Mi?rcoles, 10 de septiembre de 2008


 se inclina sobre el agua oscura: como el agua
indiferente a la pluma fluye. Como un canto de pájaros se pierde en la
fronda de arboledas inmemoriales.
Entre uno y la soledad abisal de los otros, esta nada, estos golpes de humo
contra el muro de la misma cárcel, su débil resonar hasta la más delgada
cuerda del silencio que sucede a la última palabra del poema.
Escribir como quien aventura su paso inseguro en el bosque de la noche, y se
sabe espejo de la propia noche.
Como la luna insomne en la eterna circunnavegació n de otros cielos. Sin
anclaje posible en el mar de las hierbas astrales, mientras abajo se hace
uno el gemido del viento con la solitaria voz de los lobos.
Tal vez escribir qué aún era la hora temprana del mundo y nunca lo vimos -
ese simple reflejo de luz mortecina en las alas del ángel-

Alejandro Drewes

Publicado por ChemaRubioV @ 11:59
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