Lunes, 28 de julio de 2008

Joseph Berolo - Colombia

Ecce Hommo! ¡He aquí al Hombre!

...arrogante, invasor, monopolista, despiadado, camorrista,  miope, fuera de quicio,  supino, superferolítico,  ciego a su  putrefacción interior,  sus huracanes anímicos  y su muy peligrosa heterodoxidad... 
  

 *Extracto

Homo  Sapiens habita un tiempo en el que se ha dejado de tener conciencia de la majestad del espacio exterior, tan presente en la existencia de sus antepasados; el universo era Dios y Dios, el destino, refugio y recompensa final a  su  esfuerzo por querer vivir con algo de grandeza su existencia temporal. — Hoy vive épocas de profunda ceguera material y moral causada por las ambiciones terrenales que lo mantienen atado a la temporalidad de los bienes materiales  y le impiden reconocer la mortalidad de su existencia debilitada por la carencia de valores espirituales.

El hombre moderno vive  practicamente  enceguecido por los pálpitos rastreros de la vida moderna; en ese medio se le hace difícil contemplar el infinito, elevarse misticamente  y llegar a la realización de su trascendental papel   como creatura superior capaz de traspasar las miserables fronteras de la geografía terrenal. —El  Homo Sapiens de hoy, no ignora aquel destino, pero ha perdido en cierta forma su habilidad para alcanzarlo.

La época de oro de la espiritualidad del hombre, y de contemplación de su destino como  predestinado para la inmortalidad, parece extinguirse. Afirma el escritor Peter Steinfels, en su libro, "Un Pueblo a la Deriva", (Simon & Schuster) "No es que desaparezca la espiritualidad en el hombre...pero si se enfrenta a la muy triste suerte de enervamiento en moción retardada". Sobre el mismo tema, opina Lance Morrow, crítico literario— "La pregunta de fondo es, cómo el liderato  intrisicamente  autoritario de la iglesia— de muchas formas esclerótico, frágil, autodefensivo a la manera de todas las burocracias de consenso— puede preservar lo que es mejor y permanente, lo que es sagrado, y permitir a la vez que penetre un aire nuevo y una nueva vida"

Conciente o no de esa necesidad de aire y vida nuevos; perdida la inocencia; convertido su mundo en un atribulado paisaje de conflictos globalizados; llevado  por la universalidad del Mal hacia los vengativos caminos del Jihad; castigado sin límites aunque teologicamente perdonado muchas veces, Homo Sapiens parece comprender que necesita ser redimido nuevamente, ya no por un redentor bíblico, sino por el propio razonamiento de su culpabilidad,  no la selectiva, grupal, nazarena, barrabista, bíblica, sino la que sabe que tiene por su desmandado proceder humano, arrogante, invasor, monopolista, despiadado, camorrista,  miope, fuera de quicio,  supino, superferolítico,  ciego a su  putrefacción interior,  sus huracanes anímicos  y su muy peligrosa heterodoxidad.

Homo Sapiens sabe que debe liberarse de ese tan terrible mal de excesos que lo habita  y encontrar en más cercanas aproximaciones estelares un nuevo tiempo y espacio donde poder, libre de ataduras materiales, encontrar y encender nuevamente la extinguida luz del entendimiento de si mismo y de sus grandes valores— de lograrlo, Homo Sapiens renacerá  a esa esencia espiritual aparentemente perdida que tanta falta le hace.  De no lograrlo, su destino final solo podrá ser el exigido ante el Calvario  por los  verdugos  de Jesús— QUE CAIGA SU SANGRE SOBRE NOSOTROSY NUESTROS HIJOS.— aunque en esta ocasión, no será su  sangre  la que caiga sobre él  sino la suya derramada por sus propias manos.
 

¡ Ecce Hommo! ¡He aquí al Hombre!
Extracto de ls obra del mismo nombre



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Tags: ecce hommo, sapiens, colombia, j berolo, dios, jihad, Lance Morrow

Publicado por ChemaRubioV @ 21:05  | ENSAYO
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