Domingo, 27 de julio de 2008

 

 

Podría seguir contándote mi vida lector casual, pero tengo prisa. A partir de ahora sólo te contaré de cuando cumplí con la sagrada tradición de obtener el sexto sacramento, entre éste y el séptimo, se halla lo más pecaminoso de la historia. Tengo miedo de confesarme.

No tengo aún el análisis exacto  del humo  homogéneo que planea sobre tus  aires de amigo que miras el cielo mientras me lees en desconcierto, pero te voy a explicar.

            Mi primera intención surgió a través de una rueda de prensa en torno a Leopoldo María Panero; redactado el artículo para El Progreso que dirigía Alberto Olmos, el día de la entrega le lleve adjunto un Ensayo: Radiografía comparativa: entre la vida de los poetas y la locura que les cerca. El ensayo había tomado cierto carácter novelesco, debido al tiempo que pasó desde su escritura a la publicación en el semanario. Así fue cómo sugerí que apareciese en la revista como una novela por entregas a  la vez que lo escribía. Luego más tarde, al séptimo día se me apareció Perfume Sonriente. El y  Ella, penetra en la historia, quedándose casualmente con dos cuartos del primer ensayo de POEVELA. La última parte surge por una infiltración de Nomenclatura Empírica. Se podría decir que fue una premonición, pero no creo en emociones lejanas si antes no han sido debidamente repetidas.

           EL libro deberá leerse con el mismo ritmo a como fue escrito. Para aquellos seres o entes que piensen que la novela ha muerto que nominen La  Muerte. La voz es siempre clásica aunque cambie el tono y el juego del lenguaje; aunque el hermetismo del autor no llegue a la masa lectora .Así es como el precepto nos absuelve.

Por citar a los maestros que me guían sin saber ni importarnos a nadie nombrare sólo: EL QUIJOTE  que MANCHA  con la aventura de la verdad y al otro ULISES; también el Joyciano llame, para que con JULIO reinen Magas de  RAYUELAS insuperables.

Ellos dejaron constancia de sus creencias. Inventar códigos y restablecer la Salud Imaginativa de los Sueños hasta llegar a la verdad, o intencionar en ese camino desconocido. Con la búsqueda de los deseos, con el ánimo inerme que no admite ayuda... , o incluso en los desatinos de un cerebro cautivo.

Vosotros, lectores, y también, los rectorandos, podréis escoger: y seguir las flechas capitulares. En último extremo, como antídoto ante la aparente sobre-información, pueden ustedes comenzar como agentes convencionales, por las Microvidas.

Alguno habrá que lo compre para regalar, sin tener idea de lo que hace. Prueba de su vigencia es, será quizás, la servidumbre de este trabajo, y el resultado se extenderá como alfombra en las calles de las chabolas del Río, previamente inundado de cuerpos amables. Este texto y en definitiva el esqueleto de lo que será el libro fue engendrado en Agosto del año 2000.Entre el despacho donde trabajaba Jorge Mora, el departamento de documentación al lado de Tina, y la sala  destinada a los empleados de la biblioteca (con previo consentimiento de todos Ellos, Chema y Antonio entre otros, y  mujeres como la directora María Luisa, hija de pintor y narradora ella misma )hasta que llegaron los estudiantes perfecta excusa para levantar el vuelo y buscar otros ambientes más naturales donde dar cuerda a las teclas. Bueno, aquí en el campo no tengo ordenador pero me gusta escribir oliendo a pino, con el sol acariciando mi espalda, a falta de Lula, cualquier caricia es bienvenida. Desde entonces quedó olvidado el capítulo en un sucio disquet.

Un hombre viejo mira la juventud en su mano Cuando Digo Humo. Levanta la cabeza y  sus ojos aguados retornan a la vida a través de la pervivencia de los Glaciares Andinos. 27-Octubre-2003       



chemarubiov
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Tags: POEVELA, humo, rayuela, joyce, cortazar, cervantes

Publicado por ChemaRubioV @ 12:03  | DIARIO
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