Viernes, 01 de agosto de 2008

Este año 2008 he resuelto leer algo de William Shakespeare. A vuelo de pájaro --sin tener en cuenta el orden cronológico de las obras leídas-- tomo mis impresiones como una forma de guardar memoria de mi paso por algunas de sus obras. "La fierecilla domada", no me impresionó absolutamente nada. Una joven rebelde que termina, entre broma y broma, sometida al hombre. La sentí, tal vez por ser de la etapa joven de W.S., insustancial y frívola.

"Ricardo III", tragedia con un fondo histórico, es una obra con cuerpo. Caracteriza la figura de un rey malvado, apegado al poder y capaz de sacarle el hígado a cualquiera y dormir tranquilo, al menos en apariencia. Es una tragedia impactante, cuyo mejor logro radica, según mi parecer, en la caracterización de la sicología de Ricardo. "Otelo", es una obra con una fuerza subyugante. Los celos de un hombre, Otelo, acaban por llevarlo a terminar con la vida de su amada y con la suya propia. El hilo conductor de esta tragedia no se rompe sino cuando termina el drama. Con razón es una de la tragedias inmortales de W.S. No puedo menos que recordar la potencia de las tragedias griegas de Esquilo, (Prometeo encadenado); Erurípides (Orestes) y de Sófocles (Edipo). "La tempestad" no me dio frío ni calor. Está magistralmente escrita, por ser de la etapa madura del autor, pero confieso que a mí no me emocionó absolutamente nada.

"Macbeth", en cambio, es una tragedia, bajo mi punto de vista, de la categoría de Ricardo III, y de Otelo. Macbeth es un ser frío quien, influenciado por los deseos oscuros del inconsciente e impulsado por las fuerzas del mal, así como de la malignidad de su mujer, Lady Macbeth, concibe y comete crímenes jamás imaginados por él ni por nadie, amén de que se hayan perpetrado en otros tiempos y lugares. W. S. en esto es genial maestro. Y lo que consigue de Otelo y de Ricardo III, lo consigue en este drama, Macbeth, en el cual revela los rincones más inéditos e inconscientes del alma humana. Lady Macbeth, cave decir, tiene una importancia central en la tragedia, pues ella es quien sacude la voluntad y hombría de su marido para que saque a flote la monstruosidad de la que es capaz un ser humano. Vi en ella un cierto paralelismo con Herodías, tanto en la maldad de su corazón como en los tormentos de su alma y sus pesadillas. Cuando a Bacbeth le dieron la noticia del fallecimiento de su mujer constestó estas palabras, que no ameritan juicio alguno, ya que lo dicen todo: "había de morir tarde o temprano; alguna vez vendría la noticia". El que a hierro mata, a hierro muere. Cabal, Macbeth terminó cocechando lo que había sembrado: la muerte.

ANTONIO GAMONEDA, poeta español. Esta Luz, Poesía Reunida, 2004. Círculo de Lectores. Cincuenta años de su poesía dan toda una panorámica de su cosmovisión y de su pensamiento. Su poesía está cerca de la realidad social e histórica. Su poesía sublima el dolor social. La poética de A.G. es diáfana, humana, casi discursiva. Dolor, luz, palabra, desesperanza tejen su discurso poético. "Descripción de la mentira" y "Lápidas" me imantaron fuertemente. El experimentalismo de "Plinio, Diocórides y otros" me parecen una genial inventiva que deslumbra sin dejarte ningunca emoción.

BLANCA VARELA, poeta peruana. "Donde todo termina abre las alas". Poesía Reunida, Círculo de Lectores, 2001. En mi opinión, después de Sor Juana Inés de la Cruz, México, Gabriela Mistral, Chile, Dulce María Loynez, Cuba va el nombre de Blanca Varela. No es una opinión precipidada. Conociendo a las tres primeras y conociendo la obra de Blanca Varela, no cabe duda de que la altura de ésta es incuestionable. Blanca Varela va más allá de los límites comunes. Poeta rebelde, al menos cierto tramo de su obra poética, pero con una lira siempre afinada, sonora y seductora. Me quedo con las obras "Ese puerto existe", "Luz de día" y sobre todo con "El libro del barro". Con Blanca Varela se confirma el hecho de que las estrellas tienen luz propia.

Tags: SHAKESPEARE, ANTONIOGAMONEDA, teatro, poesia, Macbet, otelo

Publicado por ChemaRubioV @ 12:55
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