Viernes, 14 de diciembre de 2007
ENTONCES apareci? el zorro:

-?Buenos d?as! -dijo el zorro.

-?Buenos d?as!

respondi? cort?smente el principito que se volvi?

pero no v?o nada.


-Estoy aqu?, bajo el manzano -d?jo la voz.


-?Qui?n eres t?? -pregunt? el principito-. ?Qu? bonito eres!

-Soy un zorro -dijo el zorro.

-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ?estoy tan triste!

-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.

-?Ah, perd?n! -dijo el principito.

Pero despu?s de una breve reflexi?n, a?adi?:

-?Qu? significa "domesticar"?

-T? no eres de aqu? -dijo el zorro- ?qu? buscas?

-Busco a los hombres -le respondi? el principito-.

?Qu? significa "domesticar"?

-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan.

?Es muy molesto! Pero tambi?n cr?an gallinas.

Es lo ?nico que les interesa. ?T? buscas gallinas?

-No -d?jo el principito-. Busco amigos. ?Qu? significa "domesticar"?

-volvi? a preguntar el principito.

-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-,

significa "crear lazos... "

-?Crear lazos?

-Efectivamente, ver?s -dijo el zorro-. T? no eres para m? todav?a

m?s que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos.

Y no te necesito. Tampoco t? tienes necesidad de m?.

No soy para ti m?s que un zorro entre otros cien mil zorros

semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad

el uno del otro. T? ser?s para m? ?nico en el mundo,

yo ser? para ti ?nico en el mundo...

-Comienzo a comprender -dijo el principito-.

Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...

-Es posible -concedi? el zorro-,

en la Tierra se ven todo tipo de cosas.

-?Oh, no es en la Tierra! -exclam? el principito.

El zorro pareci? intrigado:

-?En otro planeta?

-S?.

-?Hay cazadores en ese planeta?

-No.

-?Qu? interesante! ?Y gallinas?

-No.

-Nada es perfecto -suspir? el zorro.

Y despu?s volviendo a su idea:

-Mi vida es muy mon?tona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a m?.

Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales;

por consiguiente me aburro un poco. Si t? me domesticas,

mi vida estar? llena de s?l. Conocer? el rumor de unos pasos diferentes

a todos los dem?s. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra;

los tuyos me llamar?n fuera de la madriguera como una m?sica.

Y adem?s, ?mira! ?Ves all? abajo los campos de trigo?

Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para m? algo in?til.

Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste.

?Pero t? tienes los cabellos dorados y ser? algo maravilloso cuando

me domestiques! El trigo, que es dorado tambi?n, ser? un recuerdo de ti.

Y amar? el ruido del viento en el trigo.

El zorro se call? y mir? un buen rato al principito:

-Por favor... domest?came -le dijo.

-Bien quisiera -le respondi? el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.

-S?lo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-.

Los hombres ya no fienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo

hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos,

Ios hombres no tienen ya amigos. ?Si quieres un amigo,

domest?came!

-?Qu? debo hacer? -pregunt? el pr?ncipito.

-Debes tener mucha paciencia -respondi? el zorro-.

Te sentar?s al principio ?n poco lejos de m?, as?, en el suelo;

yo te mirar? con el rabillo del ojo y t? lenguaje es fuente de malos entendidos.

Pero cada d?a podr?s

sentarte un poco m?s cerca...


El principito volvi? al d?a siguiente.

-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora.

Si vienes, por ejempl?, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo

empezar?a a ser dichoso. Cuanto m?s avance la hora, m?s feliz me sentir?.

A las cuatro me sentir? agitado e inquieto, descubrir? as? lo que vale la

feli?idad. Pero si t? vienes a cualquier hora, nun?a sabr? cu?ndo

preparar mi coraz?n... Los ritos son necesarios.

-?Qu? es un rito? -inquiri? el principito.

-Es tambi?n algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace

que un d?a no se parezca a otro d?a y que una hora sea

diferente a otra.

Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito.

Los jueves bailan con las muchachas del pueblo.

Los jueves entonces son d?as maravillosos

en los que puedo ir de paseo hasta la vi?a.

Si los cazadores no bailaran en d?a fijo, todos los d?as se

parecer?any yo no tendr?a vacaciones.

De esta manera el principito domestic? al zorro. Y cuando se fue

acercando eI d?a de la partida:

-?Ah! -dijo el zorro-, llorar?.

-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quer?a hacerte da?o,

pero t? has querido que te domestique...

-Ciertamente -dijo el zorro.

- Y vas a llorar!, -dijo ?l principito.

-?Seguro!

-No ganas nada.

-Gano -dijo el zoro- he ganado a causa del color del trigo.

Y luego a?adi?:

-Vete a ver las rosas; comprender?s que la tuya es ?nica en el mundo.

Volver?s a decirme adi?s y yo te regalar? un secreto.

El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:

-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie

las ha domesticadoni ustedes han domesticado a nadie.

Son como el zorro era antes,

que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros.

Pero yo le hice mi amigo y ahora es ?nico en el mundo.

Las rosas se sent?an molestas oyendo al principito, que continu?

dici?ndoles:

-Son muy bellas, pero est?n vac?as y nadie dar?a la vida

por ustedes. Cualquiera que las vea podr? creer

indudablemente que m? rosa es igual que cualquiera de ustedes.

Pero ella se sabe m?s importante que todas, porque yo la he regado,

porque ha sido a ella a la que abrigu? con el fanal, porque yo le mat?

los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella

a la que yo he o?do quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse.

Porque es mi rosa, en fin.

Y volvi? con el zorro.

-Adi?s -le dijo.

-Adi?s -dijo el zorro-. He aqu? mi secreto, que no puede ser m?s simple :

S?lo con el coraz?n se puede ver bien.

Lo esencial es invisible para los ojos.

-Lo esencial es invisible para los ojos -repiti? el principito para acordarse.

-Lo que hace m?s importante a tu rosa, es el tiempo que t? has perdido con ella.

-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repiti? el principito para recordarlo.

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero t? no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. T? eres responsable de tu rosa...
-Yo soy responsable de mi rosa... -repiti? el principito a fin de recordarlo

ENVIADO O ESCRITO POR : MONICA LOZANO

Tags: EL PRINCIPITO, EL ZORRO, RELATO, MONICA, DOMESTICAR, COMPRENDER

Publicado por ChemaRubioV @ 18:44  | RELATO .
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