Domingo, 21 de febrero de 2016

Entrevista al poeta, académico e investigador costarricense, Adriano Corrales Arias

 

“Costa Rica nunca ha tenido una producción poética como la de este momento”

 

San José, 5 de febrero de 2016. El edificio del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) en Barrio Amón, San José, nunca quiso ser un centro de estudios superiores; espacios adaptados, ruido de construcción de nuevas aulas y una casa tomada por la academia, que más parece un laberinto dotado de pequeñas oficinas. En una de ellas encontramos al profesor y escritor costarricense Adriano Corrales Arias.

 

Corrales escribe entre otros géneros poesía, probablemente porque desde niño lo marcó la rítmica de las lecturas de poemas que hacían en su escuela. Es profesional en Artes y Letras, investigador y profesor universitario en la Unidad de Cultura y Deporte de esta universidad dedicada a la ciencia y la tecnología, “una especie de precarista” instalado en el TEC, según sus propias palabras. Allí dirige un taller literario, el programa “Miércoles de Poesía” y la revista homónima, así como la Cátedra de Estudios Culturales Luis Ferrero Acosta.

 Es antólogo-editor de poesía y narrativa costarricense y centroamericana, ha participado en múltiples congresos, festivales, encuentros académicos y de escritores nacionales e internacionales. Colabora con artículos científicos, de opinión y con textos de creación publicados en el país y en Latinoamérica. Recientemente fue parte de la delegación de autores costarricenses en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Además, ha publicado sin pausa, desde 1995 hasta la fecha, principalmente poesía pero también novela, cuento y ensayo.




 

Costa Rica celebró el Día Nacional de la Poesía, el pasado 31 de enero, razón por la que la Oficina de Prensa del Ministerio de Cultura y Juventud conversó con Corrales, para describir, desde la perspectiva de este poeta, investigador y educador, el paisaje que se está dibujando en la poesía costarricense. A continuación un extracto:

 

¿Cómo describe el panorama actual de la producción poética en Costa Rica?

 

Estamos en un momento muy productivo, es decir, Costa Rica nunca ha tenido una producción poética como la de este momento. Hay cientos de personas haciendo poesía, la mayoría de ellos es gente joven y lo más afortunado, es que lo están haciendo muy bien. Me atrevería a decir que actualmente el movimiento poético más interesante de Centroamérica es el costarricense, pero hace falta una investigación interdisciplinaria que muestre lo que está pasando, porque es un momento muy rico e importante.

 

¿Según usted a qué se debe esa efervescencia en la poesía nacional?

 

Hubo una revuelta, lo que me parece muy importante. Durante los últimos 20 años del siglo pasado, la idea estética predominante era el “trascendentalismo”, que es una poesía que pretende desarrollar la metáfora y la imagen muy bien trabajada, pero que a veces se volvía muy abstracta y poco comunicativa para el lector común. En los años 90, hay una revuelta de jóvenes que buscan otros caminos de expresión, tal vez por influencia de la poesía norteamericana y de la nueva poesía argentina. Son vías que tienen que ver con el “conversacionalismo” o “antilirismo”, con una poesía coloquial que apuesta más a la comunicación que a la creación de belleza por sí misma en la palabra, con temas más concretos y más urbanos.

 

Empezaron a hablar de los problemas que tienen cuando toman el bus en las mañanas, de los problemas amorosos más cotidianos, de la fealdad de la ciudad y de las tragedias urbanas; y esto le dio un gran avance a la poesía, porque mucha gente joven se interesó diciendo: si esto es poesía, yo también podría hacerla.

 

¿Qué se ganó cuando el “trascendentalismo” cedió su auge al “conversacionalismo”?

 

Se ganó muchísimo, porque la poesía “trascendentalista” era muy acartonada y se reducía a pocos círculos, la gente la leía y no se empapaba, no se interesaba. Con estos nuevos poetas jóvenes la poesía aterriza y ganamos primero recepción, más interés y más gente produciendo.

 

¿Es el “conversacionalismo” solo el boom del momento?

 

Pareciera para algunos que es solo una reacción a lo que estaba establecido; ahora bien, pienso que ese boom va a dejar cosas importantes que tendrán continuidad, pero sería lamentable que nos quedáramos solo en el boom. Hay poetas jóvenes que están buscando por otros lados, saliéndose de lo que se estila en el momento. Hay gente muy seria estudiando, porque la poesía no es de producción espontánea, implica estudio, investigación, trabajo con el lenguaje, necesita mucha lectura y creo que hay gente muy joven, pero muy seria, haciendo eso. Esperaría que no solo fuera la explosión en contra de algo, sino una ruptura que abrirá nuevas vías.

 

Aparte del “conversacionalismo”, ¿existen otros tipos de poesías vigentes?

 

A la par de lo que vemos como poesía urbana o conversacional, incluso del “realismo sucio”, que es la vía más sobresaliente, existen otras franjas ideo-estéticas que están produciendo buena poesía. Hay otras búsquedas, gente que regresa a formas que ya no se usaban, como sonetos; hay otra poesía visual, que hace una hibridación entre el arte visual, la pintura o el videoarte con la palabra; una poesía culturalista; otra, una franja incluso más radical que el “realismo sucio”, en donde se están descomponiendo las estructuras poéticas; hay poesía femenina y feminista, es decir, hay muchas mujeres escribiendo fuera de estos cánones del “realismo sucio”; en fin, hay otras vías. Esto es lo más rico y valioso de la actualidad de la poesía costarricense; hay de todo.

 

¿Qué sucede con la producción poética de la periferia del país?

 

En general, hay una visión “vallecentrista” de la cultura costarricense y eso impide que muchas figuras de la provincia sean reconocidas. Se está escribiendo en las provincias dentro de cánones ya superados, pero también hay sorpresas, por ejemplo en San Ramón se va a encontrar con un movimiento poético muy importante, que está haciendo una poesía muy conversacional y novedosa, rompiendo moldes y es gente muy joven, pero no se conocen, están invisibilizados. Son como gotitas, pero hay que investigar más en la periferia para ver qué hay y cómo se puede dialogar con el centro.

 

Usted plantea que existe una invisibilización de esta otra poesía. ¿A qué lo atribuye?

 

Al problema de la edición del libro que se concentra en San José. Editar en Pérez Zeledón o San Carlos, por ejemplo, es dificilísimo para la gente joven, si no tienen dinero no pueden porque ninguna editorial irá por ellos, ni les abrirá espacio, salvo muy serias excepciones. Luego, es gente con poco acceso a la riqueza cultural-simbólica del Valle Central que no encuentra espacio en medios como revistas, por ejemplo. Por otro lado, la academia no hace el trabajo de extensión, difusión e investigación que debería estar haciendo en ese plano.

 

¿Considera que esta nueva poesía es del gusto del público, que la gente la consume?

 

Tenemos algunos editores y productores de libros, pero no tenemos distribuidores, el libro se queda concentrado en San José, en San Pedro de Montes de Oca para ser más exacto. Justamente por esa gran debilidad en la distribución es que la gente no la conoce y siempre se queda en los grupos de jóvenes intelectuales, jóvenes artistas, universitarios, escritores, poetas en el Valle Central, específicamente en San José.

 

El otro problema, que es estructural, es el sistema educativo, que sigue insistiendo en una poesía trasnochada, acartonada, del siglo XIX, con profesores que no tienen la formación necesaria para apasionar a los jóvenes hacia la poesía y la creación literaria y donde no se introduce la nueva poesía. Cuando yo estaba en la escuela, todas las mañanas se leía un poema, entonces, desde niños nos estábamos acostumbrando a ritmos y melodías que más tarde van ayudar a hacer poesía. Eso se ha perdido.

 

¿Cuál considera es el papel de los medios de comunicación en la difusión de la poesía?

 

Los medios de comunicación, sobre todo los comerciales, tampoco prestan atención a la poesía en general y a la nueva poesía mucho menos. En los suplementos culturales más importantes nunca aparece un poema de autor costarricense, mientras en Nicaragua, ha existido una tradición de suplementos culturales donde la poesía es el centro, con cuatro o más páginas de poesía nicaragüense e internacional, porque la poesía es un hecho cotidiano, contrario a lo que pasa en Costa Rica, y ni se diga de los medios televisivos, etcétera.

 

Afortunadamente creo que las redes sociales llegaron a llenar esos espacios y están jugando el rol que no jugaron los medios de comunicación. También hay medios alternativos que democratizan, amplían y abren el acceso para los poetas de regiones.

 

¿Cuál es la responsabilidad del sector académico en esta situación?

 

La academia apuesta por nombres consagrados y no por la búsqueda de las nuevas figuras poéticas, ni por la difusión. En general, hay un temor de investigar lo nuevo y eso es una pena, porque se han perdido de tomarle el pulso a este nuevo movimiento que está creciendo. Creo que esta nueva poesía está irrumpiendo con fuerza y tiene que ver con que hay jóvenes poetas que han ingresado a la academia y han aireado esos espacios.

 

¿Cómo haría un joven de alguna región para desarrollarse y dar a conocer su obra?

 

Es muy difícil, los ejemplos de jóvenes que pudieron dar a conocer un poco su obra son muchachos que salieron de sus ciudades o pueblos a San José, porque vienen a estudiar a la universidad. En sus regiones prácticamente tienen cerrado el camino, no hay ningún incentivo, beca, editorial; no hay nada. Hay que llevar becas a las provincias y las universidades deben pensar en espacios de creación y producción poética.

 

¿Considera a los talleres literarios una opción para el desarrollo de esta nueva poesía?

 

Creo que los talleres son muy importantes, pero han sido tomados por una corriente o por personalidades muy fuertes que imponen una forma de crear y ver la poesía. Pero si el taller se abriera como un espacio pedagógico, en donde se respeten las diferencias y se dé todas las metodologías de escritura creativa y cultura básica a los participantes, sería muy importante, porque es una tarea que no hace la universidad.

 

No concibo un poeta que no haya leído a Eunice Odio o a Walt Whitman y hay quienes están escribiendo y no los han asimilado; pero también necesitan conocer de antropología, aprender a leer el mundo, ver mucho cine, tener estos insumos que son importantes para la formación integral de un artista, que no se tienen en la periferia y están concentrados en San José.


¿Es el medio poético nacional una extensión o adaptación de lo que sucede en la región y en el mundo? ¿Estamos solo siguiendo la corriente?

 

Por todo el fenómeno de la globalización parece ser que hay una forma de hacer poesía a nivel global, ese es uno de los peligros que debe evitar la nueva poesía costarricense.  Existe una legitimación de un tipo de poesía que es la que publican las grandes editoriales, sobre todo las españolas. A partir de esa poesía, que se canoniza editorial y comercialmente, muchos siguen esa pauta porque es la que permite publicar o ganar premios.

 

Habría que ver si la nueva poesía costarricense obedece a una ruptura dentro de la tradición o a un reflejo de lo que se está haciendo a nivel global. Me temo que vamos más por lo segundo que por lo primero y eso es peligroso. Hay una gran influencia de la poesía global, sobre todo sudamericana y básicamente argentina; de alguna poesía mexicana y de la poesía norteamericana. Se han copiado en algunos casos los grandes movimientos poéticos españoles, norteamericanos, ingleses y no se han asimilado, ni traducido a una identidad propia para que se produzca una poesía que se identifique con el lector costarricense.

 

¿Se puede hablar de una poesía propia costarricense?

 

El arte en general rompe con nacionalismos; sin embargo, hay una prosodia, un acento, una variedad lingüística propia, de donde se produce el artefacto literario, poético o artístico. Es decir, se puede hacer pintura abstracta en Costa Rica, pero hay una tenue luz, color, textura o material que puede proceder de aquí. En la literatura también hay una forma propia de lenguaje; se puede ser universal desde lo local, con un lenguaje específico de una región pero que cuando se lee, por la temática y por caracteres de los personajes, dan una gran universalidad. Me refiero a que se puede trabajar temáticas globales que nos conciernen tanto al josefino como al ciudadano de Bangkok, pero desde una perspectiva propia. Ahí es donde está el peligro de la nueva poesía costarricense, que se vuelve plana, global, pero que podría tener ingredientes propios, si parte de nosotros mismos.

 

Toda producción artística literaria tiene un aquí y un ahora, es una impronta que da validez, porque de lo contrario, se va a perder en la corriente global y nos ganarán los centros hegemónicos. De esto no se discute ni se habla en el país.

 

¿Hacia dónde piensa usted que se encamina la poesía costarricense?

 

Es difícil porque estamos haciendo un corte de lo que tenemos, pero veo varias vías, creo que esas búsquedas permiten abrir nuevos caminos. ¿Cuáles son? No me atrevo a decirlo. Lo que sí me atrevo a decir es que le auguro una gran salud a la nueva poesía costarricense; tenemos fortalezas como la variedad, diversidad y gran cantidad de gente produciendo, muchos jóvenes interesados. Hace falta colocar esa producción en el resto del país y del mundo, tenemos dificultades para la edición y distribución del libro, políticas culturales, becas, talleres; pero de todo ese variopinto plato que hay servido, creo van a salir nuevas cosas. Soy positivo en ese sentido.

 

Me atrevo a decir que en unos 20 o 30 años, tendremos poetas colocados a nivel internacional al lado de poetas norteamericanos, chinos o ingleses; porque creo que la poesía costarricense va a dar un salto cualitativo; ya se siente, se percibe. Estamos dando el salto y espero que sea como pienso.

 

Producción - Oficina de Prensa y Comunicación - MCJ / Consecutivo 037 / LLV / 05-02-2016


Tags: poesia costa rica eeuu

Publicado por ChemaRubioV @ 5:52  | ENTREVISTAS
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