Jueves, 07 de agosto de 2008
OPERACIÓN RESCATE
(Tras los pasos de Rodolfo Walsh)

Hoy vivo en Villa Regina, pequeña ciudad de la provincia de Río
Negro. Así como la cercanía entre Carahue y Temuco, lugar donde se
crió Neruda, me llevó a leer la obra de éste con cierta curiosidad
geográfica, si se me perdona el término, hoy me veo en una
encrucijada semejante. Esta vez la cercanía es entre la ciudad en la
que habito y Lamarque, pueblo situado a poco más de cien kilómetros.
Walsh es el mejor escritor patagónico de todos los tiempos y uno de
los mejores del siglo XX en Argentina.
Alguna vez David Viñas dijo: Si me apuran, digo que Walsh es
mejor que Borges. Ricardo Piglia, por su parte, afirmó que el autor
de Operación masacre "era capaz de escribir en todos los estilos y su
prosa es uno de los grandes momentos de la literatura argentina
contemporánea" . García Márquez dijo que "fue el autor de unas novelas
policíacas deslumbrantes" y que "se distinguió por su compromiso con
la realidad, por su talento analítico casi inverosímil, por su
valentía personal y por su encarnizamiento político". Los años han
permitido que su figura se vaya recortando en la literatura argentina
con un perfil sólido, ganado por el talento de su pluma, el
compromiso y la honestidad. Compromiso que lo llevó a la muerte en
1977.
Esa es la verdadera dimensión de Rodolfo Walsh. Fuera de todo
esquematismo o postura ideológica. El reconocimiento llega firme,
propuesto por escritores y académicos de diverso sesgo ideológico. Su
obra traspasó la maraña contingente, la bandería política e incluso
su propia voluntad. Walsh no quería ser un escritor burgués, separado
del pueblo por su etiqueta intelectual. A mediados de los sesenta
escribió: ''El campo del intelectual es, por definición, la
conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo
y en su país es una contradicción andante, y el que comprendiendo no
actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto pero no en la
historia viva de su tierra".
Se propuso reemplazar la ficción por el relato testimonial
basado en una demostración empírica. Literatura como instrumento de
insurgencia para desazonar al lector. Operación masacre se publicó en
1956, cuando su autor tenía 29 años. Para muchos Walsh, con esa obra,
se anticipó unos cuantos años a Capote y Wolfe en la creación de la
non fiction novel. Pero la política terminará por engullir su
proyecto literario, su vida aislada dedicada a la creación y al
placer estético. La política lo empuja a la acción, en un
acercamiento a la tradición decimonónica, personalizada en Sarmiento.
Ficción versus documento. O ficción dentro del testimonio. O el
documento bajo el cristal depurado de su estilo.
Su relato Esa mujer aparece en casi todas las antologías del
cuento contemporáneo argentino. En una votación reciente realizada en
Internet esa pieza ocupó el primer lugar, delante de obras de Borges,
Cortázar y Horacio Quiroga. Sin embargo, mi cuento preferido es Nota
al pie, cuyo protagonista es un corrector de pruebas que cuenta su
vida aburrida y mediocre en una carta que escribió antes de
suicidarse.
Este verano, después de haber leído toda su obra cuentística, me
puse a leer toda su literatura testimonial. De Carta abierta a la
Junta Militar y Operación masacre pasé a ¿Quién mató a Rosendo? para
concluir con El caso Satanowsky. Valió la pena. Vaya si valió la pena.

Jorge Carrasco

Tags: Rodolfo Walsh, operacion masacre, argentina, diarios, izquierda unida, asesinado

Publicado por ChemaRubioV @ 2:26
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