Martes, 04 de diciembre de 2007
?Le lustro los zapatos? Roberto Quesada Los aduladores tienen la apariencia de amigos, tanto como los lobos tienen la apariencia de perros. George Chapman.





Am?rica Latina, esa inmensa provincia del subdesarrollo as? comienza su famoso ensayo La cultura: ese blanco m?vil, el escritor uruguayo Mario Benedetti, a finales de los ochentas, casi ya dos d?cadas y lo de llamar inmensa provincia a Am?rica Latina sigue teniendo completa vigencia. Es probable que la conquista espa?ola nos haya heredado perpetuamente la debilidad por los espejitos y esto de autoapreciarnos y autocalificarnos de bonitos en los espejitos, nos aturde y crea apat?a total a cualquier otra cosa que no sea nuestra vanidad personal. De all? que nuestros pueblos casi por regla general viven con pasmosa despreocupaci?n cualquier proceso que se viva en sus pa?ses, o el de sus vecinos. Ese desinter?s mezclado con ignorancia puede deberse, en parte, en que muchos pa?ses de Am?rica Latina saltaron de la nada al mundo visual, en otras palabras, llegaron a la tecnolog?a sin saber leer. Y as? analfabetas puede ser que los espejitos de hoy sean los celulares, ipods, camaritas digitales y todo cuanto el consumismo puede ofrecer. Al fin y al cabo los pa?ses desarrollados nos siguen cambiando espejitos y nos dejan alelados y contentos, aunque en el costo del cambio real salgamos perdiendo, pues somos capaces de entregar desde oro met?lico hasta nuestro oro rojo, la sangre, con tal de que nuestra caparaz?n aparente lo que no es. Vivir de la apariencia, costumbre enquistada en muchos latinoamericanos, deriva, sin duda, por el amor al espejito. Pocos son los pueblos de Am?rica Latina que se integran a ser part?cipes de los destinos de sus respectivas naciones. Siempre es m?s f?cil dejarle esa responsabilidad a los pol?ticos de siempre, quienes en realidad, en su gran mayor?a, actuar?n a favor de sus intereses personales o de los poderosos de sus pa?ses o de otros amos m?s poderosos que gobiernan desde otros pa?ses pero que tienen negocios en los que tambi?n sus bolsillos alcanzan su raci?n. Es una l?stima, pero muy real, que en Latinoam?rica somos expertos en adular a quien llega al poder, a?n cuando se sepa que tal o cual individuo en lo que menos piensa, si es que piensa, es en el desarrollo de su pueblo, en el progreso de las masas a las que les toca gobernar. Pero si llega uno del pueblo, que logra colarse por la circunstancia que sea, inmediatamente los pueblos pueden ser f?cilmente manipulados por la tal oposici?n para que ellos se manifiesten contra s? mismos, contra sus intereses, y culminan en una especie de ciego haraquiri. S?lo falta que un joven, sea hombre o mujer, llegue a un espacio de poder, por m?nimo que ?ste sea, y a velocidad espeluznante aprende el arte de la hipocres?a y la adulaci?n. He sido testigo de expresiones que bien traducidas quedar?an m?s o menos as?: Se?or Ministro, ?le lustro los zapatos?; Se?or Presidente, Usted es igualito a Dios;se?or Embajador d?me esa maleta que se le va a dislocar la clav?cula y as? por el estilo los nuevos miembros de nuestros decorosos gobiernos entran en una competencia voraz entre s? y contra quienes estaban antes que ellos digo voraz porque un s?mil con las pira?as ser?a una injusticia contra los animalitos pero no en una competencia laboral, que ser?a hasta beneficiosa para el pa?s, sino de loca adulaci?n e hipocres?a. Me pregunto con mucho humor, porque es la mejor manera de ver esto, si los se?ores y se?oras adulados creer?n en todas esas barbaridades que tienen que escuchar a diario. ?Creer?n torpemente en ello o simplemente se dejan llevar por esa marea que a un tonto/a puede marear y entran al show a realizar el papel que les toca en ese acto? Si la respuesta es s?, pues son muy inteligentes, y de quienes creen que los envuelven a ellos, pues no queda nada que decir sino que as? seguir?n por la vida: sin aportar nada de su est?ril cosecha intelectual y condenados a seguir adulando y aspirando en sue?os llegar ellos un d?a a ser los adulados. Algunos quiz? lo logren. En esas circunstancias es dif?cil que Am?rica Latina deje de ser esa inmensa provincia del subdesarrollo, pues est? atada a esa (de) formaci?n de rendirle extrema pleites?a al cacique de turno y a los cercanos al cacique, y as? de manera descendente se termina en una cadena de chantajeados unos de otros por la cercan?a al cacique, de tal forma que al final nadie hace nada: nadie trabaja, nadie piensa, nadie tiene iniciativas, porque necesita de su energ?a para estarse protegiendo de aquel que est? un eslab?n delante de ?l. De all? el miedo, la sumisi?n, el subdesarrollo. Nueva York, NY, 3 diciembre 2007. D?a del cumple de Roberto Quesada Sabonge, mi hijo. ?Feliz cumple, sin adulaciones!



ROBERTO QUESADA

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Tags: honduras, n york, roberto, centroamerica, articulo, humor

Publicado por ChemaRubioV @ 19:26
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