Viernes, 03 de agosto de 2007
Ninoska Ben?tez (^)


Hijo de Mar?a Ediltrudis Lanza y Roberto Becerra, Eduardo naci? en Tegucigalpa el 20 de julio de 1958. Es el segundo de siete hermanos, Marcio, Longino, Rosario, Rebeca, Nora y Roberto. Realiz? su primaria en la Escuela 20 de Julio del Barrio El Bosque y la secundaria en el Instituto Central Vicente C?ceres. En 1978 ingres? a la Universidad Nacional Aut?noma de Honduras, matricul?ndose en la carrera de Medicina.

Desde muy joven se destac? por ser justo y valiente, cualidades que lo levantaron como l?der del movimiento estudiantil universitario, desde el Movimiento de Bases del Frente de Reforma Universitaria (FRU), pasando como miembro estudiantil del Consejo Universitario, hasta la Secretar?a General de la Federaci?n de Estudiantes Universitarios de Honduras (FEUH), cuando lo desaparecieron.

En plena ejecuci?n de la Doctrina de Seguridad Nacional, Eduardo expresaba su voz representativa del Alma M?ter contra la represi?n lanzada sobre l?deres sociales por tres ej?rcitos irregulares que operaban en el territorio nacional: el salvadore?o, el contra nicarag?ense y el estadounidense.

Para aquellos d?as, la realidad nacional era objeto de discusi?n y debate en las aulas universitarias, porque era imposible no hacerlo. La Sociedad Hondure?a all? representada por los estudiantes ven?a saliendo de reg?menes militares de fuerza a la etapa constitucional democr?tica, que se mostraba como algo a?n peor; igualmente, en el resto de Centroam?rica, los estudiantes estaban inquietos.

Los mismos militares que hab?an roto el orden constitucional, en nombre del Estado, romp?an de nuevo la Constituci?n y entregaban en complicidad con pol?ticos el territorio a fuerzas armadas hostiles a los pa?ses vecinos, El Salvador y Nicaragua, que vieron a Honduras como agresor.

Los j?venes fueron las primeras v?ctimas del abuso de autoridad y de poder, entre ellos los estudiantes que encend?an la ira de los oficiales militares impulsores del silencio con terror, y de los civiles que caminaban, pensaban y hablaban como ellos.

Eduardo, que atra?a por su inteligencia de alta velocidad, sus palabras ordenadas y pensamiento fresco, innovador y subversivo, era blanco de enemigos situados en la propia Universidad Nacional.

Oswaldo Ramos Soto, para entonces candidato a la Rector?a inducido por el General Gustavo ?lvarez Mart?nez, encarnaba al prototipo Salvador de la Patria que acabar?a con la amenaza comunista desde la Universidad. Odiaba a Eduardo.

Con su llegada, el liderazgo estudiantil comenz? a ser objeto de vigilancia, detenci?n, tortura, desaparici?n y asesinato. Las primeras v?ctimas fueron ?ngel Manfredo Vel?squez, Roberto Fino, Oscar Alexis Colindres, F?lix Mart?nez, Juan Ayes, Guillermo y Edwin L?pez, Gilda y Suyapa Rivera, Milton y Janeth Jim?nez, algunos de los cuales sobrevivieron.

La represi?n era brutal, la conspiraci?n militar dentro de la Universidad era evidente, pero la reacci?n de los estudiantes tambi?n era ejemplar. Millares de universitarios marchaban por las calles de Tegucigalpa, hacia Casa Presidencial y el Congreso Nacional, exigiendo respeto a la soberan?a, la vida y la libertad.

En 1 de agosto de 1982, a las 10:00 de la noche, Eduardo Lanza fue secuestrado en pleno Centro de Tegucigalpa, en las cercan?as de la Farmacia Regis, por militares que simulaban un operativo de reclutamiento.

Eduardo regresaba a casa acompa?ado por Flavio y Oscar, ambos compa?eros del FRU, quienes fueron llevados a la Estaci?n de Bomberos en el Cerro Juan A. La?nez a bordo de un cami?n del Ej?rcito y Eduardo entregado a agentes civiles de la Direcci?n Nacional de Investigaci?n (DNI), quienes lo introdujeron a un veh?culo de vidrios polarizados y sin placas. La descripci?n del horror. La infraestructura del Terrorismo de Estado.

Con la desaparici?n del joven l?der su familia perdi? a un extraordinario ser humano, el pa?s a un conductor inteligente y la Universidad se qued? sin su voz y su luz. Ramos Soto y su Frente brutal de enemigos de la palabra y la raz?n, quedaron libres para instalar parlantes musicales y saquear el presupuesto del Alma Nutricia, sin denuncia ni sanci?n.

La Universidad fue acallada por la fuerza y nunca m?s, desde entonces, volvi? a tener voz y conciencia de la Honduras que rodea su campus.

Hoy, a la memoria de aquel compa?ero amante de la Filosof?a, experto explicador del Hombre y Su Universo, y en honor a su familia que lo am? en la b?squeda y lo ama en la memoria, comparto estas letras de recordaci?n.

Mi esperanza es que aquellos H?beas Corpus interpuestos a su favor, las manifestaciones multitudinarias exigiendo su libertad, las denuncias a la prensa nacional e internacional y las investigaciones confidenciales de Do?a Tula y Don Roberto, no ser?n nunca en vano. Si bien Eduardo no volvi?, el Estado de Honduras no respondi?, nosotros no le olvidaremos.

Por eso repetimos con fuerza las mismas preguntas a los mismos responsables que viven entre nosotros: ?d?nde?, ?c?mo?, ?qui?nes?, ?por qu??.


(^) Compa?era de Eduardo en el FRU

Tags: honduras, eduardo lanza, desaparecido, universidad, jovenes, terrorismo de estado

Publicado por ChemaRubioV @ 16:55
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios