Martes, 29 de julio de 2008

Historia de algunos Almenàbares                                      

 (O retahíla noticiera a la sombra de los bares y a la luz de las madrugadas)


Amennnnamennnaemmamenamenamen   amen      amen     amen    AMEN

AMENABAR  Recuerdo tu TESIS  CON ALEJANDRO y el canariòn de nombre borrado que no recuerdo .Nacho Pacho está lejos.

 

Me siento a su mesa, a comer el pincho de tortilla .Veinte minutos. 11:30H.              
                      

A veces nos hemos cruzado por las calles  y he saludado a los amigos que iban con él sin reconocerle. Una tarde estuvimos codo con codo en la barra de arriba de Siroco y diez minutos después de salir, mis amigos Nacho y Pilar me aseguraban que sí que era èl. No importa. Lo más grave  nunca es  asociar la cara del cine con el rostro del pasado conjunto. Con Mateo Gil me ocurrió lo mismo, pero más fuerte aun. Es decir, mientras con Alejandro nunca saltaron  chispas-de-vacileo-o-IRA-cundia entre nosotros. Porque él  a la hora de pedir en  la barra, iba casi siempre  solo. Se tomaba su café en mediana, y se divertía con mis peroratas o diálogos, mítines o parlamentos del absurdo o palabras sin esperpento, afiladas como la voluntad que puede con el  deseo, y supera los instintos eléctricos desde el frío rincón espacial del cerebro reconvertido en el Escenario para el Espíritu Edènico  Zentrifugando las “zenas” de la memoria. Y observaba  mucho más de lo  que hablaba, eso sí, se le notaba a gusto con el tiempo del café en mediana y el bufón de Chema  en acción. Mateo era la antítesis de la reflexión excesiva si lo comparamos con el Alejandro que más conocí, pero si nos hacemos eco de quien  arrebatado por el momento estelar de la mesa a cuatro con tortilla para Uno y los tres morteando las paredes de la facultad a base graves soluciones sarcásticas envueltas en risotadas felices. Entonces como digo de Alejandro el hombre frío conviviría con el animal caliente.  Dualidad de todo mundo imperfecto. Voluntad de poder o vencimiento de querer. A Mateo siempre le vi como a un guerrero del vacilón. Así fue siempre de tú a tú .De algunas  apariciones en los “Notici-Eros  Públicos” tengo contada memoria visual. Siempre que iba a pedir, independiente-mente de que fuera café en vaso o birras de 33cl. lo quería rápido y chocaban nuestros pareceres, pero como nuestras sintonías habían sido incubadas en ondas similares, nos reímos más de lo que se maltrataban nuestros orgullos. Recuerdo una noche, después de hablar con quien no quería nombrar, pero ya  perdone su silencio (Patxi Freytez, el apellido es más o menos así. Tanto en el Colegio Miguel Antonio Caro donde lo conocí cuando comenzaba a ser actor, como en la F.C.C.Información  cuando lo volví a tratar hasta su licenciatura en periodismo y luego en la Sala Mirador como actor y adaptador de las distintas versiones de Shakespeare con Félix Belencoso. Siempre antes de pasar al cine como protagonista con el genial, digan lo que digan- Albert Pla- cuyas películas vi después de que Patxi me comentara como iba su vida Profesional en LA MALASAÑA del Pepe Botella. Así fue como después de rajar con el amigo Patxi, y Mateo que estaba con otros  también, según dice  Nacho al salir: - Hablabas con Mateo Gil ¿verdad? ¡Como! ¿Y ese quien es? El realizador de todas las películas de Amenab

- ¡Un momento les dije!  Y entré otra vez al Pepe-Bar. - ¿Te llamas Mateo Gil? (Le preguntéGui?o -Sí (ContestóGui?o - ¡Te felicito, no era consciente de que tenía tantos conocidos importantes!  El sonrió. Salimos a la noche de la Plaza del Dos de Mayo y seguimos por Velarde hasta toparnos con El Nova del  Johnny VISION NUEVA VISION . Este vallecano me presentó a Julián Hernández de  Siniestro Total (y a Víctor Coyote) con el que luego tuve la ocasión de encontrarme otras veces. La última en Crisol cuando hicimos funcionar las cuerdas vocales junto a  Manuel Rivas. Me invitaron a su mesa  y denegué su oferta; a pesar de lo mucho que me enrolla la literatura del “Carpintero de Monte Alto” y la mordacidad del músico. Pero a Julián le regalé un cuaderno de poemas “La Mano que Busca el Rayo sin Cesar”, y le pregunté si podría presentarlo, me dijo que si y me entregó su teléfono. Ellos dos se fueron con la morena bellísima a la que todavía recuerdo pero nunca supe su nombre. Me dejaron con el orgullo que intentaba navegar y desaparecer en las costas de Anna Ajmàtova, mientras Ellos (y la sirena de tierra) bajaban las escaleras en busca de los micrófonos. Después de una hora embebido en las aventuras gallegas de los marineros en “Da Costa da Morte” llegaron las camareras con los vinos y refrescos. Me reí mucho con Ana Bonet y más con una gallega que no sé qué milonga  le conté al ofrecerme la bebida que no tuvo tiempo ni bandejas que ofrecer a nadie más que a nosotros .Aquella tarde me encontraba en vena ,y todo lo feroz-cachondo-agudo que podía ser, lo fui con la camareta gallega. En ese momento se arrimaron al trío de la carcajada, Silvia, Cristóbal y  Corina Voluntarios de Solidarios  para el Desarrollo. La fiesta iba en aumento y con tanto Ribero mi ego se bastaba solo .Cerca ,Julián miraba, quería venir ,pero, ahora lo pienso , recordaría mi negativa anterior cuando no quise  participar del wisqui social y el diálogo a tres bandas con la sirena de tierra cerrando el triangulo equilátero. Pensaría  que todo tímido lleva un soberbio dentro, y tiene razón: pero todo súper ego necesita un círculo de fuego y no un cuadrado templado como se le ofreció. (Según creyó el ente en-paranoiado)Raúl del Pozo  (sentado) y Julián hablaban risueños  mientras nos miraban sobre la orgía de lingüística Baquiana . En el bar de Johnny con Juanito ( Def Con Dos) hablamos de LA NAVA de la Asunción donde nació su abuelo. Villa  que  conoce de pocos veranos y algún día suelto de frío. Luego nos fuimos los tres mosqueteros sin Dumas ni mosquete a una fiesta en honor de no sé quién o separación de no sé qué grupo u homenaje que sé yo a un local de por allí  y no tengo memoria para nada en cuanto a los nombres que conocí o donde estuve  aquel día.

ar. Y el director de Nadie Conoce a Nadie.

 

 

Una noche me encontraba sentado de charla con Rosa a las puertas del Nova y Johnny me llamó por tres veces. No hice caso en un primer momento porque quien se encuentra feliz en la claridad del tiempo no tiene presente. A la tercera vez gritó algo así como vienes o qué  y dejar de estar sentado y llegar adónde me esperaba (5 metros) duró lo que se tarda en saltar y dos pasos cortos .A su lado un chaval con el pelo recorto y en rubio teñido, poco mayor que Johnny  me sonreía. -Este es Josele ¿le conoces? .Yo contesté después de bajar de Babia (pueblo de León) – no pero conozco a su padre.

Había oído hablar en la radio la prensa y la TV de Los Enemigos, sabia de sus aventuras por su padre Santiago Alonso, pintor  poeta y también  premiado cuentista. Pero quien mejor me ponía al día sobre los aconteceres del Ex Enemigo era  José Pedro Ortega Saavedra .Mi amigo del alma. Actor de teatro en El Quixote de George Town Poeta que orienta el amor donde un pez no se deja atrapar, porque el agua respira en la aleta que se mueve. Pintor que recrea el famoso grito del hombre en el que su boca se agranda hasta perder de vista y difuminar el cuerpo de quien grita. José Pedro no se cree nada y está muy cansado de los planetas de ficción  españoles, porque como él dice: bastantes estrellas hay ya en el firmamento. Hace mucho de esto. Pero no hace tantos años que allá mismito: en la Fortaleza-Ramoniana; me encontré hablando con un personaje genial: Pedro Calderìn. El primer líder de los Enemigos junto con Arturo. Tocaron en Rockola en 1979, pero como no llegaron a nada, en los libros no se habla de ellos dicen los listos. Este grupo lo abandonó Calderìn  una vez cansado de repetir versiones de otros y su gente no se atrevía a tocar sus composiciones. Dos meses más tarde, llegó Josele. Poco después comenzaron a dar guerra los Enemigos de las maneras imitadoras, y  por todos los escenarios de la Des-Iberísima Movida Madrileña  llevaron la génesis rítmica  del rock  a  golpe de punk .Enamoraron a las brujas independientes y a los cachorros del futuro.

Johnny  Johnny   Johnny  mucho  JOHNNY   VIEJO  AMIGO .No le gustan nada los palacios , pero un día le llevé al Palacio de Antonio  con la excusa cierta de presentarle a un ruso viejo y poeta :Pavel Gruscó .Con mi traductor se encontraba  Eduardo Zúñiga ( Premiado Trilòlogo de Madrid y Erudito en Eslavas )

Estos dos ilustres personajes quedaron cautivados por el desparpajo con que se expresaba Johnny. Con matizado asombro dejaron de disertar porque habían abierto la puerta a un  motero y  de pronto se dieron cuenta  que valía la pena oír la palabra del castizo antes que la de un ruso un segoviano o un navarro.

A Pablo Carbonell lo conocí cuando se hallaba trabajando en el Círculo de Bellas Artes. El rocanrolero del  Valle del Kas lo llamó desde la barra de “La Pecera” donde tomába-

mos  una birra y un  café (adivine queridísimo lector quien tomaba cada bebida) y vino y hablamos poco pero hablamos sin toreros ni vivos ni muertos en nuestros alrededores.

Pablo te presento a Josbel gran poeta. Pablo dejó de mirar a Johnny para mirarme a mi a la vez que repetía  las palabras como en un  embrujado alucine, llevando de  paseo sus ojos  por el Circulo recorriendo el escayolado del  techo de las Bellas Artes.-Poeta dijo; como pensando donde estaba alguien como intentando reconocer en el presente el pasado. Pero  claro esto es lo que pienso yo  y a mi no me quedaron ganas de preguntar.  

 Ahora recuerdo nombres repetidos porque me vuelven a la cabeza y no tengo por qué  mandarlos al carajo. Johnny una noche de frío moderado hizo que estrechara la mano a Josele, jefe de los Enemigos. A Santiago Alonso en un recital  de poesía a la hora de presentarle lo adjetivaron como lorquiano ,y él aunque dijo que sí ,que era paisano de Federico por la obra y la gracia de sus padres andaluces ,también dejó claro que su poesía no tenía nada que ver con el granadino, por supuesto sin menospreciar al cantor fusilado. En sustancia así fue, no recuerdo  en este preciso momento a quien respondió, pero tampoco te importara a ti lector insaciable ¿verdad?

A Coque-Maya lo conocí cuando salía con la bella canariona de ojos morenos y cabello azabache por nombre conocida como Belen. Una mujer fantástica como casi todas las isleñas de aquella comunidad guanche que tan bien conozco de cuando quise ser prófugo y me convertí en “guerrillero”en aquel fatídico-e-incongruente año del Tejerazo-Estéril-1982 ( afortunadamente).Tuve un año lleno de Alti –Bajos. En Diciembre de 1986 abandoné la Escuela de Estomatología y había probado suerte ofertando por una cafetería de facultad. Me concedieron las cafeterías de dos colegios mayores, una vez que por cobardía  me di por vencido; después de tres horas presionado bajo el yugo del “primer tribunal socialista laboral universitario“del que por cierto: no recuerdo nombres ni caras ni verbos ni nada más de lo que ocurrió en El Pabellón de Gobierno. Pero de pronto se me viene a la cabeza lo tragicómico de la situación.

Cuando llevábamos reunidos dos horas y media, me dice el gerente general de entonces:- mira, nosotros solo queremos tu bien. Basta que rehúsas la concesión de un colegio ¡ te concedemos dos ! y los dos son femeninos. Dos dosdosdossdosdosdos dssssssooooo. Mientras mi carcajada se hacia con la ruina de todas las atmósferas del lugar, mi cerebro se llenaba de frivolidades  y las palabras y las sonrisas eran acogidas sin sustancia ni  verdad. Enfrente tenia al“el enano saltarín“como se le conocía entre el personal laboral de la Complutense. A mi izquierda un “Catedrático en Estructura Monetaria” llamado nose-nome-importa-nadaaaaa. A la izquierda Uno que dirigía algún colegio y otras pasiones femeninas y  ahora le perdí la pista , cualquiera dice algo sobre semejante espécimen. Cuando se me pasó el sincope-sarcástico contesté al señor que mandaba.- Mejor me voy por donde vine. No se preocupe no quiero ser empresario. Después de doce años en La  Escuela me siento tan a gusto con los protésicos, estudiantomatòlogos, profesores dentales, y  estudiosos de la familia del esqueleto bucal , tan a gusto me siento con los pacientes  y los compañeros de la revista PIÑOS y con los amigos de la cocina y la barra del bar... ¡que no! que me voy por donde vine muchas gracias.- No hombre no. Me replicó el gerente general a lo que yo respondí:- de acuerdo pero me tienen que dar un par de días para reflexionar sobre el asunto. Y que no. Que no puede ser. Tiene (porque me llamaba con el usted por delante) que firmar ahora. Yo salí de allí no sé cómo y tampoco entiendo como conseguí el que me dieran dos horas más, para ir a consultar con mi amigo Miguel Palazuelos Rincón.

Cuando llegué a la Facultad de la Información, a quien más necesitaba no lo pude ver; se  había ido de compras a Macro o Merca-Madrid o eme algo. Así fue como tuve que volver con la duda llena y conformar con los consejos de mi jefe en aquellos momentos( ahora no tengo Mayordomo ni jefe tampoco gracias a aznar-dios o al cesar-felipe iba a decir) Juan Cuerva Clemente y su hijo Ignacio. Llegué a la cita prevista cuatro horas tarde. En la sala solo quedaban  dos de los cuatro personajes más que personas menos que hombres, uno de ellos mi queridísimo Jesús Calvo no sé cuantos.

(Recientemente cesado de su cargo como director de Vox Pública) y amigo de Gustavo V.  al final acepté la propuesta y nací de nuevo otra vez, pero no por las chicas ni por el dos por uno, ni mucho menos porque me interesara quedar bien. Sino porque tenía mujer que mantener y un niño que venía en camino(malogrado sin haber pisado jamás ni tan siquiera la burbuja donde se dio a nacer)solo por esto y porque necesitaba cambiar y el cambio lo amaba como buen Escorpio o no, quería cambiar y sacar a la familia adelante y ser útil a la sociedad familiar y que mis suegros se dieran cuenta de que podían confiar en su yerno y cambiar ,necesitaba un cambio como España cambiaba y Miguel me enseñaba una parte del progreso ,y Boni(un chico de mi generación)también me mostraba su hiperevolución :otra  manera distinta de ver y de trabajar. Pero todos por aquella época miraban la televisión  progre o boletín del estado  visual y moderno. A Juan hermano de Alfonso Guerra no le iba mal. Adolfo era nombrado Duque de Suárez. Luego se le ofrecería lo mismo a Felipe(creo que aceptó pero no tengo la certeza absoluta, o no lo aceptó, pero le ofrecieron un marquesado, algo así debió ocurrir según mi memoria, aunque también puede que lo rechazara todo. Pero que importa si mister padrino Polanco le daba de comer en su mesa).Yo quería cambiar cambiar solo cambiar de aires un poquito y ver el mundo desde otro punto de vista. En serio, yo solo quería un cambio, cambio que necesitaba con urgencia Imperiosa-Mente necesitaba un cambio para transformar por fin el modo de pensar de mi esqueleto. Pero era imposible, no se daban las coordenadas con exactitud. Que difícil ser hijo de Resinero y no poder estudiar en colegio de pago ni tener mayordomo o un Domo cualquiera(en Florencia el Domo es fantasticular)ni tutora que te instruya en música en los despertares de la vida, y princesas alrededor que te protejan de los malos augurios con el delicioso jugo de sus labios imperiales. Solo quería cambiar, en serio, un poco nada más, como cualquier hijo de vecino bautizado en la fe de cristo y confirmada la comunión y con el cumplido rito sacramental del matrimonio. Solo quería cambiar” como el clan de la tortilla” y otros de la jet-set marbellí, cambiar solo cambiar como Sabina aunque no Khrae a los que  vi con la Mandrágora en San Fernando de Henares allá por el 86.Cambio quiero solo un cambio o alguien que me cambie este momento solo quiero cambiar como cambia la vida a mi alrededor.

        
chemarubiov
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Tags: amenabar, mateo gil, sakespeare, los enemigos, cine, literatura, ccinformacion

Publicado por ChemaRubioV @ 0:16  | DIARIO
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