Jueves, 07 de agosto de 2008


RICARDO GÓMEZ LÓPEZ‏


NOCHEBUENA. Los niños en sus casas abrían

paquetes de regalos para reencontrarse con

chispeantes sonrisas, mientras en un pequeño bar

del centro de la capital, Carlos Faúndez, que ya

había pasado cincuenta y cinco años sobre este

mundo, hacía amistad con César Fuenzalida, al

que ya le pesaban demasiado sus sesenta y

tantos. Dos solitarios desencantados de la vida, y

borrachos de tanto giro de planeta, se habían

sentado a la misma mesa, y después de haber

intercambiado unas cuantas trivialidades, se presentaron:

-Carlos Faúndez Alvear.

-César Fuenzalida Álvarez, para servirle.

Un apretón de manos terminó por franquear las puertas de la confianza,

permitiéndoles adentrarse por terrenos más íntimos:

-Perdone don Carlos que sea tan impertinente: ¿tiene usted familia?

Fuenzalida bajó la mirada y se quedó con los ojos pegados al vaso que paseaba

entre sus manos y que le devolvía la intermitencia de las luces del pequeño árbol de

pascua que descansaba sobre la barra. Bebió la mitad de su contenido y respondió un

tanto abúlico:

-Mi señora, tres hijos y dos nietos. Han llenado grandes momentos de mi vida.

Me abandonaron. Se fueron al sur, donde mi suegra.

Empinó el vaso hasta la última gota y le devolvió la pregunta:

-¿Y usted...?

-Yo me fui de la casa. Arriendo una pieza cerca de aquí. De vez en cuando las

visito... Ella vive con la menor de mis hijas. Hay tantas cosas que no tienen

explicación...

-Así no más es, Carlos. Sabe, yo nunca pude realizarme plenamente con una

mujer: amarla con todo... Es un peso que ha terminado por encorvarme el alma.

-Yo quise a muchas mujeres, pero al igual que usted, César, me sucedió algo

parecido... De nada sirvió darme por entero. Le juro que lo intenté. Son cosas que van

más allá de uno.

-Bueno, mis amoríos también fueron pasajeros. Me enamoraba y con la misma

facilidad se me pasaba el entusiasmo. ¿No habremos sido demasiado idealistas, Carlos?

Fuenzalida hizo el amago de sonreír, y esa palabrita le quedó resonando como si

fuese la voz de su conciencia: idealistas…, idealistas…

Pasaron un par de horas en que el vino, inútilmente, trataba de lubricar los

sendos nudos que apretaban aquellas gargantas, mientras sus reflexiones y recuerdos se

trasvasaban como por inercia...

Ya eran más de las cinco de la madrugada y habían quedado solos en el bar. Un

triste villancico bailaba indiferente en sus oídos acompañando el llanto silencioso de

aquellos desencantados. Desde el húmedo sopor que lo envolvía, Faúndez volvió a sacar

la voz:

-¿Sabes César?, discúlpame que te tutee, hemos pasado por las mismas y se ve

que eres un tipo de buenos sentimientos.

Fuenzalida lo miró un tanto extrañado y después soltó una gran carcajada, y,

antes que su reciente amigo pudiese reaccionar, le explicó:

-Mira Carlos, no me había percatado: si hasta nuestros nombres y apellidos

tienen las mismas iniciales: C. F. A.: ¡Cagados, Fatales y Anónimos!, ¡ja, ja, ja!

Ambos se echaron a reír hasta más no poder. Pasada la algarabía quedaron con

sus cabezas gachas y los rostros mustios.

Después de algunos minutos extraviados en aquel silencio, sus miradas se

encontraron en el sutil reflejo de la impotencia.

Los trinos de avecillas madrugadoras, se sumaron al tañido de campanas que

emitía un altoparlante apostado en el campanario de la Catedral, saludando el día en que

naciera el Nazareno.

Ya había amanecido cuando el guardia del Parque de los Reyes encontró, sobre

el césped, los cadáveres de dos hombres tomados de la mano, tendidos sobre la

indiferencia de la mañana.

 



SOCIEDAD DE ESCRITORES DE CHILE

(SECH), FILIAL REGION DE COQUIMBO

EDIFICIO LA RECOVA OF. Nº 211 - 2º PISO

FONOS  (051) 243198 –  (051)  227275 –   90157729

[email protected]

[email protected] 

[email protected]

LA SERENA

HOY

CUENTO DEL  POETA Y NARRADOR RICARDO GÓMEZ LÓPEZ,

MIEMBRO SECH.

(SANTIAGO – CHILE)

 

FATALMENTE  UNIDOS

 

Esta  información se encuentra en formato pdf. Si Ud. no posee el software descargarlo presionando Aquí

 

Estimados amigos de La Sociedad de Escritores de Chile (SECH), Filial Gabriela Mistral,  Región de Coquimbo, adjuntamos a todos Uds.  La pagina web del periódico "Tiempo", de nuestra ciudad, www.semanariotiempo.cl y de esta manera revisar las informaciones y nuestra narrativa semanal, donde reproducimos un cuento seleccionado de nuestros escritores, página que ha tenido un éxito  sorprendente, ya hemos publicado una cantidad  importante de escritores. Todo gracias al  joven señor director del Periódico  "Tiempo", quien siempre ha demostrado una actitud positiva hacia el desarrollo cultural, desde que asumió la dirección del semanario.

 

Felicitamos la iniciativa emprendida  en conjunto del Periódico  "Tiempo" y La Sociedad de Escritores de Chile (SECH) Filial Gabriela mistral, Región de Coquimbo y a su vez invitamos a todos los escritores chilenos y extranjeros a ser parte de este acontecimientos literario digno de ser  destacado y  reproducido en otras ciudades.

 

 

 

Directorio

Sociedad de Escritores de Chile (SECH)

Filial Gabriela Mistral, Región de Coquimbo




--
Luis E. Aguilera
Director Nacional
Sociedad de Escritores de Chile
Presidente
Sociedad de Escritores de Chile (SECH),
Filial Región de Gabriela Mistral-Coquimbo
Fonos (56-51) 227275 (56-51) 243198
Celular 90157729
[email protected]
[email protected]
www.luiseaguilera.blogspot.com
La Serena - Chile


 


Tags: nochebuena, fatalmenteunidos, chile, relato, cuento, revistatiempo, sociedaddeescritoresde

Publicado por ChemaRubioV @ 21:55  | RELATO .
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios