S?bado, 26 de julio de 2008

 
Hoy ha muerto José Hierro


 

Apenas habíamos hablado un par de veces, excepto la mítica tarde de la conferencia en la facultad .Pero he sentido un golpecito. Solo un pequeño golpe de acidez  en la boca del estómago. Apenas habíamos hablado un par de veces en  la más  Moderna de la Avenida  Barcelona ¡por casualidad yo pasaba por allí! ya dije en páginas anteriores   que no creo en los encuentros casuales... si, te lo voy a decir lector triste: bajaba por la Avenida después de haber entrado en la Casa  del Consorcio de Transportes en cuya jefatura se encontraba por entonces de M. A. Cortés. Reclamar, lo hice, aunque me lo pusieron  difícil los ujieres de galón subido e ignorancia y pereza inoculada.

HA MUERTO UN POETA dijeron de Valente no hace mucho. Luego del titular en el “Mundo”, un reportaje de 6 páginas más con artículos y Firmas de Luxe.

No tengo ni idea (me encontraba en las mazmorras de Alcudia, Mallorca) de cómo los medios trataron la muerte de Indio Juan Álvarez  en España. En Argentina me olvido de los medios que no sean puramente autóctonos .Pero tendré que mirarlo, no puedo aguantar más la muerte de Indio Juan, el  mejor recitador de las nanas de M. Hernández. Este poeta traducido al búlgaro rumano francés, cantante de Quilapayun y sobre todo Un Grandísimo Incorruptible.

Hoy  ha muerto otra vez la poesía y con ella un poeta. Con  la falta de José Hierro se tambalea el  cuarteto de artistas que más apostó por “el arte al aire libre” Me queda: JULIO ALVAREZ. Maestro de la vida carcelaria, y quien pone el color y la chispa en cada carta hasta sobrepasa la mera comunicación y llega a la pintura completa donde la amistad se mira y quiere. Pintor y escultor al que se la da bien la poesía. El otro punto del cuarteto es Manuel Conde que dice:

                           ” Un arte para el pueblo. Mejor: un pueblo para el arte”

 Recuerdo la primera vez que  vi. a Hierro  en vivo y en directo. Fue en el Ateneo.

“Voy a leer unos poemas largos que nunca deberían dar a luz en una lectura pública.

 Fueron concebidos, para ser y crecer en el oído que vive en el mismo cuerpo de quien los pronuncia”. No, no fue así. Pero eran poemas largos y de lenta asimilación. Sin esfuerzo memorizo para ti  uno que  terminaba de este modo: la poesía es la patria que amó siempre / quien buscó entre todas las mujeres / y ganando o perdiendo en cada conquista /o en cada circunstancia, nunca fue abandonado por la belleza.

Si, el textito es mío, amigo/ a, lector, curiosa lectora o lector gay o corriente sin edad o cargado con ella y joven además. Si, es mío el poema ese o lo que sea, pero la verdad única, la auténtica, me dicta que te explique. Aun sin recordar sus últimas palabras, si te puedo decir que  unía  poesía –patria y alguna que otra palabra que rimaba con el vivido ideario esencial del amor y la costumbre de platonizar lo inaprensible. Yo le pregunté azorado, porque el dueño  del micrófono (un, ordenanza o bedel almirante o...) no sabia a quien prestárselo de tantos pedidos como tenia, cuando me llegó el turno casi había perdido el hilo del concepto con el que me quería hacer  “el notable que sabe”. Hierro no entendió la pregunta o quiso darse el suficiente margen u oxígeno pensante a la vez que su rostro mímico   ilustraba a los videntes-expectantes. Al tener que preguntar de nuevo tar-ta-mu-de-e. Aunque mi interrogación tenía que ver sin duda con las obsesiones de la P, como PATRIA Y  POESIA. Ppalabras de lo femenino con la raíz patriarcal. Ppalabras  que poner también a sus hábitos mentales creo. Me contestó como se debe. Pasando del mequetrefe que iba de listo (no se debe nunca preguntar intentando desnudar al poeta, para eso sirve su obra, me dije a mi mismo .Pero tarde llegó el monólogo interior) con un declarado olimpismo sobrado de elegancia, editó las simpatías del auditorio. 

Hoy ha muerto José Hierro,y nada mejor que terminar con sus palabras por qué las mías se estan secando golpe a golpe creando vacios en el estómago y atenazando la traquea.
 

El muerto»: «Morirán los que nunca jamás sorprendieron/ aquel vago pasar de la loca alegría./ Pero yo que he tenido su tibia hermosura en mis manos/ no podré morir nunca./ Aunque muera mi cuerpo, y no quede memoria de mí». 
     

 chemarubiov                                 21-12-2002

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Tags: jose hierro, poesia, cervantes, premios, muerte

Publicado por ChemaRubioV @ 23:07  | DIARIO
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