Domingo, 23 de diciembre de 2007
Cuantas veces hemos llorado juntas, hermana m?a.Recuerdo el d?a, que ha pap? se lo llev? la polic?a,despu?s de registrar la caja de mi ropa y encontrar aquellos libros subversivos.(Poes?a A Nibea Alvarenga).





Eran el comienzo de los a?os ochenta, concretamente 1980, ultimo a?o de educaci?n secundaria, me graduabaen el Instituto Triunfo de la Cruz, hu?rfana de padrequien desde los dos meses de nacida me hab?a cuidado,al igual que a mi hermana Nibea, desde los 10 a?os(1973), siete a?os despu?s cobijaba los mismo ideales de mi padre, quiz? por herencia o por pobreza, me costo tanto estudiar, vend?a raspados, especies,pinol, mol?a y tostaba caf? de palo para las familias acomodadas en Tela, as? hac?a los veinte y dos Lempiras (11 D?lares) de la mensualidad del colegio. Fui dirigente estudiantil de secundaria desde los a?os1978 hasta 1980, ?poca de gran efervescenciatransformadora en la regi?n centroamericana, en ?ltimoa?o de secundaria necesitaba en aquel entonces unos250.00 Lempiras para pagar los derechos de graduaci?n.Estaba yo en el kil?metro 17, llorando porque no teniadinero y por lo tanto no me entregar?an el t?tulo, mit?a Gloria donde hab?a llegado de visita, para podercomer ese d?a, estaba tan emocionada, tratando decomprarle una regalo a su sobrina Sayda que segraduaba en un instituto biling?e de la ciudad de SanPedro Sula. En ese momento se me encendi? el foquito,yo ten?a un anillo que me hab?a regalado mi hermana yse lo vend? a mi t?a por cincuenta Lempiras, para quese lo regalara a su otra sobrina, me lo compr?,todav?a me faltaban doscientos Lempiras. Terminada latransacci?n, llegaron tres hombres a buscarme: TomasNativ?, Roberto y Enrique Fino, quienes hab?a sidocomisionado por unos amigos en vida de mi pap?, paraque me hicieran un regalo de graduaci?n, eranquinientos Lempiras, y as? pude graduarme. Me compromet? con el movimiento estudiantil, de losa?os 80?s, porque quer?a que la educaci?n fueragratuita y de calidad, en aquel entonces, solamenteexist?a un colegio Oficial; el Central VicenteC?ceres, los dem?s eran semi oficial o sea que sepagaba una m?dica mensualidad, que paro losextremadamente pobre, era casi imposible lograrpagarlos. Jure ante la pobreza que me rodeaba que losni?os y ni?as de mi siguiente generaci?n de Tela, almenos podr?an ir al colegio. El aquel momento exist?anun centenar de j?venes en todo el pa?s que pensabanigual que yo, pero nunca me imagin? que losdesaparecer?a por ello. Y hoy que es ?poca de advenimiento de Jes?s, hijo deMar?a y Jos?, que ascendi? a los cielos y conforma laTrinidad: Padre, Hijo y Esp?ritu Santo, y que no sellega al padre si no es por ?l, no he dejado de llorarpor los desaparecidos de los a?os 80?s, por miscompa?eros, quiz?, tambi?n porque mi hijo naci? en esa?poca, y porque siempre me preguntado porque ellos/as.Eran personas maravillosas, amantes como yo de loslibros, ellos en ocasiones me cuestionaban porque noten?a dinero para comer, pero siempre compraba libros,y es que desde peque?a dec?a. Me podr? faltar comidapero nunca libros, porque no quiero ser esclava de laignorancia. A Eduardo Lanza, lo conoc? ya en la universidad, elera estudiante de medicina y presidente de la FEUH(Federaci?n de Estudiantes Universitarios deHonduras), era un l?der nato, ut?pico, cuando dio sudiscurso en el encuentro de universidades de la regi?nrealizado en Tegucigalpa, abordo el problemas de lainjusticias y del derecho del pueblo a su rebeld?a,fue argumento suficiente para que los escuadrones dela muerte y el gobierno democr?tico de Gustavo?lvarez Mart?nez y Roberto Suazo C?rdova, paradesaparecerlo. Todos los y las j?venes, ?ramos pacifistas,admir?bamos el naciente triunfo de la revoluci?nnicarag?ense y reconoc?amos los avances en educaci?n ysalud del campo socialista, pero fundamentalmentequer?amos construir una Honduras sin pobrezas, humanay solidaria, por ello d?bamos la cara en las luchascallejeras, gritando consignas, dando discursos,organizando c?rculos literarios, de lecturas yalfabetizando. Por eso los hicieron desaparecer ynosotros/as nos hemos quedado en silencio, que hoy meesta matando, parece que escucho la voz de mis amigosy amigas que me dicen no nos olviden, castiguen a losculpables, para que no se vuelva a repetir. A Roger Gonz?lez, lo record? hoy fue abriendo misojos, lo encontr? un d?a quiz?s antes quedesapareciera, en los bajos del Congreso Nacional,hablamos de sus planes y de futuro ni?o que tendr?a sucompa?era sentimental, conversamos de nuestro sue?os,de Patria, le di un abrazo y le expres?, laacostumbrada frase cu?date. Despu?s por las noticianos dimos cuenta que lo hab?an detenido, al principioparticip? en las marchas de COFADEH, despu?s con eltrabajo reproductivo me dedique a cuidar mis hijos, ya educarles, con la voz del silencio, con el inter?sde protegerlos, y con el miedo de que podr?a yotambi?n desaparecer y les pasar?a a mi hijo/a lo mismoque a m?. Recuerdo las veces que hemos llorado juntas, hermanam?a, recuerdo el d?a que muri? pap? con valent?a,yo estaba junto al f?retro, yo lloraba pero al ver en ti ese rostro de dureza como el hierro, de mirada penetrante, que me cogiste de la mano y me dijiste la vida es dura camarada, (Poes?a: A Nibea Alvarenga) Pero hoy contin?o llorando, porque me siento que conmi silencio, he abierto la posibilidad que ladesaparici?n sistem?tica de personas en mi pa?s, sepueda volver a dar, y no encuentro el camino, delograr saber que pas? con los desaparecidos, a dondeest?n, pero fundamentalmente que se castigue a losculpables. Perd?n pero es duro saber que somos indiferentes aldolor. No se porque continuo llorando, despu?s detantos a?os. Me imagino a sus familiares, cuantodolor. Al menos yo vi los cad?veres de mi familia, los enterr? y me dio la posibilidad de sanar, pero hoy el esp?ritu de mis amigos me visitaron y me despert? llorando y son la 11:36 de la ma?ana y continuo llorando..

Tags: exilio, policia, alvarenga, mencia, llorar, poesia

Publicado por ChemaRubioV @ 14:40
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios