeta António Salvado, quise mantener una afectuosa conversación con el profesor de la Universidad de Salamanca y reconocido poeta. Fue en Biblioteca Municipal de Castelo Branco, lugar donde se rendía tributo a Salvado, admirado por ambos. Fue el 24 de octubre, entre ponencias y comunicaciones, en torno a un café y, como se dice en la la región de la Beira, ¡las charlas son como las cerezas, después de unas vienen otras! Entiendo que mi amigo Alfredo, aún siendo peruano y español, también es portugués por la rotunda labor que viene haciendo por divulgar a los poetas y a la cultura portuguesa. Aquí transcribo esta sencilla entrevista entre un portugués y un español del mundo latinoamericano, un poeta que abraza geografías y afectos.

 

 

– Alfredo, ¿cuál es el significado del viaje que un día hiciste entre tu lejana ciudad de Puerto Maldonado, en Perú, y nuestra querida Salamanca, aquí al lado, en España?
– Llegar a Salamanca, hace ahora treinta años, fue la culminación de mi anhelo por estar en una ciudad universitaria que convoca para advenimientos esenciales. Con un nudo en la garganta dejé a mis padres, hermanos y demás familia entrañable; también mi ciudad natal, enclavada en la Amazonía de mi país primero. Tras el largo viaje llegué a la capital del Tormes, la cual ha llegado a convertirse en mi ciudad-patria. En mi historia personal significa un acontecimiento que fertilizó mis subsuelos intelectuales e hizo brotar unos frutos que ahora, tres décadas después, voy cosechando en toda estación del calendario: es lo que tiene la Poesía, que no castra el sentimiento ni el pensamiento; es lo que ofrenda la Cultura a quienes de ella se nutren, no para sobrevivir u obtener ganacias materiales, sino para permanecer en medio de su fogosa soberanía. Salamanca me dio su abrigo profundo, sus vívidas sombras más allá de las ornamentaciones. Desde entonces Salamanca alumbra el rincón donde ordeno mis revelaciones.

 

 

2 Edición portuguesa del poemario 'La Voluntad Enhechizada'Edición portuguesa del poemario ‘La Voluntad Enhechizada’

 

 

– Discúlpame el atrevimiento… pero a pesar de fortísima identidad hispánica y americana, juzgo que también eres portugués de corazón, en la medida en que te sientes como en casa cuando pisas territorio luso. Quedé impresionado con esos versos tuyos: “Ya no veo la Raya: la siento…”. Sólo quien dilata el corazón puede sentir más allá del mirar. ¿Dónde comenzó este amor por Portugal?

 
– En Perú, primero al intuir que mi apellido materno debía tener su origen en Portugal, pues mi abuelo, Pedro de Alencar había sido un emigrante brasileño que llegó a la selva peruana. No lo conocí, pero supe que era de Ceará, de ese Nordeste que recibió las primeras colonizaciones portuguesas. También por entonces, en mi juventud, leí profundamente a Camoens y Pessoa. Después, al poco de llegar a España, un historiador portugués, a quien conocí en el Archivo de Indias de Sevilla, me comentó que mi apellido original (sin “T&rdquoGui?o se derivaba del topónimo de una pequeña ciudad cercana a Lisboa, Alenquer. Ahí se cuajó esa ligazón que sólo la sangre entiende, sin importarle centurias o pasaportes.

 

– Un profesor de Derecho del Trabajo de la prestigiosa Universidad de Salamanca, quien de cierto tuvo y tiene que estudiar leyes y decretos, códigos y otras materias áridas y pesadas a toda hora, preparar clases y demás, ¿es un poeta en poetncia o la poesía fue un descubrimiento durante el camino recorrido? ¿Las palabras melódicas vinieron desde el Perú o fue el hechizo de la ciudad de Salamanca que despertó esa tu grande potencia poética? ¿Cuándo sucedió ese reencuentro con tu palabra melódica, afectiva y repleta de significado?
– Abracé el Derecho por un afán de justicia, a pesar de los muchos cráteres que tiene y que tendrá, lamentablemente, por las corruptelas legales y procesales inherentes a la codicia de la condicion humana. Y el Derecho del Trabajo más aún, porque comparece para atenuar los abusos que suelen acompañar a la parte más débil de la relación laboral. Es la rama del Derecho más próxima al hombre y aquella que más trata de dignificarlo.

Respecto a lo otro, te diré que aprendiz de poeta lo era antes de estudiar Derecho, y posiblemente siga así hasta que en mi corazón no comparezcan más latidos. Ese castellano ya lo traía desde mi Perú natal, donde muchos hablan con la melodía que señalas, pero también con un conocimiento amplio del diccionario. Hace años José Jiménez Lozano, Premio Cervantes de las Letras, me comentó que admiraba a los escritores que veníamos de la otra orilla del idioma porque, decía, “traíamos el castellano como cantos rodados”, pulido nuevamente, sin la grasa que se ha le ido acumulando.

Ahora bien, lo he dicho en diversas ocasiones y lo vuelvo a repetir: ha sido en Salamanca, y bajo su amparo extraordinario, donde maduró mi entusiasmo poético, mi necesidad de anotar y publicar unos textos que pueden tener algún interés y que quizá logren evadir el bisturí del tiempo.

 

3 Miguel Nascimento y Alfredo Pérez Alencart (Castelo Branco, 2014)Miguel Nascimento y Alfredo Pérez Alencart (Castelo Branco, 2014)

 

– Alfredo, soy tu amigo y admirador. Por eso todas mis preguntas son ‘sospechosas’ y contienen en sí la enorme subjetividad que tu amistad me concede. Pero hay hechos que son demasiado evidentes hasta para aquellos que no sean amigos tuyos: en la actualidad el nombre de Alfredo Pérez Alencart tiene un reconocimiento poético internacional, que traspasa fronteras. Tus poemas están traducidos a más de veinte idiomas de diversas geografías de nuestro planeta. ¿Fue difícil para un profesor de Derecho llegar hasta este sitial de reconocimiento?
– Ninguna vanagloria puede tener un aprendiz de poeta cuando sabe que lo suyo tiene tantas carencias, tantos versos que son casi nada. No es falsa modestia; es arraigo a la verdad o confesión de los muchos escalones que todavía me faltan por subir, paso a paso, año a año. Ninguna prisa he tenido por estar en el firmamento del supuesto éxito, de los premios, de toda esa parafernalia ajena por completo a la propia Poesía. Aciago es un empeño así, pues eleva el ego sin fundamento alguno y, a la vez, pone en picada el aporte final o la viga maestra de la obra que se está construyendo.

Pero agradezco lo que hacen por difundir mi poesía. Esas manifestaciones de aprecio atizan mi gratitud más elocuente. Por ejemplo, entre las muestras más recientes está la notable poeta Elena Liliana Popescu, que tradujo al rumano mi librito de haykús ‘Savia de las Antípodas’ y lo publicó en la editorial Pelerin, de Bucarest. La poeta iraquí Bahira Abdulatif, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid, recientemente me comentó que está traduciendo poemas al árabe con la intención de publicar una antología. Lo mismo hace el poeta y traductor Mainak Adak, en este caso al bengalí, el idioma natal de Tagore. He recibido la traducción al griego de los poemas de mi último libro publicado, ‘Regreso a Galilea’, que se editó traducido al hebreo por Margalit Matitiahu; al inglés por Stuart Park; al italiano por Stefania Di Leo y al árabe por Abdul Hadi Sadoun. Estas versiones al griego las ha hecho la profesora y traductora María Koutentaki. También en Rumanía la poeta y profesora Carmen Bulzan empezará a traducir textos para una antología, y en Bulgaria sigue traduciéndome la excelente poeta Violeta Boncheva, quien ya editó una antología búlgara de mis poemas…

Lo agradezco, y mucho, pues me sé privilegiado por esta atención que permite una proyección más allá de las lindes provinciales, por lo general enquistada de rencillas, maledicencias y demás golpes bajos.

 

 

– Coordinas, desde 1998 y por encargo de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, los “Encuentros de Poetas Iberoamericanos” que se celebran anualmente en esa Salamanca a la que en unos versos señalas como “cálido refugio, lugar de residencia y vida por delante”. Estos encuentros convocan a excelentes poetas de las lenguas castellana y portuguesa, ¿cúal entiendes que es la importancia de los mismos, específicamente en este puente poético entre Europa y América Latina?
– Salamanca ha sido y será una referencia cultural para Iberoamérica. Estas diecisiete ediciones han logrado no sólo la consabida consolidación de una propuesta poética de nivel, al margen de nombradías o cánones, sino que también han permitido demostrar que Salamanca es una generosa hospedadora de los poetas de una y otra orilla del castellano y el portugués. Estos encuentros tienen como madrina a Pilar Fernández Labrador, la ‘Dama de la Cultura’, como le denomino, y quien en su etapa de consejal del Ayuntamiento supo bregar por darles su lugar en la programación anual de la ciudad. Debo agradecer la total confianza que para coordinarlos he tenido por los alcaldes de Salamanca y por los gestores de la propia fundación.

A Salamanca vienen los poetas sabiendo que recibirán la mejor de las acogidas. De Salamanca los poetas regresan conmovidos a sus respectivos países y ciudades, con unas emociones imborrables y una hermosa antología en su maleta. Empezamos con modestia, con genuina humildad; y seguimos así…

Los encuentros, y sus precedentes, han permitido que a partir de homenajes dedicados a poetas poco conocidos en España, luego hayan tenido mayores reconocimientos, premios… Recuerdo aquí nombres como Gonzalo Rojas, Álvaro Mutis, José Emilio Pacheco, Nancy Morejón, Ramón Palomares y muchos otros. Tampoco descuidamos de dar oportunidades a jóvenes autores o poetas poco conocidos pero que necesitan de ese estímulo para saber que van por buen camino.

La importancia que tiene podría ser que no nos damos ninguna importancia ni hemos trabajado con chequera, pues aún en tiempos de bonanza económica preferimos ser prudentes en los gastos. Quisimos que siempre prevalezca la Poesía, no la supuesta fama de alguno que otro creador de flácidos versos. Y así seguimos y así seguiremos, mientras nos encargen este precioso cometido.

 

 

4 Portada del libro publicado en CoimbraPortada del libro publicado en Coimbra

 

 

 

 ¿Qué lugar tiene Portugal en tu obra? Y en particular la Beira, la raya, y el territorio de la frontera? ¿A qué poetas has traducido?
– Físicamente, Portugal es uno de los siete puntos cardinales que brujulean mis pasos. Portugal está junto a Perú, España, Brasil, Venezuela, Ecuador y Bolivia. Ahora bien, Portugal es algo más que una geografía; es un fuego que calienta mi alma, una fértil fraternidad cuyo rostro verdadero siempre irradia Poesía. Sobresaliente es la Poesía lusitana de todos los tiempos; por ello resulta ‘misterioso’ que en más de cien años no se haya concedido el Premio Nobel de Literatura a uno de los tantos que se bien se lo merecen. Ya sé que la Poesía descree de premios y demás escenificaciones

Contestando al meollo de tu pregunta, te diré que tengo un libro titulado ‘Margens de um Mundo ou Mosaico Lusitano’, cuyos más de sesenta poemas resultan el inventario de la fuerte ligazón sentimental que me une a sus tierras y gentes. Reune textos escritos a lo largo de quince años. La portada reproduce una hermosa pintura de Miguel Elías, hecha especialmente para el libro, el cual fue publicado en Coimbra por la editorial Palimage, dirigida por el poeta Jorge Fragoso. El contenido, vertebrado en tres partes, empieza por la Beira Interior, región a la que dedico una porción mayor de paginas, porque es la que más he visitado y entrañado. Respecto a las rayas o fronteras, soy originario de una región donde confluyen tres fronteras (Perú, Brasil y Bolivia), y sé bien de aquello que separa: por eso siempre ayudo al del otro lado, siempre…

Volviendo a Portugal, me precio de tener numerosos amigos en tierras lusitanas, poetas y no poetas, todos pródigos en sus afectos hacia mí. Otro motivo de orgullo es el haber traducido a buen número de bardos de estas tierras. Un ejemplo de esta admiración es mi ‘antojolía’ titulada “Dichosa saudade”, publicada en Caracas el año 2007. Allí tengo traducidos a un elenco que me interesa, que forman parte de mis antojos después de Pessoa y Florbela Espanca, dos de los grandes: Miguel Torga, Jorge de Sena, Natércia Freire, Sophia de Mello Breyner Andresen, Eugénio de Andrade, Natália Correia, António Ramos Rosa, David Mourão-Ferreira, Albano Martins, António Osório, Pedro Tamen, António Salvado, María Teresa Horta, Vasco Graça Moura y Nuno Júdice. Pero a lo largo de los años he traducido a otros de similar calidad, como Ruy Belo, Herberto Héder, Mario Cesariny, José Agostinho Batista, Antonio Pina, José Regio o mi recordado amigo José Manuel Capêlo. Más reciente es la traducción que hice de textos escritos por Carlos Lopes Pires, Maria do Sameiro Barroso, Jorge Fragoso, Gonçalo Salvado, Eduardo Aroso, João Rasteiro, Fernando Pinto Ribeiro, Américo Rodrigues, Manuel da Silva Ramos, Luis Carlos Patraquim, Luís de Miranda Rocha o Nicolau Saião, por señalar algunos.

Ahora mismo estoy traduciendo poemas de Victor Oliveira Mateus, para luego hacer lo mismo con Leocádia Regalo, de Coimbra. Con Salvado y Martins tengo libros conjuntos; a los demás les he traducido para antologías publicadas en España e Iberoamérica.

 

 

– Alfredo, tu poesía irradia una grande espiritualidad. Dios tiene una presencia muy fuerte en tu obra. 
– Así es, el Verbo hecho carne es un Poeta-Profeta al que admiro y sigo con todos mis sentidos. Todos somos hechuras, poemas de Dios, y Dios tiene en los poetas-sacerdotes (no en los poetas-juglares) a sus más genuinos traductores. Y aunque no recuerdo ni mis propios textos, sí tengo memorizado un poema de Rubén Darío, que bien refleja lo que estoy destacando: “¡Torres de Dios! ¡Poetas! / ¡Pararrayos celestes, / que resistís las duras tempestades, / como crestas escuetas, / como picos agrestes,/ rompeolas de las eternidades!// (&hellipGui?o Esperad todavía./ El bestial elemento se solaza / en el odio a la sacra poesía / y se arroja baldón de raza a raza…”.

Van descaminados aquellos escribientes de versos que blasfeman de Dios por su hasta comprensible anticlericalismo, o desdeñan de quienes entendemos la Poesía como un destino anclado al Misterio y a lo divino. No saben o no quieren reconocer que la más alta Poesía siempre ha estado vinculada a la religiosidad o espiritualidad del ser humano. Bastaría con decir que la poesía preña los libros fundamentales de todas las religiones, aunque luego ciertos teólogos y demás oficiantes han querido expulsar del Reino a los propios poetas.

Mi poesía es una ofrenda constante a lo que he ido aprendiendo del Amado galileo y de los otros grandes poetas bíblicos. Y no sólo en la vertiente espiritual, sino también en lo social o lo carnal-erótico. ¿Acaso no habrán leído esa delicia llamada Cantar de los Cantares, uno de los apartados del Libro? ¿Acaso no habrán leído a los profetas mayores y menores, poetas que claman por una justicia social de forma más contundente que la inmensa mayoría de versificadores contemporáneos que se autocalifican de ‘progresistas’?

5 Alfredo Pérez Alencart y Jacqueline, en Castelo Branco (foto de Carlos Semedo, 2014)Alfredo Pérez Alencart y Jacqueline, en Castelo Branco (foto de Carlos Semedo, 2014)

– Más allá de las múltiples tareas que realizas en tu día a día, la poesía, la traducción y el mundo de la comunicación, por tus diferentes colaboraciones en periódicos de papel y digitales, te colocan un peso enorme en la gestión de tu tiempo. ¿Cómo consigues hacer tantas cosas con tanta profundidad y calidad? ¿Es algún secreto de los confines del Perú o algún encantamiento susurrado por las piedras de la ciudad de Salamanca?
– La pasión es el pulmón de mi taller incansable. Pasión por lo que hago tratando siempre de ofrecer lo mejor que he podido aprender. Pasión para que no mengüe ni se evapore la entrega presente y en lo porvenir. Creo que la pasión me resucita una y otra vez cuando termino exhausto de alguna empresa. Y también, en grado sumo, gozo del apoyo incondicional de Jacqueline, mi esposa y compañera, que no sólo me entiende y facilita los tiempos, sino que me colabora directamente en la corrección de libros o artículos, además de ayudarme de forma activa cuando coordino encuentros literarios.

Procuro hacer cosas que cunden, que se expanden. Ya nada lo hago deprisa, con urgencias inauditas: ése vértigo es cosa del pasado, de mi edad de piedra. Pero a su vez la experiencia hace posible que tenga cierta facilidad para organizar encuentros, publicar antologías, escribir mis cinco colaboraciones semanales… La poesía va más lenta todavía: en mi caso me demoré todo cuanto pude en publicar mi primer libro, no obstante las varias peticiones que tuve antaño, de amigos y editores tanto españoles como iberoamericanos. Pero escribí bastante entre los veinte y los casi cuarenta años, cuando apareció mi primer poemario, razón por la cual ahora voy sacando, del arca de mis revelaciones, esos libros que estaban sin ver la luz impresa. Habrá quien crea que escribo un libro cada año y estará equivocado: lo que hago es publicar uno o más libros al año, pero esos versos afloran de la despensa.

 

 

– Recorres, anualmente, muchos lugares. Eres un peregrino o estás cumpliendo una demanda poética?
Lo cierto es que hago algunas travesías, pero no puedo, por cuestiones laborales, aceptar otras muchas invitaciones que recibo. El viaje que el pasado mes de abril hice a Israel es uno de los más entrañables, porque el encuentro poético se celebró en Galilea, tierra prometida para todo cristiano, tierra del poeta-profeta llamado Jesús, auriga de mi tránsito existencial.

 

 

 6  Alencart en la conferencia de clausura (foto de Diamantino Gonçalves)

Alencart en la conferencia de clausura (foto de Diamantino Gonçalves)

 
– Alfredo, has hecho una valiosa divulgación de la obra de António Salvado, un poeta mayor de la lengua portuguesa, conocido y reconocido en muchas geografías. ¿La poesía puede ser un punto de unión entre Portugal y España?
– He dedicado especial atención a la obra poética de António Salvado, traduciéndola y difundiéndola donde he podido, tanto en España como en Iberoamérica. Cierto que es un poeta mayor, líricamente hablando, además de rebosar humildad, propia de aquellos grandes hombres que de nada se ufanan. He escrito artículos y ensayos sobre su obra, le he entrevistado para medios espales y latinaomericanos… La Poesía ha unido siempre a los poetas de Iberia. He leído cartas de Vicente Aleixandre dirigidas entonces a dos jóvenes poetas portugueses, Antonio Salvado y Albano Martins, hoy referencias ineludibles de la alta poesía de tu país. ¿Y qué decir de aquellos poetas de Porto o Lisboa que mucho escribían y se contactaban con Unamuno?

 

Antes y después el puente poético resulta el nexo perdurable entre la cultura portuguesa y española. También con la América Hispana. Por ejemplo, en los dos volúmenes de la antología dedicada a António Salvado y titulada “Um Extenso Continente”, que acabamos de presentar en Salamanca y Castelo Branco, participan más de sesenta poetas españoles e hispanoamericanos. Recordemos que han sido doscientos treinta poetas de cuatro contenentes lo que han aportado un poema para esta merecida ofrenda a Salvado, quien, por cierto, es Huésped Distinguido de la ciudad de Salamanca.

 

 

– Aquí abordaste la idea de un premio de poesía iberoamericana que podría denominarse “António Salvado-Ciudad de Castelo Branco”. Considero que sería una gran iniciativa de promoción de la lengua portuguesa. ¿Crees que para 2015 se pueda concretar este proyecto? 
– Espero que sí. Es un proyecto que venimos conversando entre algunos amigos de António. Es lo menos que se puede hacer por él y por su ciudad. Ya perfilaremos las bases del mismo y la cronología de la convocatoria. Creo que será bianual y bifronte, es decir, cada dos años se premiaría a un poeta de lengua portuguesa y a otro con libro escrito en castellano. Espero que Castelo Branco sea una referencia en los ámbitos poéticos y culturales iberoamericanos. El alcalde Luís Correia, con este magno homenaje que está celebrándose en la ciudad, manifiesta una rotunda sensibilidad hacia la cultura en general y hacia la poesía de António Salvado, en particular.

 

 

–En un tiempo de incertidumbres, de falta de valores y de excesiva valorización del consumo como forma de realización del hombre, ¿hay lugar para la poesía? O, en este tiempo de grandes dificultades y de alguna desorientación espiritual, ¿puede la poesía ser una forma de reorientar opciones y de convocar el encuentro de cada uno de nosotros con nuestra propia dimensión interior, más afectiva, humana y solidaria?
– El lugar de la Poesía es el propio espíritu del ser humano. A veces su esplendor estalla a quemarropa; otras veces se trenza en su cuerpo sin previo aviso. Las zarzas del consumismo laceran y espolean de continuo a la multitud que se enorgullece en mostrar lo que tiene comprado. Sin compras, sin bienes materiales, cunde la desesperanza en esos espíritus vacíos.

Por ello, la Poesía es antorcha y no lentejuela para la caminata del hombre que vale por lo que es y no por lo que tiene o dice que tiene. Por ello, el valor de la buena Poesía no se hace humo ante el rapidísimo fuego de las pérdidas y ganancias: la Poesía vivifica al de la vida rígida y a todos aquellos que, tras cualquier derrumbe material, estallan en sollozos o se empozan en desasosiegos. El poeta auténtico Ama y por ello alza su voz en favor del más necesitado. Por ello se solidariza especialmente con las ‘causas perdidas’, perdidas para una mayoría adocenada o temerosa, que sólo reacciona cuando los sinvergüenzas han culminado de conculcar la mayoría de sus derechos.

La Poesía es para siempre, como los Salmos.

 

7 Poetas salmantinos con Salvado y el alcalde Luís Correia (foto de Carlos Semedo) 

Poetas salmantinos con Salvado y el alcalde Luís Correia (foto de Carlos Semedo)


Publicado por ChemaRubioV @ 19:14  | ARTICULO
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios